
POST-MODERNA Y PARA POBRES
Jose Ramón Peláez, Sacerdote Diocesano. Publicado en Iglesia en Valladolid.
Vivimos una nueva época histórica, pero la mayoría de los discursos corresponden al mundo de antesdeayer y esto sin una palabra de autocrítica por parte de quienes los sostienen. Los postulados de revoluciones fracasadas aparecen aquí y allá y lo mismo te venden el nacionalismo que las revoluciones rojas como una “nueva” respuesta a los problemas de hoy.
Que se hable de neo-liberales, neo-conservadores, y hasta de “nuevos rojos” es la mejor prueba de que son viejos trajes disimulados con la etiqueta del “neo”.
Muchos no hacen revisión de la pasada modernidad. El papa la hace y asume el reto de los filósofos de la increencia que han planteado
que el camino de la Ilustración está agotado y que, además de los frutos de sus aportaciones científicas y políticas, la razón ilustrada se ha mostrado incapaz de hacer el paraíso que prometió. No se trata de la bronca de la abuela, el tono de la Spe Salvi no es un “ya te lo dije y no me hiciste caso” a las ideologías modernas, sino que da voz a Kant e incluso a Lenin, para que se vea como sus protagonistas habían descubierto sus límites antes que muchos cristianos pusieran en ellas su esperanza llamándolas Reino de Dios.
En el mismo sentido critica la piedad individualista del espiritualismo, que tergiversa la esperanza cristiana, limitándola a salvar la propia alma y a evadirse a la paz interior soñada por los filósofos de la antigüedad. Y anuncia la esperanza como la experiencia cierta del Amor de Dios, que lleva a desprenderse de los bienes, a abrazar la fe como la única riqueza y a entregarse a la construcción de la comunión entre los hombres por el camino de la compasión con los que sufren.
Hoy esta esperanza está viva en una iglesia mayoritariamente de empobrecidos, que como la sudanesa Sta. Josefina Bakhita, y “gran parte de los primeros cristianos pertenecía a las clases sociales bajas, y, precisamente por eso, estaba preparada para la experiencia de la nueva esperanza”
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La modernidad se agota en su propio lodo. El diálogo fe y cultura es la apuesta para el futuro.Así lo proclama el Papa en su discurso a La Sapienza
Spe salvi es una estupenda encíclica. Se nos repite lo mismo: la verdadera esperanza del ser humano y de la entera sociedad es Jesucristo.
Domingo, 27 de mayo
Julián Moreno Mestre
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
JC Rodríguez, A Eisman
Josemari Lorenzo Amelibia
Movimiento Rural Cristiano
Angel Moreno
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Jose Gallardo Alberni