
No lo pueden evitar... se les ve el plumero
En el último número de Alfa y Omega publican una entrevista con un titular que les encanta: "No se trata de cambiar estructuras, sino el corazón".
La frase está sacada de una entrevista a Manuel Barberá, sacerdote, ex-militante comunista que se convirtió a Cristo a través del Camino Neocatecumenal.
El texto al que hace referencia el titular es el siguiente:
"Comprendí que no se trataba de cambiar las estructuras, como decía el marxismo, sino que la solución del mundo es cambiar el corazón del hombre, cambiar nuestro corazón de piedra y de egoísmo por un corazón de carne."
Estimado Manuel, lo de cambiar las estructuras no lo dice el marxismo, lo dice la doctrina social de la Iglesia, lo han dicho los últimos papas ("estructuras de pecado" las llaman).
No son incompatibles la lucha por cambiar el corazón humano y las estucturas de pecado... de hecho SON INSEPARABLES. Precisamente la labor específica de los laicos es la Caridad Política, es decir, que todo (personas, ambientes, instituciones, estructuras) canten la gloria de Dios.
Lamento que en tu conversión te hayas pasado al otro extremo, que en el Camino Neocatecumenal no hayas descubierto la riqueza de la DSI, que podrías haber entendido y agradecido dada tu experiencia de lucha.
Más delito tiene Alfa y Omega, que sabe perfectamente (o debería) que para la Doctrina Social de la Iglesia no hay oposición entre la conversión personal y la estructural... Es evidente que ese titular refleja una intención más bien oscura.
Los comentarios para este post están cerrados.
Pues yo estoy de acuerdo con este hombre, de nada serviría cambiar las estructuras si el hombre no ha interiorizado antes ese cambio.Por poner un ejemplo:
¿Os imagináis que llegara al poder un partido católico que se dedicase a aumentar el salario mínimo a cotas dignas, que eliminase la especulación, los contratos ilegales, el enqiquecimiento de las empresas a costa de la explotación sin que la osciedad tuviera un verdadero compromiso? Pues si eso ocurriera, toooodas las empresas abandonarían España porque lo que buscan es el propio lucro, aumentarían el paro y los impuestos...
Creo que si no se cambian los corazones, si no hay una verdadera evangelización y conversión, uno a uno si es necesario, la propuesta de cambio de las estructuras de pecado sería "pan para hoy y hambre para mañana"
Lamentablemente (y por ahí va la dureza del titular), muchos grupos siguen potenciando una fé intimista, sin dimensión social y política... que es el terreno perfecto para que OTROS le pongan la orientación politica, normalmente al servicio del sistema establecido.
La persona es un todo, con dimensión personal, ambiental e institucional. Somos animales politicos. Las estructuras nos influyen y modifican también nuestro corazon. NO hay separación
... segundo... después... no voy a discutirlo teóricamente, pero lo cierto es que, como dice sofía, la dimensión estructural y sociopolitica casi nunca llega y en eso la DSI es muy clara. la Evangelización es INTEGRAL, es decir, a nivel personal, ambiental e institucional.
bien, sofía, yo no niego la necesidad de cambiar las estructuras (o más bien de cristianizarlas, siguiendo la DSI, como afirma Rodrgio), sólo prevengo contra el error común de pensar que cambiando las estructuras (las instituciones, los regímenes, los gobiernos o la propiedad de los medios de producción) se va a solucionar la injusticia. Primero la conversión del corazón y segundo (que no es lo mismo que "después"), la modificación de estructuras.
Cuidado, Rodrigo, que a ti también se te puede ver el plumero, estoy de acuerdo en el fondo, pero las formas es lo que más os hace fallar a los de tu movimiento, no estamos en tiempos de tirar piedras contra nuestro propio tejado. Un abrazo
Pues a mí me parece que este hombre tiene razón: primero hay que convertir al corazón y secundariamente cambiar las estructuras. Si no hay una conversión primaria, la modificación de las estructuras no resolverá los problemas. La injusticia y la corrupción moran en el corazón del hombre.
Tenemos que cooperar en el desarrollo más justo y humano de la sociedad. Somos hermanos y eso no lo sentimos así. En verdad hace falta una conversión del corazón. ¡Pero qué difícil luchar sin violencia, sin prepotencia, desde la debilidad!.
No se cambian las estructuras si no se cambian los corazones.
Tan sencillo como recordar la párabola del Hortelano que va a la plaza del pueblo en la primera hora de la mañana para contratar jornaleros y sigue contratando hasta última hora del día, y a todos les ofrece el mismo jornal, un denario,cuando no queda jornaleros se marcha a su hacienda y procede al pago del jornal, igual para todos, lo que provoca la protesta de los contratados en primer lugar. Aquí vemos dos claras alusiones: 1º paga el justo jornal contratado,y 2º Creó empleo hasta que no hubo más personal para contratar.¿Hay alguna práctica social más justa que esta?
Miércoles, 15 de febrero
Jose Luis Cortés
Salvador García Bardón
Pedro Tarquis
Carmen Guaita
Josemari Lorenzo Amelibia
Desiderio Parrilla Martínez
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Francisco Margallo