
Si, si, no es una errata.
En éstos días se celebra el Congreso "Teología y Liberación", y estoy cansado de que los que dicen hacer teología en defensa de los empobrecidos se presenten como el sector "puro" perseguido por la Iglesia, ocultando la fuerza y claridad de la DSI sobre la justicia y la liberación.
Transcribo para ello el editorial de la revista ID y EVANGELIZAD nº50, en el que se presentaba el libro "Libertad Cristiana y Liberación" con las conclusiones de la Congregación para la Doctrina de la Fé sobre la teología de la liberación.
Joseph Ratzinger, un teólogo de la liberación.
El Cardenal Ratzinger firmó en el año 1986 la instrucción sobre la teología de la liberación y con ella, tras haber hecho algunas correcciones a este movimiento con un documento previo en el año 1984, el que hoy es Benedicto XVI, apoya decididamente la teología de la liberación, nacida del encuentro entre el sufrimiento y anhelo de justicia de los empobrecidos y la buena noticia de Liberación del Evangelio.
Con la lectura del texto que ahora presentamos queda claro lo que recientemente afirmaba en la prensa el teólogo Olegario González de Cardenal: Ratzinger es quien rescató lo mejor de la Teología de la Liberación.
En éste documento se hace una exposición positiva de la liberación en su profundo sentido cristiano, centrándose en la redención de Cristo proclamada en el Nuevo Testamento, más que en los pasajes de la salida de Egipto del A.T. Presenta la liberación social unida a la redención del hombre en su integridad, devolviendo la lucha socio política propia de los laicos cristianos a su enraizamiento en la conversión bautismal y en comunión con la Doctrina Social de la Iglesia expuesta en el Magisterio.
Además de los argumentos filosóficos y teológicos que el lector va a encontrar en éste documento, queremos destacar el argumento vital que en él da el Cardenal: una cosa es el sentir de los pobres, su anhelo de liberación y su aspiración a la justicia, y otra la labor de las ideologías que pretenden acapararlos en su propio provecho. Se trata de la misma invasión de la vida y de las organizaciones de los pobres a cargo de ideologías extra-clase obrera que ya se dió en el movimiento obrero a finales del siglo XIX y que supuso su división hasta llevarle a traicionar la idea moral de solidaridad y justicia del que había nacido.
En éstos veinte años se ha confirmado una vez más lo que nos enseñaron Guillermo Rovirosa y otros grandes maestros del Apostolado Obrero: los pobres hacen espiritualidad (vivencia y compromiso martirial), más que teología. Y es de su propia cultura de raíz cristiana -no de ninguna ideología- de donde nace la experiencia de asociación y lucha en favor de la justicia protagonizada por los propios pobres. La referencia no son las ideologías sino la solidaridad obrera, que Juan Pablo II en Laborem Exercens pide que sea la que inspire el camino de la Iglesia como Iglesia de los Pobres. A la vista está el amplísimo martirologio de la Iglesia que vive en nuevo Pentecostés del Vaticano II, donde hoy se encuentran miles de católicos iberoamericanos, laicos, catequistas, religiosos, obispos... incluso el propio Papa que recibió dos tiros 48 horas antes de que se firmara la Laborem Exercens.
En el martirio por la evangelización de los más pobres miembros de la Iglesia, sin distinción de carisma o ministerio, se hace evidente la falsedad de esa división ideologica entre Iglesia Institución e Iglesia de base.
El mismo Papa nos ha dicho en Nuovo Milennio Ineunte (2001) que el amor a los pobres es la prueba de nuestra fidelidad o infidelidad a Cristo. Todo el Evangelio, desde la Encarnación, es buena noticia para los pobres... la Pascua como liberación del Pecado, es Buena Noticia para los pobres... Cristo y María fueron pobres... hoy la iglesia es la mayor asociación de pobres... y ésto la hace esperanza de liberación para los últimos de la tierra. Y los son sin el aditivo de ninguna ideología, son el añadido de la genialidad de ninguna teología. Lo son por sí mismos y ésto es lo que nos recuerda la instrucción del Cardenal Ratzinger. Los pobres lo han captado mejor que nadie, ellos ven cada día a la Iglesia a su lado cuando todos los abandonan; sólo hay que ver con qué agradecimiento y afecto han despedido al Papa Juan Pablo II; a pesar de los años de manipulación neo-conservadora o progresista de su enseñanza. LA VERDAD OS HARÁ LIBRES.
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¿brochazos? no se cuales. En el documento de Ratzinger se afina y matiza mucho, se hila muy fino, rescatando la gran aportacion de tantos cristianos encarnados en Iberoamérica y se advierte del cancer infiltrado de la ideología marxista (materialismo y lucha de clases) que empujó a tantos sacerdotes y cristianos a la guerrilla y, en definitiva, a la secularización y posterior olvido de los pobres.
En cambio ha habido otros, como Gustavo Gutierrez, que supieron afrontar el diálogo fraterno con Roma para mayor enriquecimiento de todos.
Estimada IreneF
Inento contestar a tus preguntas.
Yo del marxismo intento aprender dos cosas: el testimonio de entrega heroica de muchos de sus militantes DE ANTAÑO y por otro lado la estrategia bochornosa y permanente de los dirigentes y organizacones marxistas de aprovechar la entrega de esos militantes, someterla al partido y a la ideologia. Todo lo que han tocado lo han prostituido.
Sobre la pobreza. Para vivir el cristianismo es imprescindible la ENCARNACION en el dolor de los pobres ¿cómo? cada uno debe discernirlo honestamente y a la luz de la oración.
Existe también una teoloía de la oportunidad, y hasta del oportunismo.
"¿No será vd de la teología de la liberación?", me preguntaba al teléfono hace bastantes años un nuncio recién llegado a un pais europeo no católico. Era un seguaz del card.Siri de Génova.
"No monseñor, le respondía yo, pero tampoco lo soy de la teología de la esclavitud".
"Espero sólo que no nos hayan registrado la conversación", decía él.
"Esté seguro monseñor que sí".
Rodrigo, Rodrigo, pensar a brochazos tiene sus peligros. No deja de ser maniqueísmo del revés.
Dos preguntas: ¿podemos honradamente aprender algo del marxismo? ¿hace falta alguna experiencia personal de ser MATERIALMENTE pobre y de estar con los pobres (convivir y compartir) para practicar el cristianismo, que es siempre liberador?
Te lo digo porque habrá que contestar lo que responde Ratzinger con lo que cabe honradamente responder.
El tema tiene muchos matices (no los taches a brochazos), pero sólo un punto de partida, que exige fidelidad o conversión. Fidelidad en quien nació pobre y conversión en el resto.
Distingue además, por favor, entre la DSI y éste o aquél papa.
Esto se pone interesante. Le pedía a Luis Fernando que hablase de la Teología de la Liberación,ha tenído la deferencia de posponer el tema hasta Aparecida en Brasil. Supongo que expondrá igualmente la Doctrina Social de la Iglesia. A mí también me mosquea que todo lo relacionado con la justicia y la pobreza se clasifique Teología de la Liberación y al mismo tiempo de quinta columna introducida para destruir la Iglesia.
Domingo, 27 de mayo
Julián Moreno Mestre
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
JC Rodríguez, A Eisman
Josemari Lorenzo Amelibia
Movimiento Rural Cristiano
Angel Moreno
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Jose Gallardo Alberni