(PD).- DeMemory Studio, Durbitán o Rubifen son algunos ejemplos de los medicamentos a los que algunos universitarios recurren para conseguir estar una noche entera estudiando y rendir al máximo cuando los exámenes están cerca.
Algunos de estos productos contienen propiedades adictivas y cuando se dejan de tomar muchos jóvenes se ven incapaces de trabajar con plena concentración. Sin embargo, su uso frecuente no significa ni que estén exentos de riesgos, ni siquiera que sean eficaces.
Ésta es la opinión que sostiene la ciencia médica. Federico Soriguer, jefe de Endocrinología y Nutrición del Hospital Carlos Haya, es bien tajante en este tema: «Ningún medicamento tiene la capacidad de aumentar ni la motivación, ni la inteligencia de una persona».
Además, este experto comenta que el efecto que algunos productos puedan tener para mantenerse despierto es contraproducente, puesto que provoca el añadido negativo de que el joven tenga una menor capacidad de concentración.
Domingo, 27 de mayo
Julián Moreno Mestre
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Atticus-444
Juan Granados
José Andrés Prieto
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Javier Orrico
Juan Carrasco de las Heras
David Felipe Arranz