“Su fin está cerca si Alá así lo decide”. La semana pasada teníamos conocimiento de la sentencia de muerte vertida en una página Web, registrada en Arabia Saudí, donde señala al político popular Gustavo de Arístegui como “objetivo prioritario”.
Si estas líneas se escriben con este margen de tiempo, ha sido para comprobar cómo determinados sectores de este país, muy políticamente correctos ellos, no se solidarizan con los ciudadanos que defienden y luchan por la libertad. Pocos han sido los articulistas e “intelectuales” que se han solidarizado con, no ya solo un gran político, sino un gran diplomático e intelectual, como es Gustavo de Arístegui, tantos años advirtiéndonos de los peligros del islamismo radical.
Que Yusuf Fernández, portavoz de la Federación Islámica de España, haya acusado al Sr. Arístegui de “islamófobo” no es ni más ni menos que una metedura de pata garrafal, además de peligrosa. En su artículo del 27 de junio, titulado “La islamofobia de Arístegui”, Yusuf Fernández llama a Arístegui “uno de los personajes más representativos de la islamofobia en España”.
Pocos días después teníamos conocimiento de las sentencias de muerte vertidas sobre el Sr. Arístegui en determinados foros yihadistas.
El señor Yusuf ha demostrado su ignorancia al firmar el citado artículo ya que, si hubiera leído la obra del “perseguido” Arístegui, “El islamismo contra el Islam”, habría podido comprobar el profundo respeto que éste muestra hacia el Islam, que no al terrorismo islamista. He ahí la diferencia.
Arístegui lleva muchos años estudiando la radicalidad del fenómeno islamista, estudios que ha realizado haciendo uso de su libertad individual e intelectual para llamar a las cosas por su nombre, sin pelos en la lengua. Y lo ha conseguido.
Ahora, tras sus obras “El islamismo contra el Islam” y “La yihad en España”, y después de las muy inapropiadas y torpes palabras de Yusuf Fernández, el Sr. Arístegui se encuentra en el punto de mira del terrorismo islamista.
Me hubiera gustado leer a lo largo de estos días más artículos apoyando al Sr. Arístegui. Pero no, determinados sectores de la sociedad española están a otras cosas. Todo menos con la libertad.
Ahora más que nunca, e independientemente de partidos políticos e ideologías, deberíamos estar apoyando a personas como Arístegui, personas que se juegan el tipo en defensa de la libertad. Por ello, desde el blog del Club Nuevo Impulso, convencidos de la necesidad de defender la libertad, la democracia y los valores que representa nuestra cultura occidental, brindamos nuestro apoyo y solidaridad a Gustavo de Arístegui.