Música y Estado
05.10.09 @ 14:04:21. Archivado en Opinion
En nuestro panorama musical hay entidades que apuestan por la popularización, por llegar a públicos lo más amplios posibles, otras entidades que sin embargo apuestan por la novedad, las vanguardias, que en la mayoría de los casos no son populares y por la calidad. ¿Dónde está la virtud?.
Los encargados de administrar el dinero público, osea los gobernantes, ya sean locales, municipales, autonomos o nacionales, tienen una doble responsabilidad, por un lado llevar la cultura al pueblo y por otro lado promocionar e incentivar el desarrollo de dicha cultura. En este sentido, las vanguardias constituyen un evidente desarrollo cultural por muy efímero que sea y por otro lado los grandes clásicos no deben perder su necesidad de ser programados, necesidad que atiende
a una doble proyección, la de enriquecer el acervo cultural de cada persona y la de constituir por sí mismos un derecho a existir, derecho ganado a través del paso del tiempo. Igual que el lenguaje es una contínua evolución que no se puede detener impositivamente, la música
tampoco se puede detener. Los académicos de la lengua no paran de incluir vocablos nuevos en los diccionarios, el lenguaje está vivo, no para en su evolución y sin embargo en la calle, en los colegios, se habla con muy pocos recursos. El famoso eslogan de "el inglés con mil palabra" se está extendiendo a nuestro propio idioma materno, cúantas palabras empleamos en la vida cotidiana, si realmente con mil palabras damos por satifeschas las necesidades y posibilidades de comunicación, me parece que estamos ante un rotundo fracaso.
Paulino Toribio
Contacto


