Método Suzuki; Música y buena conducta en todos los niños
07.09.08 @ 22:57:41. Archivado en Enseñanza
Método Suzuki; Música y buena conducta en todos los niños
Fuente :La Segunda Online
Si bien nunca es tarde para aprender, actualmente, los padres tienen la oportunidad de inculcarles una actividad a sus hijos, sin la necesidad de que ellos cuenten con un talento especial para practicarlo. Conocer este sistema, puede enriquecer la vida de hijos y padres ahora, y en el futuro.Se trata del Método Suzuki, inventado a fines de los años cuarenta por el maestro japonés Shinichi Suzuki, quien postula que cualquier niño que desee tocar un instrumento musical, puede hacerlo, sin necesidad de poseer habilidades específicas para ello.Esto se logra, porque el violinista asiático, imitó la forma en que los niños aprenden su lengua materna para la enseñanza de la música, es decir, todos pueden convertirse en músicos. Por esto, lo llamó "Enfoque de Lengua Materna" o "Educación del talento". La filosofía musical Suzuki, es reconocida por ser un sistema inclusivo, que no discrimina en capacidades para formar músicos. Incluso, existen casos de niños, que teniendo dificultades motoras, terminan haciendo presentaciones en piano.Si bien, hasta aquí parece un sistema generoso y casi perfecto para todas aquellas personas que son amantes de la música, y desean incentivar a los niños en este arte; el Método Suzuki, tiene más por entregar.Primero que todo, esta filosofía de aprendizaje, al imitar la enseñanza de la lengua materna, requiere del apoyo y compañía de uno de los padres o de algún familiar para que los menores aprendan y practiquen música. Es decir, crea lazos familiares durante los primeros años de vida de los niños que, difícilmente, con el tiempo se podrán deshacer.El alumno, cuando se sumerge en este sistema de aprendizaje japonés, conocerá sus principios, los cuales no están creados para formar sólo a un excelente músico, sino que entrega los pasos a seguir para convertirse, primero, en "un buen ciudadano, un ser humano noble", para que el niño adquiera, "un corazón hermoso". Es decir, estamos hablando de una metodología de enseñanza integral, que se relaciona con lo valores.Otras de las premisas básicas del Método Suzuki son, "La cooperación y no la competencia", el cual se suma al "Respeto a todo ser viviente" y, a una capacidad hoy escasa; "Aprender a Escuchar".Desde los tres años o antes, los niños pueden acudir a clases de música bajo el Método Suzuki. En el caso de los menores con esta edad, la idea es que en clases grupales, el profesor se dedique a cada uno de sus alumnos sólo durante el tiempo que dura su atención. Luego de su turno, el niño vuelve con el adulto que lo acompaña, se mantiene escuchando al resto de la clase y educa el oído. Luego que el niño descansa, el maestro puede atraer nuevamente su atención, realizando actividades grupales con toda la clase.Una de las iniciadoras del Método Suzuki en Chile, es la Directora de la carrera de Educación Musical de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Andrés Bello, Concepción Martorell, quien a mediados de los años ochenta se adhirió a esta filosofía.La académica explica, "La forma de instrucción de este sistema, se realiza igual como se enseña la lengua materna, el niño repite todas las veces necesarias hasta que aprende". Pero lo más importante, destaca la docente, es que, "siempre se refuerza lo positivo, y la práctica entrega competencias que se pueden volver habilidades, que lleven al niño a convertirse en un virtuoso músico".Pero lo más destacable para la Directora Concepción Martorell, es que el Método, además de ayudar al desarrollo de la memoria, la capacidad auditiva, la atención de los niños y su capacidad psicomotora, "Promueve un autocontrol por motivación interna, no impuesta. El niño cuando nota su avance, por si solo va a preferir practicar que andar haciendo otras cosas", explica la académica Martorell.Finalmente, la docente reflexiona que, "el Método Suzuki, es tan bueno como muchos otros que existen, pero lo que lo diferencia, es que desarrolla habilidades y competencia para la vida. El respeto que se le tiene al niño y a su ritmo de aprendizaje, crean en los menores seguridad y una alta autoestima al no sentirse inferiores a sus compañeros. Esto, además de los principios de la filosofía, los cuales se relacionan con la formación de un buen ciudadano", concluye.Sin duda, incentivar a los niños a desarrollar alguna actividad extra a la académica, sobretodo, si es bajo un sistema tan completo como el Método Suzuki, puede ser la mejor herencia para los hijos.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Paulino Toribio
Contacto


