Una propuesta bien intencionada que mantiene la tensión narrativa y que propone un modelo de compromiso creyente y social basado en la independencia y la reconciliación sostenido sobre un fondo de fe. Con unos personajes a veces excesivamente simplificados y previsibles, dejando algunos cabos sueltos en el guión y con irregularidades en la realización, comparte momentos tensos y vibrantes al estilo de “Ciudad de Dios” (2002) de Fernando Meirelles con otros más interiores que buscan profundizar en las motivaciones de los personajes. El resultado es interesante, pero falta profundidad expresiva y simbólica, en un relato demasiado plano donde incluso el sugerente final abierto no acaba de redimir una historia que tenía muchas más posibilidades.
“El elefante blanco” toma su nombre de un gran hospital nunca terminado y abandonado que se convierte en el símbolo de una villa miseria. Se trata, como indica la dedicatoria final, de un homenaje al padre Carlos Mugica, sacerdote argentino profundamente comprometido que vinculado al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, ejerció su ministerio en Villa de Retiro, un barrio marginal de Buenos Aires, donde murió asesinado en 1974 presuntamente por la Triple A, en un crimen que nunca fue esclarecido.
Viernes, 24 de mayo
Peio Sánchez Rodríguez
Faustino Vilabrille Linares
Juan Fernandez Krohn
Francisco Margallo
JC Rodríguez, A Eisman
Ana Bou
Manuel Mandianes
José Moreno Losada
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia