
(PD).- Los restos de vida sobre la Tierra se remontan a hace miles de millones de años cuando los organismos unicelulares (como las bacterias) eran los amos del planeta. Después aparecieron los animales más complejos y se diversificaron a gran velocidad. La teoría convencional dice que estos seres comenzaron a desarrollarse en el océano para después sacar su cabeza de la aguas, arrastrarse por las costas y adaptarse a la vida terrestre. Sin embargo, un equipo de geólogos estadounidenses de la Universidad de California Riverside ha apuntado una nueva versión de la historia. Según han podido comprobar, la vida animal no surgió de los mares, sino de los lagos.
Domingo, 27 de mayo
Saúl Blanco Lanza
Rosa María Rodríguez Magda
Juan Antonio Reig
Fernando Núñez Noda
Hiroit
Nicolás Ruiz Humanes
Nancy Casal