Mi suegra, a quien conozco como lectora de interesantes ficciones, me sorprendió el otro día con un acertijo que no conocía. Se le llama comunmente "El problema de Monty Hall" y plantea una intrigante confrontación entre la intuición y la lógica.
Veamos. Estamos en un programa de concursos. El participante tiene ante sí tres puertas (1, 2 y 3). El animador le dice que tras una de las puertas hay un automóvil y que en las otras dos hay una cabra por puerta. Es decir, un automóvil y dos cabras.
El participante debe elegir al azar una puerta. Si acierta el automóvil se lo lleva. Si tras la puerta hay una cabra se va con las manos vacías. El participante elige, por decir algo, la puerta 1. Entonces el animador, sin abrir todavía la puerta 1, abre una de las dos puertas restantes, digamos la 3 y revela una cabra. Entonces ya sabemos que tras la puerta 3 no está el automóvil.
El animador (quien sabe qué hay detrás de cada puerta) le pregunta al participante: "Sabiendo que en 3 hay una cabra ¿quiere usted cambiar su elección o la mantiene en 1?" El participante dice que se queda con 1, porque no hace diferencia saber lo de 3. Veamos.
En entradas anteriores hemos revisado ejemplos del rigor que ponen ciertos personajes de ficción al advertirle a un eventual viajero en el tiempo sobre los riesgos de intervenir en el pasado. “No toques nada” (Abraham Simpson) o el regaño del profesor de “Volver al Futuro” al confiado adolescente. Palabras más o menos, le dice que cualquier cambio sustancial en una cadena de sucesos los altera irremisiblemente, de modo que ya no serán lo que eran en el futuro.
Si uno viaja al pasado como testigo, algo como la máquina del tiempo de Wells antes de detenerse o la regresión a la semilla de Alejo Carpentier, no hay problema porque nada se modifica. Igual ocurre en los viajes a las navidades pasada de Dickens.
Pero cuando ocurre la “paradoja de los abuelos”, es decir, la intervención del viajero en su nuevo presente, la historia se altera y se crea un universo paralelo. Uno que nunca interactuará con el punto de partida del viajero.
Domingo, 27 de mayo
Saúl Blanco Lanza
Rosa María Rodríguez Magda
Juan Antonio Reig
Fernando Núñez Noda
Hiroit
Nicolás Ruiz Humanes
Nancy Casal