GALAXIA DIGITAL: Información de cosas... y cosas que son información
23.01.08 @ 17:34:05. Archivado en Cibermente
El celebrado autor Nicolás Negroponte (Ser digital, 1996) hace una diferenciación entre el mundo digital y "el mundo atómico", llamado también "análogo" o "analógico".
La prensa viene en papel y la radio en ondas sonoras, por ejemplo, pero en la interfaz web ambas son bytes, de modo que pueden coexistir. Incluso el intervalo entre el hecho fisico-social y su salida a un medio analógico es digital. ¿Cómo? Bueno, visite un periódico o una emisora de radio actual. La cámara es metálica pero capta información en bits. El micrófono recoge ondas sonoras pero llegan como bytes a un disco duro. Luego se editan con software y se transmiten por Internet o por antenas.
Los bits son los grandes intermediarios informacionales. Un puente digital entre un mundo físico-social atómico y personas atómicas que reciben estímulos analógicos.
La tendencia actual es digitalizar toda la información: el sonido, los textos, las fotos, el video, incluso algunos estímulos tactíles, como la vibración... La digitalización ha invadido también las telecomunicaciones, de modo que la telefonía y la televisión están migrando de las ondas hertzianas a los minúsculos bits. Skype, Youtube, radio IP.
Información y valor agregado
Ahora, no sólo se digitaliza la información de las cosas, sino que algunas cosas mismas se hacen bits. Por ejemplo, el dinero. Los billetes y monedas tienen un uso atómico y por tanto un “valor de cara” (face value) que depende de tenerlos físicamente con nosotros.
El dinero en bits, ello es, como archivos de datos en servidores, redes o microchips en tarjetas, tiene valores agregados. No es atómico, está en cualquier lugar a donde llegue la red bancaria que le dé soporte, a cualquier hora, es transferible e incluso internacionalmente. Registra la transacción en tiempo real y se puede pagar al momento o a futuro (domiciliación).
Incluso, el dinero electrónico puede activar motores autómatas. Con el debido lector, se puede comprar un refresco, golosinas o hacer llamadas telefónicas usando tarjetas con chips. Cuando el uso de dinero en chips se generalice, habrá lectores de ese dinero en las computadoras y otros dispositivos (teléfonos) de modo que podremos comprar sin tarjetas de crédito, débito prepagado o cuentas bancarias.
Hay una anécdota en Ser digital de Negroponte sobre cómo, en 1995, todavía no podíamos otorgarle a los bits valor monetario. Pasaba el autor por un aeropuerto y le pidieron que declarara el valor de una portátil que llevaba. Negroponte dice: "Dos millones de dólares" porque en su computadora había información secreta cuya producción y valor de uso rondaban la cifra declarada.
Una funcionaria de aduana escuchó la declaración, miró la portátil y sonrió. Luego, condescendiente, le dijo:
- Bien señor, colocaré en mi reporte dos mil dólares, que es lo que debe costar su máquina.
Como decía O. Wilde: la gente conoce el precio de todo pero el valor de nada.
Más adelante, más virtualizaciones de lo material y más materializaciones de lo virtual.
(Imágenes: FNN).
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/139932
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Fernando Núñez Noda
autor
Contacto








