Los orígenes de un término abusado
La naturaleza no es una sabana infinita de átomos y radiación desparramados. En vez, está llena de organismos y sistemas, gigantescos y diminutos. Una máquina ejecuta tareas de manera uniforme y repetitiva. Algunas son capaces de autorregularse, de responder con cambios internos a variaciones del entorno.
El funcionamiento de ciertos sistemas autorregulables de la naturaleza puede compararse con máquinas. Por ejemplo, la temperatura corporal y un termostato de aire acondicionado. Si lo fijamos en 20 grados Celsius, el aire acondicionado enfriará hasta que el termómetro indique que se pasó el punto de control (20 grados) hasta un límite prefijado, digamos, dos grados hacia abajo y arriba (18º y 22º). En ese instante el aire frío cesa de salir por los ventiladores. Al rato, obviamente la temperatura sube, cuando llega a 22º el aire se enciende de nuevo...
Igual así, la piel. Sube la temperatura y sudamos. Baja y temblamos. Todo para llevar el valor alrededor de 37º.
Domingo, 27 de mayo
Saúl Blanco Lanza
Rosa María Rodríguez Magda
Juan Antonio Reig
Fernando Núñez Noda
Hiroit
Nicolás Ruiz Humanes
Nancy Casal