Desde los autores del imaginario mesopotámico hasta “El sueño boca arriba” de Cortázar, pasando por Cervantes y Sor Juana Inés de la Cruz, los espejismos del dormir han tenido impacto en las religiones, las costumbres y en el arte. Sea “sueño profundo” o el llamado “sueño lúcido”, los espectáculos de entrecráneo han provisto imágenes, personajes y situaciones a innumerables líderes, místicos y artistas.
Los antiguos egipcios escribieron catálogos de sueños que inspiraron la vida diaria y la relación con los dioses. Ahogarse en el Nilo, que el rostro se transformara en Leopardo o comer pan blanco presagiaban tragedias. Un papiro del siglo XIII aEC menciona más de 100 tipologías (acciones como hacer cerveza, tallar piedra, tejer y, sobre todo, que aparecieran tales o cuales cosas). Por ejemplo, ver a un difunto significaba larga vida.
Domingo, 27 de mayo
Saúl Blanco Lanza
Rosa María Rodríguez Magda
Juan Antonio Reig
Fernando Núñez Noda
Hiroit
Nicolás Ruiz Humanes
Nancy Casal