Para el homo sapiens prehistórico el cielo quizá estaba adherido a la Tierra. Muy lejana esa bóveda llena de extraños objetos brillantes y ese fuego enceguecedor, pero prolongación de montañas y horizontes al fin.
No se conoce esa transición de la observación práctica o mística del cielo a la astronomía, pero pueden seguirse algunos pasos, a ver a dónde nos llevan. En esta entrada, hasta antes del furor helenístico.
El evento histórico más antiguo que registra la Cronología de los Inventos (1989) de I. Asimov ocurre hace aproximadamente 6.000 años: la invención de los relojes de sol, en Egipto. Incluso dividieron el arco que sigue la sombra de un palo o punta en 12 partes u horas. Inauguraban así el medio día (la otra mitad ocurría en la sombra).
Los mesopotámicos, hacia 2800 aC, agregaron esos días en grupos estacionales que el reloj de sombra no podía medir. Uno muy obvio tenía que ver con la luna: una vuelta de nueva a plenilunio tarda entre 29 y 30 días, el llamado “mes lunar”. Hay también otras correspondencias, como el ciclo menstrual o grupos de meses coincidentes con las estaciones.
De modo que entre el Tigris y el Eufrates se crearon ciclos con años lunares de 12 o 13 meses, estaciones incluidas. Los egipcios fueron más precisos y no miraron al cielo sino a los desbordamientos anuales del Nilo y determinaron entre 360 y 365 (¿les suena familiar?) el número de días que duraba tal año. Esa es la base de los calendarios modernos.
Mil años después los sumerios desarrollaron un sistema de numeración basado en el número 60, fácil de fragmentar (divisible entre 9 números distintos) y capaz de definir el minuto (60 segundos) y la hora (60 minutos). Seis veces sesenta es 360 y ése número mágico fue aplicado al círculo, dividido en grados: 90° es un cuarto; 180° la mitad; 360° vuelta completa.
Así se podía relacionar la trayectoria del Sol con cada grado (día), predecir su ubicación y así los eventos repetitivos: lluvias, sequías, cosechas. Luego invadiría aspectos menos cíclicos: sentencias carcelarias, plazos de pago, tiempo de servicio militar, etc. Esta división del tiempo ha sido clave para organizar la sociedad humana, para saber cuánto duran las cosas, para poder contestar “¿Cuántos años tienes?” (aunque algunos no quieren contestar eso).
Al colocar la rejilla en el cielo, los mesopotámicos encontraron “estrellas” que no rotaban uniformemente (cinco, para ser exactos), los planetas visibles al ojo. Siglos después los romanos le dieron a este arreglo una mitología que aún se conserva: sumada la luna y el Sol a los cinco “errantes” (eran ya siete planetas), las llamaron como sus dioses: Mercurio, Venus, Saturno y así trasladaron las denominaciones a los días: jueves por “Júpiter”, martes por su homónimo, etc.
La semana de siete días, que había sido inventada en Mesopotamia, era ahora un pilar social, una referencia para organizar la acción y la memoria colectivas. Cada día consagrado a un dios.
Registros chinos
Los astrónomos chinos estaban activos tan lejos como 2.000 años aC, cuando se registró por primera vez un eclipse y se anotaron los tiempos de rotación al cielo de algunos planetas como Júpiter.
En esto los asiáticos probaron ser minuciosos y sistemáticos, porque sus anales estelares detectaron varias novas y supernovas (estrellas que estallan muy lejos y se ven como luceros que aparecen de un día para otro). De estos eventos hay noticias tan lejos como en 1400 aC.
Además, dieron fe del paso de un cometa en 613 aC (quizá el Halley).
Navegación, eclipses
Ciertamente la navegación fluvial había sido inventada siglos antes, pero las aventuras marítimas más antiguas registradas comenzaron hacia el 1100 aC (aproximadamente la época del faraón Akhenatón). Los fenicios subieron su cabeza hacia las estrellas para guiarse: la Osa Mayor indicaba no sólo el norte, sino los demás puntos cardinales. De modo que con ésta y otras guías estelares que aparecían y desaparecían en el año, los fenicios agotaron el Mediterráneo y salieron al Atlántico, a las costas de África occidental.
En 585 aC los imperios más poderosos seguían en el valle del Eufrates-Tígris. Es curioso, por cierto, pero las naciones más poderosas y prósperas solían aportar los avances astronómicos y, quizá, científicos en general. Parece que hace falta un superávit material y de seguridad, para que los curiosos y científicos puedan escrutar y analizar los cielos.
El caso es que los astrónomos babilonios (para entonces tenían cautivos a los judíos en su tierra) hicieron un recuento preciso del tránsito del Sol y la luna por el cielo, de modo que pudieron predecir cuándo se cruzaban y, como ocurre en los eclipses, se bloquearan mutuamente. Este conocimiento proporcionó gran poder a los sacerdotes-astrónomos-astrólogos: la comprensión y predicción de los “eclipses” (nombre actual acuñado por los griegos).
Se dice que Stonehenge, en Inglaterra, estaba dispuesto para registrar o predecir ciertos fenómenos celestes, incluyendo los eclipses. La construcción primigenia de este observatorio-altar supera en longevidad incluso a las pirámides, en la Edad de Piedra nórdica.
Hacia 500 aC. Pitágoras, fundador de la matemática “de autor”, parece que viajó a Babilonia y conoció de primera mano las técnicas de observación y escudriñamiento del cielo nocturno. Fue este maestro quien refutó la idea común de que había un lucero de la tarde y uno de la mañana: ambos eran el mismo, nombrada por él Afrodita, llamada Venus por los romanos.
En los quinientos años posteriores los griegos dominaron la astronomía, con un número sosprendente de aportes, en un marco más científico que nada de lo que se hizo antes.
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Los griegos
(Imágenes: composiciones de FNN).
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soy bonita
Estimada Fabiana:
Por favor repite tu mensaje pero en español o en algún idioma culto de este mundo.
Gracias,
FNN
chhhh.... esta super informacion no sirve para nada ademas no era lo ke io estaba buscando po.....para otra ves busken bien po chhhhh.......
quiero saber
los prinsipales aportes ala astronomia de egipcia china bavilonia griega
que utilidad tenia para las culturasde la antiguedad la observacion del firmamento las estrellas y los planetas
me gustaria saber solamente cuales fueron las aportaciones que hicieron los griegos hacia la humanidad
queria saber que hicieron los griegos en las matematicas,astronomia,fisica y medicina??
xfa es urgente!!!
los principales aportes de los mesopotamios a la actualidad
dfvsdvdvsdczdczcczscs
Dos respuestas para Carlos:
1) La observación del cielo y los movimientos estelares y planetarios han tenido diversos objetivos en la antiguedad. En algunos casos, místicos: explicar las intenciones de los dioses, tratar de predecir los acontecimientos, etc. Pero también aplicaciones mucho más prácticas: predecir los cambios de estaciones, medir el tiempo, coordinar las cosechas y otros eventos cíclicos de gran incidencia en la vida de muchos pueblos.
2) Pronto publicaré más entradas sobre la historia de la astronomía en otros pueblos notables, como los egipcios, los babilonios y los pueblos americanos precolombinos.
CUALES SON LOS PRINCIPALES APORTES A LA ASTRONOMIA DE LAS SIGUIENTES CULTURAS:
- EGIPCIA
- CHINA
- BABILONICA
- GRIEGA
QUE UTILIDAD TENIA PARA LAS CULTURAS DE LA ANTIGUEDAD LA OBSERVACION DEL FIRMAMENTO , LAS ESTRELLAS Y LOS PLANETAS
quiero saber la cultura griega y los aportes que hicieron en la astonomia
Domingo, 19 de febrero
Saúl Blanco Lanza
Rosa María Rodríguez Magda
Juan Antonio Reig
Fernando Núñez Noda
Hiroit
Nicolás Ruiz Humanes
Nancy Casal
Jordi Jaumà Bru| Febrero 2012 | ||||||
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