En la Wikipedia.org se define “viaje en el tiempo” como “el concepto de moverse hacia atrás o hacia delante a diferentes puntos en el tiempo, de manera análoga a moverse a través del espacio.” Un “viajero”, entonces, se desplaza de una fecha a otra en la misma línea de tiempo (digamos, de 2006 a 1492 hacia atrás o a 2500 en el futuro), como si rodara por una carretera de sur a norte o viceversa. (Por eso, diremos sólo “tiempo” pero en realidad sería más preciso hablar de “viaje en el espacio-tiempo”.)
Si nuestro turista temporal no influye sobre los eventos del pasado, es decir, sólo los registra como mero observador, no hay posibilidad de paradojas. Una paradoja temporal ocurre cuando la alteración del pasado afecta la causalidad del viajero en el futuro (su origen) y su ejemplo más célebre es la “paradoja de los abuelos” que pregunta: ¿qué pasa si una persona viaja al pasado y asesina a sus abuelos biológicos o a sus padres? ¿Cómo puede nacer? ¿Qué ocurre con sus propios hijos?
Algunos científicos afirman (o especulan) que si uno viajara a su propio pasado y lo modificara, se crearía una nueva línea de tiempo y el futuro (¿o pasado?) que conocíamos ya no podría existir. Es decir, algunos creen en las paradojas, otros no.
La cultura antigua está llena de relatos que implican viajes en el tiempo no paradójicos. Las visiones del futuro, por ejemplo. A Edipo le predicen exactamente cómo perpetrará el complejo que lo hará famoso: alguien ve el futuro y a Edipo en él. Juan de Patmos, autor del Apocalipsis, fue espectador único de una guerra sideral entre Cristo y el dragón y contempló incluso más allá: la Ciudad de Sión un milenio después. Tales viajes consideran el tiempo-destino como absoluto, incambiable. Son impulsados por la voluntad divina, por una magia superior, pero siempre testigo pasivo.
Los Edipos y los Juanes son testigos de lo que será, no de lo que sería. Nada pueden hacer para cambiar lo que viene, sea porque es voluntad divina o porque nuestro héroe duerme cual lirón (como veremos más adelante).
Si la línea de tiempo es inmutable, luego puede retrocederse como una película en reversa. “Vuelta a la semilla” de Alejo Carpentier narra este devenir regresivo. La película Supermán de 1978 (aunque contraste crudamente con el ejemplo literario) postula una forma de “retroceder” el tiempo, físicamente absurda. Se trata de revertir la rotación de la Tierra, de hacerla girar hacia atrás con la esperanza de rebobinar la cinta hasta el punto en el que el hombre de Krypton salvara a su amada Luisa. Así lográsemos cambiar el sentido de la rotación del planeta, todos los cambios (catastróficos, por cierto) ocurrirían hacia el futuro.
Magias menos explícitas pero igualmente efectivas tendieron un puente para que Fausto, de la mano de Mefistófeles, echara un vistazo al futuro e incluso caminara por fastuosas ciudades. En la historia “Memorias del año dos mil quinientos” del francés L. S. Mercier, publicada en 1771, un hombre se duerme y despierta más de 700 años después en un lugar llamado Utopía. Igual le ocurrió al dormilón Rip Van Winkle en la historia de 1819: abrió los ojos 20 años después. Cuando se viaja al futuro no hay paradojas causales.
Un tratamiento más sutil ocurre en 1843, cuando se publicó una de las más célebres alegorías que incluyen un viaje en el tiempo: “Una canción de Navidad” de Charles Dickens. Por primera vez, se ve el futuro como algo cambiable, un atisbo de las teorías sobre universos paralelos que después aparecieron: un tiempo hipotético, indecidible, que depende de cómo vivamos el ahora.
Incluso en el viaje temporal por excelencia, "La máquina del tiempo" de H.G. Wells, el autor evita las paradojas al apuntar el periplo a 800 mil años en el futuro. No es fácil tratar estos entuertos lógicos, la literatura no ha sido tan prolífica como el cine a este respecto.
Será buena idea examinar algunos enfoques, inventos o propuestas del viaje en el tiempo y sus milagrosas o enreversadas máquinas...
(Imagen: Composición de FNN).
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Amigo motoken:
No pierda tiempo en darnos esa exclusiva...
yo tengo la respuest a esa duda de todos aquellos que quien vijar en el pasado
hey haY TANTO QUE DECIR ACERCA DE ESTE TEMA.
Fue un placer haberte dado esa informacion, pero me gustaria seguir tratandolo
me parece que el tiempo es algo transportable, porque es como un circulo si deseamos viajar hacia el futuro no estariamos viajando hacia el, sino que escapariamos del tiempo y estariamos viajando en el pasado el cual escapamos, es deccir si yo escapo de mi presente dejarìa de existir en el. dando un viaje que ya existio pero para mi al regresar a el"futuro" seria para los que habitan en el un prwesent o pasado;porque yo escape del presente transcurriendo asi el tiempo.dejando claro que el tiempo nunca se detuvo, sino que mi materia y mi energia como tal lo acelere a un ritmo mas acelerado que la velocidad de la luz. todo ello lo llamaria presente futuro
AHORA hablano de viajar hacia el pasado es posible pero tendrìa muchas consecuencias como por ejemplo: yo viajo 5 años màs tarde, mi cuerpo y mi energia cambiarian segun los 5 años viajados, es decir, si yo con 20años viajo al pasado 5años mas tarde mi energia y mi masa lo trasladaria teniendo 15 años pero no deberia alte...
Viernes, 17 de febrero
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