La comunión de los celíacos
18.03.08 @ 22:06:39. Archivado en Iglesia
Se repite todos los años, aunque, esta vez, se ha adelantado unos meses. Habitualmente por mayo salta a los medios de comunicación el caso de los padres de algún niño celíaco que denuncian a la Iglesia por no permitir a su hijo hacer la Primera Comunión con una forma que no contenga trigo, sino otro cereal, dada su intolerancia al gluten.
La madre del niño de Huesca apeló en un primer momento al «sentido común de la Iglesia» para que su hijo pudiera comulgar con una hostia de maíz. El párroco, como se suele hacer en estos casos, propuso a los padres que lo hiciera sólo bajo la especie del vino, que es igual de válida que la del pan. «Aunque los padres del niño, de 8 años, rechazaron en un primer momento esta opción –nos explicaba una agencia de noticias–, la aceptarán para evitar “romper las ilusiones” de su hijo de comulgar con sus compañeros en mayo».
Entiendo perfectamente la ilusión de un niño de ocho años por hacer la Primera Comunión con el resto de sus amiguitos. Pero me temo que esta madre, de la que no pongo en duda su buena fe, no ha comprendido bien lo que es la eucaristía. Porque, sencillamente, no se puede consagrar una hostia de maíz, o una rosquilla, o una magdalena, ya que el poder de consagrar no viene de los hombres, sino de Dios. Para aceptar esto, más que «sentido común», al que apelaba esta buena madre, hay que tener «sentido sobrenatural». Si no, la Primera Comunión queda reducida a una fiesta, a un rito, al jolgorio.
El niño va a comulgar finalmente una hostia baja en gluten, pero perfectamente válida. Seguro que a Dios también le hace ilusión ser recibido por este hijo suyo.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/152166
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Álex Navajas
autor
Contacto








