La herencia del padre Maciel
05.02.08 @ 22:21:36. Archivado en Iglesia
La Legión de Cristo ha evolucionado mucho desde que, el 3 de enero de 1941, el joven seminarista Marcial Maciel la fundara en unos sotanos de la Ciudad de México. «Algún día, la Legión dirigirá colegios y universidades, y serviremos a la Iglesia a través de las familias, los jóvenes y los más necesitados», aseguraba al puñado de adolescentes que le habían acompañado en su aventura fundacional. Los adolescentes creyeron en su palabra y, efectivamente, de esos sotanos brotó la congregación religiosa masculina que ha experimentado el crecimiento más rápido tras el Concilio Vaticano II.
Ahora, tras el fallecimiento del padre Maciel el pasado miércoles, la Legión de Cristo se acerca a los 70 años de historia. Presente en 20 países, dirige 175 colegios, 15 universidades y 43 institutos de educación superior, en los que estudian casi 125.000 alumnos. Desde enero de 2005, el sacerdote mexicano Álvaro Corcuera, LC, lleva las riendas de la congregación religiosa y de su brazo seglar, el Regnum Christi, que cuenta con cerca de 68.000 miembros en 36 países de todo el mundo y cerca de 1.000 miembros consagrados.
A España llegaron en 1946 y se establecieron en el seminario de Comillas (Cantabria), dirigido por la Compañía de Jesús. De allí dieron el salto a Salamanca, donde establecieron su noviciado, y fundaron dos seminarios menores en Moncada (Valencia) y Ontaneda (Cantabria). En nuestro país cuentan, además, con una docena de colegios y con la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid.
En 1970, el Papa Pablo VI le pidió al padre Maciel que la Legión de Cristo se encargara de la atención pastoral del estado mexicano de Quintana Roo, una zona selvática ubicada en la riviera maya. La congregación religiosa articula, además, su trabajo con los más desfavorecidos a través de la Fundación Altius, que atiende a alrededor de 400.000 personas en todo el mundo.
La formación de un legionario de Cristo es lenta: los candidatos pasan cerca de 13 años antes de alcanzar el sacerdocio. El pasado mes de diciembre se ordenaron en Roma los 48 últimos legionarios, 8 de ellos procedentes de España.
El padre Maciel dejó, a su muerte, un extenso epistolario, que constituye la espiritualidad de la congregación y que dejan patente su amor a Cristo, a la Virgen, a la Iglesia, al Papa y a las almas. «¿Querrán ustedes ser los nuevos testigos del amor? Cuantas veces caigan víctimas del desprecio, de la injusticia, de la violencia, sepan dar valientemente la única respuesta válida que Cristo espera de sus seguidores: el perdón sincero, por amor», solía repetir.
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Yo sé un poco de su historia,pero al final es como todo,señor Navajas,parece que la gente se queda con lo negativo de las personas,sea verdad o mentira verdad?...
También hay curas que se sabe de sobra que tienen "queridas",otros han salido del armario,....y?Como dice sabiamente mi abuela:"de todo tiene que haber en la viña del Señor",y eleva la vista al cielo.En mi opinión Maciel ya tuvo su penitencia en vida y seguro que Dios se acuerda de todo lo positivo para mantenerlo en su seno.
Y yo también vi en la CNN parte de aquel debate,fue muy interesante.
muchas gracias.
Se miente también cuando se oculta parte de la verdad.
Se te olvida mencionar todo lo que el padre Maciel hizo tambien "por el bien de los niños"...
Muy buen artículo. Gracias!!
Saludos desde México
Rich
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Álex Navajas
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