ALFONSO DÍAZ: “Debemos ser exigentes e invertir en nuestro talento”
23.11.08 @ 18:04:41. Archivado en Un café con...

Aparte de “Apples”, destaca entre sus trabajos varios cortometrajes que no han pasado desapercibidos. “¡Están locos!” destaca entre ellos con diversos premios. En la sociedad actual, ¿se puede distinguir la locura?
¿Vivimos en un mundo que está loco? La locura es un concepto inválido que se asocia a comportamientos minoritarios, pero en realidad muchas veces es señalada por simple ignorancia o debido a un déficit emocional que impide racionalizar esa situación. La mayoría de los genios de la Humanidad han sido acusados de locos. Mi cortometraje reflexiona un poco sobre esta cuestión.
Mientras llega su alternativa en la gran pantalla, trabaja ya en un guión definitivo para ese primer largometraje. Hábleme de su historia.
Mi largometraje es un puzzle que escribí hace unos años como una catarsis emocional. Se trata de una historia coral donde se habla de las relaciones humanas más frecuentes: el amor y el odio. Creo que puede ser honesta y emotiva. guión está esperando una incisión definitiva.
¿Cómo definiría su estilo de escritura?
Es difícil intentar definirte, ya que a la vez es delimitarte. Solamente sé definir lo que no me gusta. Disfruto mucho analizando un texto dramático pero me gusta también mucho el teatro del absurdo. Me inspira leer a Ionesco, Beckett, Chejov o Ibsen.
¿Qué directores o guionistas han influido en su visión artística?
Sin duda mi encuentro artístico con John Cassavetes fue increíblemente estimulante e impactante. Recomiendo el libro “Cassavetes por Cassavetes“. Probablemente aprendí más leyendo este ensayo que pagándome la matrícula de la escuela de cine durante tres años. Cassavetes hipotecaba su casa mil y una veces para poder contar historias. Su improvisación de dirección de actores ha dado unos resultados espectaculares. No he visto unos diálogos tan cercanos a la realidad. La panacea de su existencia fue su propio cine. Pero hay muchos más. John Paul T. Anderson me congeló con el estilo hipnótico-orquestal de “Magnolia“, la gran obra maestra moderna y tan infravalorada. Otros como Julio Medem, me embargaron por su capacidad de hacernos vulnerables, Kubrick por su obsesión con las ópticas angulares y Lars Von Trier es único, pues nos hace sufrir sin sabernos defender.
Hace dos años, con las responsabilidades y dificultades que genera, decidió crear y llevar hacia delante un certamen de cortometrajes: Festival Digital El Sector. Se han celebrado ya dos ediciones y lucha por una tercera.
Conocí un lounge bar llamado “El Sector” gracias a una amiga. Así, al verlo, se me ocurrió organizar este evento, humilde pero ambicioso. No hizo falta convencer a Mª Jesús y Marta, las dueñas, y nos pusimos manos a la obra. Antes de comenzar con la primera edición nos permitieron grabar unas secuencias de la serie Apples incluso. La filosofía que he querido implantar a este festival es intentar reunir a las mejores ideas nacionales como internacionales. La primera edición tuvo éxito de participación y de calidad que era mi principal objetivo. Este verano pasado se desarrolló la segunda edición, en la que intentamos ser más ambiciosos todavía y logramos mayor éxito incluso de asistencia y de trabajos recibidos. El Festival conlleva muchísimo trabajo y el problema es que todavía no hemos conseguido un patrocinio relevante que nos ayude a sacarlo adelante. Aún así, genera mucha satisfacción organizar este evento cultural.
Desde su percepción, ¿el cine español ha ganado o ha perdido escaños?
Nuestro cine debería de tener más protagonismo, al fin y al cabo es nuestra cultura y nosotros somos quienes debemos defender, explorar, exportar. Un ciudadano medio no conoce la industrial real del cine español. No se habla ni se difunde lo suficiente. Otro de los problemas es que anualmente hay dos o tres bombazos de producto nacional y eso impide ser realistas. Debemos ser más exigentes e invertir más en nuestro talento. Mucha gente se vuelca con España en otros ámbitos como el deporte y no entiendo por qué no podemos extrapolarlo a nuestra cultura. Lamentablemente estamos monopolizados por el cine industrial norteamericano, donde la mayoría de sus películas son como un nuevo envase del mismo “tetrabrik”, cuyo contenido ya habías probado y probablemente ni te había gustado.
¿Piensa que las salas de cine llegarán a desaparecer?
Lo más importante son las nuevas generaciones. Su comportamiento determinará si su entretenimiento será restringido a un espacio de cine en casa, conseguido a través de una banda ancha de Internet o si la gente seguirá experimentando lo que realmente es una sala de cine. Yo, que soy un romántico, sigo pensando que me parece maravillosa la idea de entrar en una sala con personas que no conoces, con las luces apagadas, a una proyección de un film donde se pueden compartir las emociones. Intimo, anónimo. Las salas comerciales no deberían de desaparecer, aunque tendrán que pasar por un proceso de adaptación en su lucha por su continuidad.
Decía Ettore Scola que el cine es un espejo pintado. ¿En qué sentido?
El autor pinta su realidad subjetiva. La indagación del propio yo por medio de la filmación. Filmar para concebir la realidad, al igual que existe ese sentido a la hora de tomar fotografías o pintar un cuadro.
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Web personal de Alfonso Díaz: www.alfonsodiaz.es
Web Oficial de "Apples": www.appleslaserie.com
Web del Festival Digital El Sector : www.festivaldigitalelsector.info
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