La espiritualidad y claridad de su pincel no deja indiferente al observador, que encuentra en su obra una capacidad lúcida para plasmar la belleza en el detalle. Hablan por sí solas sus manos, sea en pintura, orfebrería, cerámica o bordado. Javier Aguilar es un artista en amplio sentido, pero destacan sus óleos de temática cofrade y en concreto sus retratos: exorcizan el rostro, reflejan el alma en plenitud.

¿De dónde nace su pasión por el arte?
Desde siempre me sentí atraído por el arte y la belleza. En Puente Genil, mi ciudad natal, la Semana Santa es la fiesta principal y el arte se respira por los cuatro costados. Al ir creciendo fui desarrollando el gusto por la historia del arte y por la orfebrería y poco a poco, a medida que iba madurando, la pintura al óleo pasó de ser un pasatiempo a un trabajo. Comenzaron a llegar pequeños encargos por parte de las cofradías y casi sin darme cuenta, se empezó a contar conmigo en más encargos de mayor envergadura.
¿Cómo definiría su estilo pictórico?
Creo que mi pintura ha evolucionado en los últimos años. Yo calificaría mi forma de pintar como impresionista en muchos aspectos. Mi intención es que mi pincelada sea vibrante, que trasmita vida y movimiento. Mis puntos de referencia como no podría ser de otra manera son: Diego Velázquez, como primer pintor impresionista y poseedor de ese gusto elegante y veraz en el retrato, que va más allá de la pura pintura. Luego otros pintores que admiro son Goya y Rembrandt –en realidad casi todos los pintores holandeses-. Y más cercanos a nuestros tiempos, la pintura del XIX y Ricardo Macarrón, del que admiro profundamente sus retratos.
Se le reconoce excelsamente como pintor cofrade. Por tanto, ¿se le puede definir como artista sacro?
Soy un artista sacro sin ninguna duda.... Es verdad que la mayor parte de mi producción ha sido de pintura religiosa puesto que he trabajado y trabajo para infinidad de cofradías, y como cofrade y cristiano que soy, eso me llena de orgullo y es uno de los motivos que más me inspiran y llenan. Pero es verdad que no sólo soy eso. Me encanta el retrato, la pintura taurina, el paisaje, etc. El arte en todas sus vertientes es lo que mantiene viva la llama de mi inquietud como pintor.
¿Cree que el artista nace o se hace?
Yo pienso que las dos cosas, indudablemente que deben de existir una serie de facultades innatas dentro de uno para que la semilla germine, y para que germine, hay que regarla y abonarla debidamente. Que duda cabe que la pasión que uno vuelque todos los días en su trabajo condicionará todo lo demás.
¿Hay mucha competencia en el ámbito del arte cofrade?
Es un mundo muy prolífico, pero con espacio para todos. Hay ocasiones en que me he encontrado a amigos que me hablan de la competencia, de la crítica mordaz y de lo cansados que a veces se sienten de todo eso. Pero, ¿quien dijo que la vida es fácil? Esto forma parte de nuestro trabajo, de nuestro vivir diario. Si uno está convencido de lo que hace y -lo que es más importante- disfruta haciéndolo, hay que afrontar las competencias -sobre todo las desleales- con filosofía y con profesionalidad. El público, al final, es que te pone en el sitio en el que realmente tienes que estar. Uno sólo puede hacer bien su trabajo puesto que es este trabajo la mejor carta de presentación.
Es miembro de la Capellanía de los Artistas de Siena (Italia). ¿Qué conlleva formar parte de este florido grupo de artistas?
Es un orgullo poder conocer la obra de otros artistas que viven y trabajan en ambientes muy diferentes al mío. Las distintas formas de entender el arte siempre me sorprenden, de esta manera se puede aprender algo nuevo de cualquier obra. Se agradece respirar aire fresco, aunque debo decir, que en ocasiones no comparto estilo ni forma con alguno de ellos, pero eso no impide poder tener una visión global del arte, cosa, que por otra parte es esencial.
Este año firma tanto el cartel de la Semana Santa de Córdoba como el de Puente Genil. ¿Cómo se inspira para esta clase de creaciones? Me preguntas por la inspiración...eso es algo que llega cuando menos te los esperas y tienes dos opciones: o te sientas a esperarla o te pones a trabajar. Yo soy de la segunda opción. Y da la casualidad que siempre, cuando me pongo manos a la obra, se enciende una bombilla y arranco. Yo siempre le pido a Dios que me eche una mano, que yo intentaré echar el resto. Y hasta ahora, he de decir que la inspiración no me ha faltado nunca.
¿Se puede innovar dentro del arte cofrade o atiende al tradicionalismo y los cánones clásicos?
Es muy difícil que la creación cofrade pueda innovar como lo hacen otras ramas del arte. El barroco surge como método propagandístico religioso y las cofradías se sirvieron de él para cimentar lo que hoy conocemos. El arte cofrade por excelencia es barroco y es así como llega al sentimiento y alma del cristiano; si hay otro arte que llegue a conseguir lo que ha conseguido éste, aún no se ha inventado.
Ha preparado una serie de obras taurinas para una exposición en el Colegio de Abogados de Córdoba, ¿qué significa para usted el toreo?
El toreo es un arte. Yo lo entiendo así y así lo intento plasmar en mis cuadros. Digo siempre que me preguntan por este tema que yo soy más aficionado de la estética que de asistir a la plaza de toros. En una plaza de toros impacta todo, sea para bien o para mal. El ambiente, el color ,el olor, la luz, la pasión, la solera de la historia, los trajes de luces, los caballos...Todo eso y más es lo que intento plasmar en mis cuadros, y sobre todo el movimiento, donde la pincelada sea valiente.
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Gracias, muchas gracias, querida Mariasun. El Señor ha querido que la palabra y la imagen se fundan para plasmar con todo el arte del mundo este nuevo artículo-entrevista con que nos obsequias. La obra de Javier Aguilar es dificil de calificar por un profano en esta materia, pero como cristiano, cofrade y macareno solo me queda decir que es impresionantemente maravillosa. Y gracias a ti, nos acercas el interior de este gran artista cordobés - ¡Que tendrá Córdoba! - que junto a mi admirado Francisco Romero Zafra, son dos de mis pasiones en este precioso mundo del Arte Sacro. Regresar de la Semana de Pasión y encontrarse con esta entrevista es todo un bonito regalo. Un beso macareno para ti y que la Esperanza Macarena os acompañe a los dos. (Espero impaciente esa expoción en la Hermandad)
Gran entrevista! Sí, señor! Y además me encanta ese retrato. ¿donde puedo ver obras suyas en vivo? Gracias!!
El cuadro que hizo de la Macarena no hay palabras para describirlo señores, una maravilla
Domingo, 27 de mayo
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Julián Moreno Mestre
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Atticus-444
Juan Granados
José Andrés Prieto
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Javier Orrico
Juan Carrasco de las Heras
David Felipe Arranz