Con nuevas normativas para las futuras edificaciones, Montevideo comenzará paulatinamente a convertirse en una ciudad más respetuosa del ambiente y las discapacidades. Más rampas, menos gasto de energía y otros detalles que hacen la diferencia.
Si está bien hecho, casi no se notará. Un pasamanos cuando uno necesita apoyarse, una manija cuando necesita agarrarse, señalización clara, ausencia de obstáculos en el camino son algunas de las disposiciones que comenzarán a ser aplicadas para que los espacios públicos puedan ser utilizados con más comodidad por parte de personas discapacitadas.
Otro cambio esencial pero sutil será la exigencia de un aislamiento térmico mínimo en las edificaciones, que se podrá percibir apenas como una mayor comodidad: menos necesidad de calefacción en invierno y de aire acondicionado en verano, y una disminución del gasto en la cuenta a fin de mes. En el paisaje de las azoteas, de a poco, también es posible que vayan apareciendo más colectores solares inclinándose hacia el norte, y más edificios preparados para recibirlos.
Con dos normativas municipales sobre accesibilidad y ahorro energético y un proyecto de ley sobre energía solar se obliga a la ciudad a ir incorporando más elementos a su diseño y construcción. Y se espera que las primeras experiencias demuestren y multipliquen las ventajas de una arquitectura que contemple las distintas capacidades de las personas o la interacción con el clima y los recursos naturales.
ACCESIBLE. En marzo entró en vigencia la reglamentación de la Intendencia para obra nueva y refracción, con la que de a poco se irán incorporando elementos que tengan en cuenta el amplio tipo de personas que hacen uso de los espacios y servicios públicos. Eso no implica hacer un diseño para cada persona, sino contemplar los extremos. Así, por ejemplo, la altura de los bebederos y de los comandos en un teléfono público estarán pensados para los más bajos, mientras que las aberturas y lugares de circulación deberán tener espacio suficiente para que pase el más alto, incluso si es ciego, sin golpearse con carteles o papeleras.
Un trabajo común entre el instituto uruguayo de normas técnicas UNIT, la Sociedad de Arquitectos de Uruguay (SAU) y la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) culminó con la redacción de la nueva normativa sobre la construcción, que afecta a vías de circulación, espacios públicos, edificios y equipamiento urbano (ver recuadro).
"Se exige según el destino y en función de parámetros como número de concurrentes o de funcionarios. Se empezó para grandes comercios o complejos de vivienda", explicó la arquitecta Teresita Amarillo, coordinadora de la comisión de accesibilidad de la SAU.
"Luego, a medida que se ve que existen espacios donde podés entrar, usar los baños y circular en condiciones de seguridad y autonomía, la gente se va a dar cuenta de que es bueno y ventajoso, no sólo para personas con discapacidad, también para niños, obesos, personas mayores, embarazadas a término... Todos en algún momento podemos tener dificultades para trasladarnos o mantener el equilibrio", señaló Amarillo.
primer vez que entro a sus paginas, y de verdad es agradable y util. estoy informando de cosas que desconocia.
tratare de darle mayor utilidad, utilizando y si ustedes lo permiten,nombrandolos como fuente para comunicar en nuestra radio comunitaria y revista barrial, temas que interesen a nuestros vecinos. desde ya muchas gracias.
Jueves, 26 de noviembre
Roderick Guzmán Meza
Efrén Mayorga
Grupo Cenyt
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Julio San Francisco
Guillermo Roz
Asociación Cultural Vera Méndez
Angel Monagas
Julio Enrique Parada Contreras
Julio Frank Salgado