Así mismo comentaba que Uruguay tiene un muy buen sistema de seguridad social basado en dos pilares -el solidario y el de capitalización- que están organizados en una estructura muy adecuada. Por lo tanto, el sistema previsional está en condiciones de dar respuesta a los problemas de los beneficiarios de la seguridad social como ningún otro país del continente.
Esto se refleja en la capacidad de crecimiento a largo plazo, que se ha ido incrementando en base a los buenos fundamentos económicos, a la salud económica, financiera y comercial de las empresas que operan en el país, nos comentaba, Gemma Alcalá, socio director de Cenyt Mercosur en España.
Antes de desencadenarse la crisis financiera internacional en el segundo semestre del año pasado, ya existían diagnósticos de analistas y del propio gobierno que preveían una moderación de las tasas de crecimiento de la actividad económica. Hacia el mes de septiembre del año pasado se estimaba que las tasas de crecimiento de 2008 se situarían alrededor del 10%, lo que efectivamente ocurrió, y que durante 2009 la variación del PIB se ubicaría en niveles del 4%. Las cifras excepcionalmente altas registradas el año pasado no deben compararse con las que se pronostican actualmente para este año, si es que se quiere medir el impacto de la crisis sobre la actividad económica. Lo que se debe comparar son las previsiones actuales con las que se realizaban antes de que se desencadenara la crisis. Ese descenso de las proyecciones, que se sitúa entre dos y tres puntos porcentuales, representa el impacto esperado. Esos guarismos me parecen razonables y relativamente buenos para una economía abierta y crecientemente expuesta a la competencia internacional como la uruguaya.
Los datos disponibles indican que hasta el momento Uruguay no se encuentra en una fase recesiva. El PIB creció en el cuarto trimestre de 2008. Algunos analistas insistan en la utilización de cifras que corresponden a un sistema estadístico obsoleto para justificar sus afirmaciones de que nos encontramos en recesión. Las cifras de la contabilidad nacional publicadas recientemente por el BCU muestran claramente que el producto ha seguido creciendo hasta finales de 2008. Si la actividad económica tuviera una caída en el primer trimestre -aunque dudo que así sea-, sería el primer indicio de que la economía uruguaya podría entrar en recesión. Sin embargo, hoy no existen elementos claros que indiquen que se ha iniciado un proceso de contracción de la actividad económica. Existe un conjunto de sectores, tales como la industria automotriz y algunas de sus ramas conexas que se encuentran específicamente afectados por circunstancias de mercado atribuibles a la crisis internacional. Hay otros sectores que exhiben un comportamiento negativo, pero su desempeño difícilmente pueda ser atribuible a efectos directos o indirectos de la crisis internacional. En resumen, de ninguna manera, en base a la información disponible se puede afirmar que se haya consolidado una situación de regresión general de la economía.
Existe un escenario de estabilidad económica y social, con vulnerabilidades atenuadas, que alienta a quienes tienen que tomar decisiones en materia de inversión. No hay duda que la capacidad de crecimiento a largo plazo se ha incrementado con respecto a los registros de décadas anteriores en base a los buenos fundamentos económicos y a la salud económica, financiera y comercial de las empresas que operan en el país.
Domingo, 27 de mayo
Efrén Mayorga
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Julio Frank Salgado
Guillermo Roz
Asociación Cultural Vera Méndez
Paul Monzón
Karina Longo
Meir Finkel
Angel Monagas
Rolando Rodrich
Francisco R. Figueroa
Julio San Francisco