Pasando, obviamente, a un menor crecimiento de la inversión crediticia y a un menor crecimiento del ahorro, pero nada diferente a lo que pasa en cualquier país de América Latina, sí diferente en intensidad, dijo. Opinó que Uruguay está muy bien preparado, posiblemente que sea de los países mejor preparados, junto con Chile, para solventar muy bien la salida de esta crisis.
-Acaban de cumplirse cinco meses de la absorción del ABN-Amro Uruguay por parte del Banco Santander, ¿Cuál es la primera evaluación del negocio?
-Estamos muy contentos. El banco ha ido acumulando un enorme expertise de lo que son procesos de asociación e integración. De hecho la historia de la construcción de nuestra presencia en Iberoamérica es eso. Entonces esta fusión, que ha sido modélica, ha recogido toda la experiencia del grupo en ese tipo de procesos. Se ha hecho un trabajo magnífico en estos cinco meses, hoy tenemos una institución fuerte, potente, con capacidad de respuesta a las necesidades del país y estamos muy satisfechos. Esta integración ha sido un éxito pero ahora hay que mirar para adelante, que es lo importante, y consolidar definitivamente el papel de liderazgo que tenemos en Uruguay.
-Se vive un año complicado a nivel mundial y aunque Uruguay no parece ser blanco de lo peor de la crisis, recibimos sus coletazos. ¿Cómo percibe el negocio bancario en el país este año?
-Yo siempre dije que de esta crisis no se salva nadie, es una crisis global y que más tarde o más temprano la ola llegaría y llegó. Pero hay que subrayar que América Latina está solventando esta crisis notablemente. A pesar de que he sido un defensor de lo que la región ha avanzado en los últimos cinco años, yo no me imaginaba que a la altura de esta crisis y con la profundidad y extensión que tiene, América Latina pudiera aguantar tan bien como está aguantando. Y ahí Uruguay es un ejemplo clarísimo, el país ha reforzado desde el año 2002 un modelo económico creíble en el mundo, que se apoya claramente en la institucionalidad del país y en la firmeza de sus reglas jurídicas y eso me parece que ha sido fundamental. Eso unido a una reconversión del sistema, a toda una re-regulación después de la crisis de 2002, digamos que ha producido una situación en el país que es un gran activo que uno lo ve claramente, desgraciadamente, cuando no lo tiene. Entonces yo creo, primero que el sistema financiero está bien capitalizado, es fuerte, tiene unos niveles de morosidad realmente envidiables, tiene un nivel de producción envidiable y en general creo que está aprovechado para acompañar el desarrollo económico del país. En segundo lugar creo que la crisis en general, y en particular en Uruguay, no tiene características donde podamos decir que el país tenga agujeros fuertes. El país está muy bien preparado, posiblemente es de los mejor preparados -más allá del tamaño- junto con Chile en estos momentos para solventar muy bien la salida de esta crisis. Entonces, creo que la crisis va a ser más benigna a partir de ahora en la región y en Uruguay y que el sistema financiero va a salir de ella muy reforzado. Vamos a pasar, obviamente, a un menor crecimiento de la inversión crediticia como está ocurriendo, a un menor crecimiento del ahorro como está ocurriendo, nada diferente a lo que pasa en cualquier país de América Latina, sí diferente en intensidad. Es menor la intensidad de la desaceleración, pero en todo caso como digo, nada dramático y en comparación con Estados Unidos y con Europa, una situación realmente envidiable. El negocio se va a resentir, pero yo insisto en que la recuperación económica mundial, que estoy cada día más convencido que se va a producir en el primer semestre del año que viene, va a encontrar a Uruguay en una buena situación.
-¿Cómo va capeando Santander la crisis global?
-Muy bien. El gran éxito del Banco Santander ha sido que no ha dejado de hacer lo que tiene que hacer un banco. Somos un banco comercial, el 85% o el 86% de nuestros ingresos son comerciales ligados a clientes. Eso es lo que explica porqué el banco esté remontando esta crisis con la situación que tiene, a diferencia de otras instituciones financieras y además ha sido capaz de ver con cierta perspectiva la crisis. Es un banco que no ha asumido riesgos desproporcionados en términos crediticios o en otros productos financieros, prácticamente no tiene riegos de ese tipo.
-¿La crisis hipotecaria española encontró al banco poco expuesto en ese sector?
-No. Está menos expuesto que otras entidades financieras, pero evidentemente que si en España el crecimiento económico se ha fundamentado en un gran modo en el desarrollo inmobiliario, evidentemente el banco está ahí. Pero nuestros niveles de morosidad en ese sector son la mitad de los que tiene el resto del sistema financiero. Santander ha sido muy cauto. Entonces yo creo que la combinación de ser un banco eminentemente comercial, con una buena gestión de riesgos y en tercer lugar que ha construido hace unos años unas presencias adicionales a las que tenía como en Brasil, Reino Unido y Estados Unidos, le han dado una diversificación que le permiten al banco aguantar esta crisis.
-Donde hubo un tropezón fue con el caso Madoff. Santander quedó expuesto a ese fraude.
-Sí. Pero ayer (por el miércoles), prácticamente se eximió de responsabilidad al banco. Como esta fue una estafa, eso le puede suceder a cualquiera. Además con un broker supervisado por las autoridades monetarias americanas que, en principio debían ser el paradigma. Pero lo que hoy ocurre es que ante uno de los grupos que estaban poniendo en cuestión el quehacer del banco ahora, prácticamente, se lo ha eximido de responsabilidad judicial.
-Aquí, aunque pequeña, a través de la representación que el banco tiene en zona franca, hubo exposición al fraude, ¿no es así?
-No son clientes locales, así que no tenemos información. Zona franca es un banco de clientes no residentes (La respuesta es de Jorge Jourdan, presidente de Santander Uruguay).
-¿Cree que la economía doméstica pueda registrar "ruidos" por la contienda electoral?
En absoluto. Yo creo que estos últimos años -y lo digo porque he estado cerca de las autoridades y del propio presidente- el país ha reforzado sus señas de identidad institucionales, un país claramente con instituciones fuertes y con un claro mensaje de seguridad jurídica y de compromiso con las reglas de juego. Creo que esos datos forman una base sobre la que el país puede construir su desarrollo. Esto en América Latina no es habitual. Nuestra inquietud por las elecciones es cero.
-¿Cómo ve el debate sobre secreto bancario que se empieza a producir en el Uruguay?
-La ventaja que tengo es que este debate lo he vivido por 40 años. Yo empecé a trabajar en el `72 y en ese entonces se abrió el debate en España. Aquí hay diferentes opciones políticas que nosotros respetamos. Estamos en países en los que hay secreto bancario y estamos en otros en los que no hay, y nosotros respetamos mucho lo que deciden los organismos soberanos. No me atrevo a decir, no puedo decirlo, que es más legítimo un sistema que otro. Me parece importante que los sistemas sean transparentes, que las entidades tengan gobiernos corporativos transparentes y eficaces, y en ese sentido la banca tiene que jugar con las reglas de juego del país en que actúa. Bajo esa idea, me parece, que el mundo camina hacia un modelo más transparente y tendiendo hacia una mayor homogeneidad. Yo estoy convencido que esa homogeneidad no va a ser absoluta, sino que va a tener un determinado perfil y ahí serán los países los que tendrán que definir cómo hacerlo. Por eso es importante definir el modelo que uno quiere tener de desarrollo. No vamos a entrar en ese debate. Hay países que no tienen secreto bancario y funcionan muy bien, también en materia fiscal, y países que lo tienen y funcionan muy mal.
-¿Por qué la apuesta publicitaria del banco es al fútbol y por qué a Pelé?
La apuesta al fútbol en América Latina es clara. Nosotros tenemos unos 40 millones de clientes en la zona, eso significa que tenemos unos 30 millones de hogares que son unos 150 millones de ciudadanos que trabajan con el banco. A excepción de Colombia hoy tenemos una presencia muy significativa en todos los países. Tenemos 18% en Uruguay, en Chile el 22%, en México el 16%, en Brasil el 12%, en Argentina el 12%. Nos hemos convertido en parte de la vida de esos hogares y necesitábamos encontrar algún camino que vehiculizáse esa aproximación del banco a los ciudadanos y nos pareció siempre que el deporte era una forma de hacerlo. Por qué el fútbol, porque en América Latina es prácticamente la salsa de cada día. Es el deporte que mejor recoge el sentir latinoamericano. Una vez escogido el fútbol necesitamos darle cara a esa presencia y tuvimos la suerte de encontrar a Pelé. Digo suerte porque nosotros teníamos claro que era Pelé y la negociación con él fue muy fácil.
Domingo, 27 de mayo
Efrén Mayorga
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Julio Frank Salgado
Guillermo Roz
Asociación Cultural Vera Méndez
Paul Monzón
Karina Longo
Meir Finkel
Angel Monagas
Rolando Rodrich
Francisco R. Figueroa
Julio San Francisco