-Entrevista al ex asesor del Ministerio de Economía y Finanzas del Uruguay, doctor Fernando Lorenzo.

–El gobierno del presidente Tabaré Vázquez es catalogado como de una “izquierda moderada”. ¿Cómo se ha venido desarrollando en estos últimos cuatro años?
–La política económica se propuso desde el inicio realizar tres contribuciones fundamentales: La primera, dotar a la economía, a la sociedad y a la propia política económica de credibilidad y confianza. Este último fue un elemento central desde marzo de 2005. La segunda está vinculada a asignar prioridades muy claras en materia social, donde las asignaciones del gasto público han estado orientadas a áreas definidas como prioritarias por el Gobierno. La tercera es cumplir los compromisos políticos que formaron parte de su plataforma de Gobierno.
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–¿Cuáles son los factores que pueden ser considerados como pilares de esa credibilidad y, sobre todo, confianza de esa política económica?
–Yo señalaría cuatro aspectos fundamentales. El primero tiene que ver con una definición muy estricta de que la política fiscal tenía que ser regida con criterios de prudencia y consistencia con el resto de las políticas macroeconómicas. Su política fiscal se proponía aportar en ese sentido confianza, credibilidad, estabilidad y previsibilidad al funcionamiento de la economía en su conjunto.
El segundo elemento importante fue que la política económica tuvo que enfrentar una situación financiera muy delicada. En el 2005, Uruguay era uno de los países más endeudados del mundo, especialmente con los organismos multilaterales de crédito (FMI, BID Y BM), y además, los primeros 18 meses de la gestión del Gobierno vencía casi el 30 por ciento del endeudamiento público total.
El tercer pilar importante de la política económica fue despejar dudas en este sentido, conseguir acuerdos de mediano y largo plazos con estos organismos multilaterales, y en segundo lugar iniciar un proceso de creciente vinculación con los mercados internacionales de crédito, y el Gobierno inmediatamente realizó emisiones en tres oportunidades.
El cuarto elemento muy importante fue asumir un compromiso muy fuerte con la atención de la emergencia social para comenzar a abatir la pobreza y la indigencia.
–¿Cómo pudo materializar esa política de “emergencia social”, para reducir la pobreza y la indigencia?
–Uruguay implementó lo que se conoce como el “Plan de Atención Nacional a la Emergencia Social” (PANES), que consiste en ocho programas de distinta naturaleza que trataban básicamente de apoyar a los sectores más carenciados y más vulnerables de la población, que involucró durante los dos primeros años de gobierno niveles de gasto público cercanos a los 200 millones de dólares, que en el Uruguay son considerados muy importantes.
El quinto elemento o pilar de esa credibilidad y confianza ha sido trabajar para abrir el abanico de oportunidades de exportación para el país, y una política muy rigurosa y muy preocupada por generar un ambiente de negocios capaz de atraer inversión extranjera directa.
–¿Qué hay de cierto en que este Gobierno ya ha logrado captar inversiones por valor de 10.000 millones de dólares?
–No. Históricamente el Uruguay no había podido captar inversión extranjera directa por más del 1% de su PIB. Pero en estos últimos años ha sido formidable, llegando a más del 3%, que en dólares equivale a unos 4.500 millones de dólares a lo largo de estos cuatro años de Gobierno.
Domingo, 27 de mayo
Efrén Mayorga
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Julio Frank Salgado
Guillermo Roz
Asociación Cultural Vera Méndez
Paul Monzón
Karina Longo
Meir Finkel
Angel Monagas
Rolando Rodrich
Francisco R. Figueroa
Julio San Francisco