Latinoamérica puede estar ante "la gran oportunidad para consolidar definitivamente un patrón de desarrollo sostenible". Son palabras de Francisco Luzón, consejero y director general responsable de Latinoamérica del Banco Santander, en la clausura de un encuentro en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).
No se puede negar la crisis en la que vivimos, en este panorama, las empresas españolas han dirigido inevitablemente sus miradas a Latinoamérica, donde han depositado muchas esperanzas y, sobre todo, muchas inversiones. En esta ocasión, las constantes vitales aparecen mejor que nunca.
Las cifras muestran notables mejoras para un sector en el que Santander y BBVA son muy activos en Latinoamérica: en los ocho mayores sistemas financieros (Argentina, Uruguay, Brasil, Chile, Colombia, Venezuela, México y Puerto Rico) se ha pasado de 143 millones de clientes en 2004 a 189 en la actualidad, lo que da una media de 12 millones al año de crecimiento.
Brasil (17,5 millones de nuevos clientes), México (9,5) y Chile (1,8) copan el 62% del aumento. Con una población de 550 millones, esos casi 200 millones de clientes apenas suponen un tercio del total, por lo que queda mucha "bancarización" por hacer.
El 40% de los beneficios anuales depende ya de la región. No extraña que los bancos españoles estén tan volcados. El Santander, por su parte, quiere acabar este año con más de 7.000 oficinas en la región y encabezar el ranking después de haber añadido las 2.000 del Banco Real brasileño, cuya integración definitiva se decidirá el 30 de octubre. También si se mantiene el nombre de Real y por cuánto tiempo. Brasil y México se han convertido en las principales bases de negocios en Latinoamérica del Santander y BBVA, su plataforma además para saltar a Estados Unidos.
Domingo, 27 de mayo
Efrén Mayorga
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Julio Frank Salgado
Guillermo Roz
Asociación Cultural Vera Méndez
Paul Monzón
Karina Longo
Meir Finkel
Angel Monagas
Rolando Rodrich
Francisco R. Figueroa
Julio San Francisco