Pedro Antonio Oteo Barranco
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Sr. Director: Estos días con motivo del 30 aniversario de la Constitución se está ofreciendo en todos los medios de comunicación una amplia campaña publicitaria institucional para celebrar la efeméride y no deja de parecerme curioso que los mismos promotores de leyes de memoria histórica, los responsables de la campaña, hayan diseñado un anuncio televisivo en el que vemos a un Jefe del Estado, treinta años más joven como todos en aquel momento, firmando un ejemplar de la Carta Magma, que cuidadosamente se oculta en la imagen.
El archivo del Congreso de los Diputados custodia el ejemplar único del texto original de la Constitución firmado por los presidentes del Senado, del Congreso y de Las Cortes, y por S.M. el Rey en la solemne sesión de sanción del 27 de diciembre de 1978, así como un lujoso ejemplar, manuscrito e iluminado por Luis Moreno, que contiene además de las firmas del Rey y de los presidentes de las Cortes, Senado y Congreso de los Diputados, las de todos los diputados y senadores de la legislatura constituyente.
La carta se ha quedado coja, a lo que me referia es que con nuestra peculiar y particular memoria selectiva estamos intentando borrar el escudo que en ese texto aparece y que no es otro que el de los Reyes Católicos con el águila de San Juan, y otra cosa que en todos los ámbitos (incluido el universitario) intenta no recordarse es el que para la elaboración de esa Constitución no se convocasen Cortes constituyentes. ¿Inmadurez, miedo o Alzheimer?
Lunes, 6 de julio
Javier López
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Julio San Francisco
Antonio Pérez Henares
Pedro de Hoyos
Juan Eduardo Fernandez
Miguel Ángel Violán
Enrique Arias Vega
Miguel Ángel Malavia
Francisco R. Figueroa