Sandra Mahia
Barcelona
No me gustaría que esta carta acabara convirtiéndose en una crítica más a los políticos que estos días luchan por un voto aquí y otro allí. No quiero que sea una carta partidista ni oportunista. Quiero que esta carta sea una carta dirigida a vosotros, a los que desayunáis leyendo el diario, a los que a menudo lo hacéis en el metro o el bus...
Antes de comenzar me presentaré. Soy una joven de 22 años, residente en Barcelona, licenciada en Publicidad y RR.PP. y trabajo en una empresa del sector del transporte internacional. El día en que acabé mi carrera pensé en la idea de independizarme, obviamente tuve que pensar en que debía encontrar compañera de piso primero y la encontré.
Pues bien, a finales de junio de 2007, hace exactamente 8 meses decidimos ponernos manos a la obra. Nos enfrentamos al gran reto de buscar piso de alquiler en Barcelona. Sabíamos que iba a ser un árduo camino. Nadie nos dijo que fuera fácil, aunque tampoco nadie nos advirtió de que fuera casi imposible. La búsqueda la hicimos a través de Internet y a través de agencias inmobiliarias (encontrar a particulares es tarea de los investigadores privados). En las agencias cuando les explicábamos nuestras condiciones: 1 piso de 2 habitaciones en Barcelona y de menos de 700 euros, ya les entraba la risa, pero más carcajadas espetaban cuando les decíamos que nuestras nóminas eran de 850 y 900 euros cada una. La respuesta siempre es la misma: no sois solventes. Y yo me pregunto: ¿qué entendemos por solvente? y también les pregunto: ¿usted sabe lo que es un mileurista?
Señores, si mi nómina fuera de 1500 euros no andaría mirando pisos basura como la mayoría de los que he visto hasta ahora. Quiero decirles a todos los propietarios de pisos de alquiler que ponen en las sucias manos de una inmobiliaria la decisión de arrendar su piso, que no se dejen engañar por los ceros de las nóminas, nunca se sabe si el que va a vivir en su hogar es rico pero indecente o moroso.
No sirven de nada las ayudas si no se nos tiene en cuenta. Hemos visto una media de 4 pisos por semana, y descartando aquellos que nos piden 7000 euros de aval, aquellos en los que el WC está dentro de la cocina y aquellos otros en los que simplemente no se puede vivir, nos quedamos con un total de 1 piso válido por semana, los cuales se nos han ido negando porque nadie se ha dignado a mirarnos a la cara y preguntarnos cómo somos y quién somos, sólo cuánto cobramos.
Bienvenidos al mundo del alquiler...
Domingo, 27 de mayo
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Antonio Pérez Henares
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
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Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez