Manuel Benítez
Algeciras (Cádiz)
Sr. Director: Próximamente, asistiremos a unos debates electorales en la pequeña pantalla que, probablemente, posicionarán de manera definitiva a Rajoy y a Rodríguez Zapatero. Ante el derroche gesticular de ZP, absorbiendo la imagen de la concordia y la pluralidad, Rajoy ha de ser muy cauto y devolver la pelota envenenada de fuegos artificiales al tejado del leonés.
Obviamente, Rodríguez Zapatero, venderá, una vez más, su traje de progresista, repartiendo concesiones a todos por doquier y lanzando los dardos de que sólo él es un demócrata sano que se presenta a las urnas con el aval del optimismo y la aprobación de unas leyes progresistas que la derecha jamás habría aprobado.
Rajoy, a nuestro modesto entender, sutilmente, ha de compartir esa imagen de demócrata, porque además lo es de verdad y razonar, sin visceralidad, el por qué el PP, en esta legislatura, no ha apoyado determinadas leyes que afectaban a cuestiones o presuntos colectivos dispares (Ley de Memoria Histórica, por ejemplo). No puede olvidar que, ZP, disparará sus dardos en esa dirección usando y abusando de la demagogia aparentemente más convincente sin apenas bajar al ruedo para enfrentarse a los problemas reales que los ciudadanos tenemos y que realmente nos interesan: el control de los precios, la vivienda, la seguridad ciudadana, la inmigración incontrolada…
Sin restar importancia a otros temas (ETA, política exterior, ruptura de España, colectivos determinados, etc.), Rajoy no debe centrar sus debates en los mismos sino ofrecer soluciones concretas a las cuestiones del día a día de las gentes.
Consolidada nuestra democracia, la eterna cuestión de la derecha y la izquierda ha de quedar absolutamente al margen, ya que es una asignatura pasada y aprobada. ZP, trasnochado, como los artistas millonarios – de boca para afuera- de la imaginaria izquierda progresista, intentará forzar al del PP en esa división que históricamente les separa. Ahí, Rajoy, no debe ceder ni una milésima, y descubrir al taimado actor del drama político, enarbolando la bandera igualitaria de la democracia. Hay que pasar página.
Por lo que respecta, a la posible cesión ante los nacionalistas – si, ni el PP ni el PSOE, obtienen mayoría parlamentaria-, Rajoy debe pasarle con astucia la pelota: ¿qué está dispuesto a ceder el PSOE?, y preparar la contra pregunta. Es claro, que PNV, CIU, ERC y el BNG, van exclusivamente a lo suyo, importándoles poco la interrelación con otras Comunidades y territorios. Eso lo saben, Rajoy y ZP, pero han de jugar su baza más estratégica. De todas formas, CIU, sobre todo, ha de estar atento, pues, la marcha de la economía catalana, no va por buen rumbo y las empresas se van marchando de los polígonos industriales cual si se tratara de campo apestado. A los catalanes, los dispendios demagógicos de ERC, le están pasando costosa factura y de seguir así, más les afectará el bolsillo y un paro preocupante.
En el cansino tema de ETA, por favor, está ya todo dicho. No se trata de negociar, pues ETA impone sus condiciones y punto: o independencia total o continuo jodiendo al Estado. La negociación conlleva flexibilidad por ambas partes y cuando no existe, se convierte en un diálogo de besugos: no es posible la negociación. Si ETA, está dispuesta a negociar de verdad, que lo haga con luz y taquígrafos, sin el sectarismo mafioso de la clandestinidad. Será, entonces, cuando la ciudadanía, controle la negociación y los altos el fuego serán una realidad.
En fin, señor Rajoy, sea prudente y moderado, que lo es, y al tahúr de los gestos, el voluntarismo y el careto, déle una lección de magistral diplomacia con cordura y razones. Nuestro país se lo agradecerá. Ójala sea nuestro futuro e inminente presidente.
Los comentarios para este post están cerrados.
Para mí ganó Rajoy porque se ciño a los problemas rales.Zp vendió humo y se le veía demacrado y sin argumentos.
Con todos los medios periodísticos y medíaticos a su favor y los aliados nacionalistas que quieren aliarse de nuevo con ZP, no es difícil
saber a quien van a votar haga lo que haga.
Es triste que se valore la sonrisa de ZP la telegenía
Veo la situación electoral catastrófica si continúa zp
Para mí ganó Rajoy porque se ciño a los problemas rales.Zp vendió humo y se le veía demacrado y sin argumentos.
Con todos los medios periodísticos y medíaticos a su favor y los aliados nacionalistas que quieren aliarse de nuevo con ZP, no es difícil
saber a quien van a votar haga lo que haga.
Es triste que se valore la sonrisa de ZP la telegenía
Veo la situación electoral catastrófica si continúa zp
¿Se aferran el PP y sus simpatizantes a creerse sus propias mentiras y nos consideran a los demás tontos, o con cinismo insisten a la espera de que porque otros también se las crean ya se convierten en verdaderas?¿Y en qué frente están las causas de la subida de la energía, los alimentos, las hipotecas y las viviendas?
Desde Suecia me aguanté el debate de punta a punta. Primero: Resulta positivo un diálogo abierto, con cierta altura, y sin mucho bla, bla, bla. Alienta que los candidatos comprendan que el ciudadano necesita hechos y cifras para entender lo que ha pasado y especialmente para tomar partido por una postura u otra.
Rodríguez aplomado, concreto en sus cifras, menos agresivo que su opositor. Rejoy sí que estuvo agradecido y sin poder ocultar gesto de menosprecio o descalificación del socialista. No quizo admitir que los motivos que llevaron a los socialistas al poder hace cuatro años todavía son válidos. El fin de la guerra, la acción social dentro y fuera de España, la solidaridad y el bien común. El PP tampoco ofreció otras novedades que las de cuatro años atrás, salvo las acusaciones poco nobles de mostrar al PSOE como asociado al terrorismo. El debate sobre el medioambiente muy pobres, creo que merecía algo de profundidad. Por lo demás esperaremos 3 para el resto.Desde Suecia. M.A...
Domingo, 27 de mayo
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Antonio Pérez Henares
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez