Misiones de paz, muertes en la guerra
25.06.07 @ 21:05:17. Archivado en Política, Terrorismo, Israel y O.M.
Como todos ustedes sabrán seis soldados del Ejército Español han muerto en el Líbano; se encontraban en ese país cumpliendo con el mandato de la ONU, como otros mil de nuestros militares que están allí eran parte de la FINUL, la Fuerza Interina de Naciones Unidas para el Líbano, es decir, la fuerza militar que se supone debe interponerse entre Hezbolla e Israel, controlar la zona y trabajar en el desarme de dicha organización terrorista.
Este trágico acontecimiento tiene dos vertientes: la primera es el drama humano que supone el asesinato de nada más y nada menos que seis personas, las familias destrozadas, los amigos y los compañeros tan terriblemente afectados… Poco se puede decir de todo esto excepto expresar mis más sinceras condolencias.
La segunda vertiente es, por supuesto, la lectura en clave política que se va a hacer de este asunto y que ya han empezado a tirarse a la cabeza los grandes partidos políticos. No está de más que como hoy pedía Rajoy el gobierno informe sobre esta y otras misiones que nuestras tropas desarrollan en el extranjero, pero no parece el momento de polemizar en exceso sobre el tema, especialmente cuando todos, políticos y medios, sólo nos acordamos de Líbano, Afganistán o Kosovo cuando pasa algo malo y muy pocos políticos o periodistas tienen la gallardía de pedir un aumento del presupuesto de defensa que, como hemos visto ahora, contribuiría y mucho a salvar vidas.
Hay otro aspecto que me parece interesante comentar dentro de esta batalla política: los populares reclaman que el gobierno acepte que lo que desarrollan nuestros soldados no son simplemente misiones de paz, que en frase que está triunfando singularmente: “el ejército no es una ONG”. Yo no tengo los conocimientos técnicos sobre la materia, pero aplicando cierta lógica parece normal que llamemos a estas cosas misiones de paz, puesto que lo que se supone que se intenta es favorecer la paz, interponerse entre dos contendientes y ser un factor de estabilidad. Por otro lado, una tarea que desarrollan soldados armados hasta los dientes (y más armados que debería estar como hemos visto) y que incluye o puede incluir diferentes situaciones de fuego real no es exactamente lo que entendemos como algo pacífico.
Y es que estas misiones en Irak, Kosovo, Afganistán o el Líbano (todas tan parecidas aunque alguien se empeñe en que unas son el día y otra la noche), nos enfrentan a una paradoja que parece que a esta sociedad española tan simplista le cuesta mucho entender: que en no pocas ocasiones la paz ha de defenderse a tiros, que hay enemigos que no entienden de diálogos o de talantes.
Nuestros soldados están en misiones de paz, de acuerdo, pero misiones que en algunos casos son parte de una guerra: la guerra contra el terrorismo. Es hora de admitirlo, de honrar a los militares como se merecen y, por supuesto, de protegerles de verdad, de tener un ejército de verdad y asumir sin complejos el coste que sea necesario para ello.
Pero ya veremos qué partidos llevan en sus programas electorales un aumento de los gastos militares, apuesto a que pocos.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/102790
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
– La plena aplicación de las disposiciones pertinentes de los Acuerdos de Taif y de las resoluciones 1559 (2004) y 1680 (2006) en que se exige el desarme de todos los grupos armados del Líbano para que, de conformidad con la decisión del Gobierno del Líbano de fecha 27 de julio de 2006, no haya más armas ni autoridad en el Líbano que las del Estado libanés;
Una comedia trágica para estos seis soldados y sus familias y para el futuro de la población israelí que se verá sometida al lanzamiento de cohetes por parte de Hesbulláh como el verano pasado.
Las tropas españolas en el Líbano están en un terreno hostil con una misión asignada por el Consejo de Seguridad para la aplicación de la Resolución 1701.
Dicha misión ya fue desvirtuada inicialmente cuando Kofi Annan, el entonces
Secretario General de la ONU interpretó que sólo perseguiría a Hesbolá, única y exclusivamente si actuaba al sur del río Litani.
Los cascos azules de la Final sin capacidad militar ni mandato de perseguir a los que atentan contra la seguridad, desarmar a Hesbulláh y evitar que se rearme, tal como exige la resolución 1701, son como un par policías con porras de maderas ante atracadores con ametralladoras y fusiles de asalto.
Es una comedia, que permite el rearme de Hesbulláh, con la bendición de las Naciones Unidas.
Consejo_de_Seguridad:_Resoluci%C3%B3n_1701
El artículo 8 de la Resolución 1701 insta a Israel y al Líbano a que apoyen una cesación del fuego permanente y una solución a largo plazo basada en los siguientes principios y elementos:
– El pleno respeto de la Línea Azul por ambas partes;
– Arreglos de seguridad para impedir la reanudación de las hostilidades, en particular el establecimiento entre la Línea Azul y el río Litani de una zona libre de todo personal armado, bienes y armas, excepto los del Gobierno del Líbano y de la FPNUL de acuerdo con lo autorizado en el párrafo 11, desplegados en esa zona;
– La plena aplicación de las disposiciones pertinentes de los Acuerdos de Taif y de las resoluciones 1559 (2004) y 1680 (2006) en que se exige el desarme de todos los grupos armados del Líbano para que, de conformidad con la decisión del Gobierno del Líbano de fecha 27 de julio de 2006, no haya más armas ni autorid...
El término "misión de paz" no es más que un eufemismo. Pocos políticos tienen la gallardía necesaria para decir en público que van a mandar sus tropas a una guerra, aunque sea a desarrollar misiones encaminadas a que ésta acabe. En realidad, todas las misiones en una guerra tienen eso como objetivo, la única diferencia es que en casos como éste hay bandos que no tienen intención de declararse "vencedores". Habría que buscar otro término, pero parece que el políticamente correcto ya ha cuajado.
Un saludo,
Manuel Delgado
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Carmelo Jordá
autor
Contacto









