Islamo-Gara
26.08.06 @ 12:46:37. Archivado en Islamismo, Terrorismo, Libertades
Lo que más me ha llamado la atención del caso de las amenazas a Gustavo de Arístegui (por cierto, sirvan estas líneas para mostrar mi más completa solidaridad con el político popular: ánimo Gustavo, muchos estamos contigo y no podrán con nosotros) es la similitud que encuentro en el comportamiento de los asesinos y, muy especialmente, de sus instigadores con la de otros asesinos y otros instigadores.
Me refiero, por supuesto, al ya famoso artículo de Yusuf Fernández en Webislam y a la actitud de este sujeto, que me ha recordado muy vivamente a como funcionaba años atrás (y conviene recordar que muy pocos) la maquinaria de señalar y justificar del antiguo Egin, hoy travestido de Gara.
Y es que cuando alguien vierte acusaciones de “islamofobia” o “euskerofobia”en un medio como esos sabe, o debería saber, que da inicio una espiral de odio que puede llevar a cualquier dramático final. Una vez lanzada la bola de nieve unos y otros repiten también el mismo comportamiento: yo me limito a expresar una opinión, condeno las amenazas, no tengo nada que ver… Además de viles se puede ver que no son muy valientes, pero el mal está ya hecho.
También encuentro, y cada día más, no pocos paralelismos entre la reacción de los musulmanes que se autodenominan “moderados” y la que han venido manteniendo los nacionalistas vascos que se autodenominaban “democráticos”: condenas pusilánimes, aparente respeto institucional, aceptación superficial de las reglas de juego, pero en ningún momento un rechazo abierto y frontal a la violencia o a los asesinos.
Las sociedades musulmanas han tenido en los últimos años oportunidades mil para salir a la calle en solidaridad con sus congéneres asesinados en Nueva York, Londres, Beirut, Egipto o Madrid, pero las manifestaciones que nos llegan son las de júbilo por los logros de los terroristas o las de ira frente a las embajadas, probablemente protagonizadas por una minoría social, pero a la que la mayoría no osa hacer frente.
Del mismo modo, la sociedad vasca ha estado durante años dando la espalda a las víctimas (hasta hace no mucho culpabilizándolas: “algo habrá hecho”, actitud que se está patrocinando de nuevo ante el “proceso”) mientras al mismo tiempo se evitaba el rechazo frontal a todo el entorno del terrorismo, que en virtud de cierto perverso mecanismo resultaba prestigiado en lugar de rechazado. Sólo unos pocos valientes han alzado la voz y han plantado cara a los asesinos y quienes les respaldan y, además, han sido habitualmente tachados de “radicales”, “españolistas” o cosas peores. Algunos de ellos han pagado con sus vidas esa actitud y otros siguen pagando: vivir bajo la amenaza no es vivir.
La raíz de ambos comportamientos está en que en ambos casos hay algo que está por encima del ser humano: para unos es la patria vasca, la ideología nacionalista, el sueño de una Euskalherria supuestamente libre, el hermano vasco frente al maqueto inferior; para otros Allah, la “Casa del Islam” (Dar Al-Islam, el conjunto de la comunidad de los creyentes) el hermano fiel frente al infiel inferior.
Gustavo de Arístegui es un hombre culto, un profundo conocedor del Islam y un defensor de esa religión siempre que no se contamine del fanatismo islamita que está tratando de destrozar a Occidente. Pocos hombres relevantes de España pueden lucir el conocimiento y el respeto por la fe musulmana que él posee. Aún así se ve amenazado por los radicales, veremos si defendido por los moderados más allá de vacuas declaraciones retóricas.
Creo que esto puede ser una buena prueba para comprobar el grado de salud ética de las comunidades musulmanas en España y, si quieren que sea sincero, tengo más bien pocas esperanzas de que el veredicto al respecto no me recuerde también al País Vasco.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/42112
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Aún no hay Comentarios/Trackbacks/Pingbacks para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Carmelo Jordá
autor
Contacto









