Cuando la Ley del Talión es un avance
06.02.06 @ 18:12:52. Archivado en Islamismo
No hace mucho discutía con un buen amigo sobre el origen último de las guerras. Él, persona muy razonable, bastante culto y habitualmente bien informado, defendía que todas las guerras se libran por el territorio y por los recursos naturales. Esta idea, que está bastante extendida incluso entre gente de alto nivel intelectual como mi amigo (que se va a tener que pagar unas cañas a cambio del peloteo, por cierto), es sin embargo una de las dos mayores falacias intelectuales que forman parte de lo que podríamos denominar “el saber popular”. La otra, ya que estamos, es que la riqueza de un país depende de sus recursos naturales.
No creo que la actual escalada de violencia anti occidental en los países musulmanes acabe en algo parecido a un conflicto armado, pero la respuesta que se está dando a un asunto que no deja de ser una nimiedad, aunque sólo sea porque es algo que ha ocurrido en un periódico pequeño de un minúsculo país de Europa, nos puede dar una idea de la verdadera razón que se esconde detrás de la mayoría de los conflictos: las ideologías que, parapetadas en la tergiversación de una religión, en los sentimientos nacionalistas o en bajezas como la raza, están dedicadas a sembrar el odio.
Ejemplos de ello no faltan incluso en la propia España.
La cosa es, como decimos, significativa además de grave (al parecer ya han muerto dos personas), y cabría preguntarse por cual es la respuesta adecuada que debemos articular como sociedad ante las agresiones que están sufriendo nuestras represtaciones legales en algunos países, eso por no mencionar la continua agresión verbal y las amenazas que habitualmente jalonan las referencias a occidente de muchos de los ciudadanos, los representantes y los líderes de estas sociedades.
Porque más allá de los esporádicos brotes de violencia aquí o allá, lo que está en juego es la pervivencia de un modelo de convivencia, el de las democracias liberales, que hasta la fecha es el mejor del que tenemos noticias. Este modelo incluye diversas libertades y entre ellas la de expresión que como podemos ver en la foto adjunta tanto gusta a los islamistas que queman embajadas considerándose a sí mismos herramienta de la cólera de Alá.
Pero sobre todo, las sociedades occidentales incluyen una cierta forma de proporcionalidad entre los problemas y la respuesta que se considera lícito darles, por ejemplo, cuando alguien publica unas caricaturas, una película o un lo que sea que parte de la población considera profundamente ofensiva se le puede interponer una demanda, se le juzgará o incluso se llegará a retirar el libro, vídeo o película, no se quemará su casa ni se le matará.
Desde nuestro muy civilizado S XXI hablamos de la Ley del Talión como de una barbaridad que afortunadamente hemos superado, pero en su momento supuso un avance: se introducía la proporcionalidad, ya no se podía, por ejemplo, castigar un insulto con una muerte.
Esperemos que los islamistas lleguen pronto al avanzado grado de civilización que para ellos es, todavía, la Ley del Talión; y esperemos que antes de eso entre ellos y nuestros pusilánimes dirigentes no tengan tiempo de acabar con la forma más avanzada, más prospera y más libre de convivencia que hemos inventado desde que bajamos de los árboles: la democracia liberal.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/12445
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Aún no hay Comentarios/Trackbacks/Pingbacks para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Carmelo Jordá
autor
Contacto









