En noviembre de 2006, junto a mi bien amigo (y ex-compañero de grupo parlamentario) Guillermo Mariscal –diputado del PP por Canarias- viajé a la Isla de Cuba. El viaje fue posible gracias al apoyo financiero de una fundación sueca de derechos humanos, y la logística de apoyo de una organización española “Cuba en transición” que nos facilitó teléfonos de contacto en la Isla, y las direcciones de los principales líderes opositores de la Isla.
El objetivo, más allá de asumir el que pudiéramos ser expulsados en cualquier momento en caso de ser detectados, consistía en contactar con la disidencia, y conocer más de cerca la precaria situación en la que desarrollaban su actividad pública –nada oculta para el régimen- de oposición pacífica, y por supuesto transmitirles todo nuestro apoyo y cariño como Diputados españoles.
Fue un viaje iniciático en el que pudimos descubrir el calor del orgulloso pueblo cubano, la belleza sin par de la Isla (toda La Habana -sobre todo La Habana Vieja- debería ser declarada patrimonio de la humanidad). Conocimos la categoría moral y fortaleza de sus líderes (en la clandestinidad) Y así mismo fuimos testigos de la eficacísima propaganda castrista con la que los hermanos castro han sabido engañar durante más de 50 años a generaciones de “progresistas” que siguen viendo en Fidel un referente moral de la izquierda cuando no es sino un iluminado megalómano despreciable. Despreciable por la miseria moral y la ruina económica que asolan ese increíble país.
Nosotros, tuvimos entre las manos ¡la cartilla de racionamiento! de Oswaldo Payá, uno de los mayores defensores de la libertad y de la paz en el mundo. Conocimos las precarias condiciones en las que viven, él y su encantadora familia. Nos reunimos con otros tantos opositores que viven en condiciones absolutamente lamentables.Compartimos misa y manifestación con las Damas de Blanco (organización de mujeres, madres, hijas, hermanas, esposas, compañeras de represaliados del régimen castrista) Uno de los momentos más mágicos de todo el viaje, se lo aseguro.
Y muchas cosas más…
A todos los que me han preguntado por esa experiencia siempre les digo lo mismo. Id a Cuba, y hacedlo ahora. Ya. Porque cuando ese pueblo maravilloso despierte del duro invierno castrista y todo vuelva a la normalidad, podemos perder de vista el inmenso esfuerzo de reconstrucción que les va a tocar hacer a los cubanos para volver a ser una democracia en la que la libertad y los derechos estén garantizados.
Fidel morirá y su muerte -espero- tendrá el mismo efecto que tuvo en su día la apertura dubitativa que provocó la caída del Muro de Berlín. Entonces la izquierda tendrá que reconocer, una vez más, todo lo tenebroso de esta dictadura comunista. No quedará nada en pie, y como describe la película “la Vida de los Otros”, nos daremos cuenta de la magnitud de la mentira, la corrupción y la deshumanización de un régimen de cartón piedra, que se mantuvo por la fuerza de la coacción y la intimidación.
…Luego, cuando la libertad vuelva a Cuba, saldrá Moratinos a decir que, nosotros (ellos) hicimos lo que pudimos. Pero ya nadie le creerá.
¡Cuba libre! Una vez más.
Los comentarios para este post están cerrados.
Gracias por tu post sobre Cuba, me gusta recordar todas esas realidades buenas y malas que nos ayudan a ver claro el camino.¡Hay tanta gente engañada en esa y otras Cubas...!, de esos países hermanos de lengua española.
Viernes, 17 de febrero
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Francisco Rubiales
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel| Febrero 2012 | ||||||
| L | M | X | J | V | S | D |
|---|---|---|---|---|---|---|
| << < | > >> | |||||
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | ||
| 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 |
| 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 |
| 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 |
| 27 | 28 | 29 | ||||