Adjunto mi intervención de ayer en la Comisión de Exteriores, convocada para escuchar las explicaciones del Ministro de Exteriores sobre el papel de España ante el conflicto palestino-israelí.
"Sr. Presidente, Sr. Ministro, Señorías.
1º Quisiera que mis primeras palabras fueran para unirme al dolor de los familiares y los amigos de todas las víctimas inocentes de este conflicto, y para mostrar mi solidaridad con quienes han perdido a familiares, amigos o simplemente sus bienes
Igualmente quiero unirme a todos aquellos que piden que acabe la guerra, que desaparezca el odio y cese la violencia, que cesen las provocaciones, que cesen los ataques y que cese la respuesta armada.
2º Sr. Ministro, quiero agradecerle su presencia en esta Comisión, y su disponibilidad para explicar cómo están las cosas desde su punto de vista, que puede pasar y qué podemos hacer. Y hago extensivo el agradecimiento al conjunto del cuerpo diplomático español que está trabajando en este tema, contribuyendo con profesionalidad, constancia y discreción, a ayudar a dar una solución a este problema.
3º No por ello, Sr. Ministro, puedo compartir algunos de los análisis y las valoraciones parciales y faltas de neutralidad y prudencia de algunos representantes del partido socialista. Simplificar el debate sobre un conflicto de esta naturaleza tan compleja, o aprovechar el conflicto para abrir interesados debates maniqueos en clave estrictamente partidista no ayuda en absoluto a la comprensión de la entidad del problema al que nos enfrentamos.
4º En todo caso diré, otros portavoces han incidido también en ello, que debemos pedir (exigir) juntos a la Comunidad Internacional lo siguiente:
Primero: redoble los esfuerzos para evitar en el futuro nuevos enfrentamientos. Y para ello debemos, cosa que no hacemos, tomarnos más en serio una política preventiva eficaz de largo alcance.
Segundo: debería marcarse como objetivo eliminar las condiciones que conducen irremisiblemente a la repetición del conflicto a perpetuidad.
Tercero: Debemos contribuir activamente a que la Comunidad Internacional se dote de los instrumentos diplomáticos necesarios para exigir a las partes en todo momento el cumplimiento de los acuerdos firmados y de la legalidad internacional.
Cuarto: la comunidad Internacional, debe coadyuvar a mejorar las condiciones de vida de los palestinos, garantizando el suministro y la distribución de ayuda humanitaria (incluyendo alimentos, combustible y tratamiento médico) en toda Gaza.
Quinto: Las Naciones Unidas deben ser garantes de la seguridad en la zona, y deben controlar la utilización perversa de los períodos de cese de la violencia que los grupos terroristas utilizan para rearmarse.
Sexto: la Comunidad Internacional debe animar, y si fuera necesario presionar, con toda su energía y capacidad de influencia a las partes para propiciar un acuerdo justo, estable y duradero.
Séptimo: La comunidad Internacional debe colaborar con los países de la zona gobernados por opciones políticas que se enmarcan dentro de lo que se denomina el “Islam moderado”.
Octavo: Y último, la Comunidad Internacional debe crear las condiciones necesarias para erradicar el odio, los actos de provocación y la utilización de las armas, como paso previo para conseguir la paz y la reconciliación en la zona.
5º A mi juicio, lo más importante es que debemos condenar de forma unánime y tajante la actitud de todos aquellos, sean o no partícipes directos de este conflicto, que precisamente lo utilizan para aprovecharse de él, bien sea obteniendo réditos políticos, legitimidad mediática, apoyos sociales, beneficios económicos o victorias electorales. En definitiva debemos condenar a quienes utilizan el odio y la guerra para hacer irrealizable el objetivo, hoy inalcanzable, de una paz duradera y estable en la zona.
6º Debemos proclamar, en defensa de la legalidad internacional, el derecho de cualquier país a la legítima defensa frente a los ataques que provienen del exterior, como establece la Resolución 1860 de Naciones Unidas en las que se reafirma “el derecho de todos los Estados de la región a vivir en paz dentro de fronteras seguras e internacionalmente reconocidas”.
Señor Ministro, permítame que le diga que el resultado de las elecciones de un pueblo no legitiman su voluntad de destruir al vecino. Y por ello yo entiendo también que no se puede pedir a Israel que acepte cualquier resultado electoral que se produzca en Palestina o Gaza como factor legitimador de su propia destrucción.
7º Así mismo, debemos reconocer el derecho del pueblo palestino a acceder a un régimen democrático liderado y gestionado por políticos que hagan de la paz su máxima aspiración, rechacen la violencia como método de acción política, y destierren de su ideario político la destrucción del Estado de Israel. Para conseguir ese fin también son imprescindibles el auxilio y ayuda internacionales.
8º Mi grupo UPN, le pide al Gobierno que sea responsable, que no aproveche el conflicto para desviar la atención ante los graves problemas a los que nos enfrentamos internamente. Por ello, yo tengo que pedirle que obre con neutralidad activa y que exhiba públicamente la máxima prudencia de la que sea capaz para que su labor de mediación ayude y no perjudique a las posibles soluciones a este problema, ni tampoco perjudique el papel de mediador activo de España en este conflicto.
9º En todo caso, me atrevo a pedir a cierta parte de la izquierda política y sociológica de este país que se abstenga de realizar juicio éticos o reproches morales sobre los posicionamientos y posturas de otros grupos con relación a éste y otros conflicto. Resulta, cuando menos, chocante observar a quienes pretenden dar lecciones de moralidad aplicando en este caso una vara de medir distinta a la que ellos mismos aplican en función de la afinidad partidista, según el conflicto de que se trate.
Quienes predican una moral flexible, poliédrica y utilitaria no deberían esforzarse tanto en absolutizar ahora su valoración y la posición política de los demás ante este conflicto. Sencillamente porque no es creíble ni coherente.
Ante el mismo dolor, el mismo o peor, algunos en otras ocasiones han mirado hacia otro lado, han minimizado la gravedad de los hechos, y en el peor de los casos han permanecido mudos de forma vergonzante. Quién no ha mostrado jamás, repito jamás, la necesidad o la valentía de acompañar públicamente a las víctimas del terrorismo etarra en su dolor, carece de legitimidad ninguna para dar lecciones de moral a nadie.
Quien juzga con parámetros exclusivamente de afinidad ideológica los actos de violencia política, o las violaciones de los derechos humanos, o los ataques a la libertad, y acepta un relativismo absoluto sobre la moralidad de las acciones humanas pocas lecciones pueda dar sobre lo que está bien o mal. Por lo que a mí respecta, y creo hablar por mi partido, de estas personas o grupos de presión no recibimos ningún tipo de lección moral. Ni mucho menos nos dejamos examinar por este nuevo tipo de inquisidores.
10º Alguien ha escrito estos días: “A distancia es fácil tomar partido en las guerras.”
Mi grupo y yo no somos partidarios de dar mensajes contradictorios con los que se confunda o contente a todas las partes del conflicto. Hay que afirmar claramente que el Estado de Israel es un Estado democrático, y que, por otro lado, los designios del pueblo palestino en esa zona del mundo, están en manos de una organización terrorista reconocida así internacionalmente cuyo objetivo prioritario es la desaparición de Israel por medio de la violencia.
Es muy difícil creerse, lo digo sinceramente y mucho menos defender, que una estructura de poder político liderada por una organización terrorista pueda generar estabilidad en la zona. Ni siquiera, seamos claros, es posible asumir que el pueblo al que dice representar Hamas no sea un necesario rehén de sus intereses político-criminales.
El pueblo palestino, salvo el que ha abrazado el fanatismo que provoca este terror, es doblemente víctima. Por un lado soporta la furia del ejército Israelí que en respuesta a las provocaciones diseñadas por estos líderes radicales ataca con precisión ¡o no! las posiciones utilizadas por los radicales para atacar Israel. Y segundo, porque la propia organización Hamas necesita provocar un victimario que la legitime en sus descabellados objetivos. Y necesita, por lógica revolucionaria, servirse del dolor del pueblo de Palestina para provocar la adhesión mediático-sentimental hacia sus objetivos políticos.
11º Por último, abogamos por un estado palestino en convivencia pacífica con el Estado de Israel, basado en los principios de aceptación mutua y cooperación en la diversidad, en el que se respete el derecho de Israel a vivir en paz y el del pueblo palestino a tener un Estado propio con fronteras seguras internacionalmente reconocidas.
En la consecución de ese objetivo, el gobierno de España tendrá nuestro apoyo, así como también todos los que de buena fe luchan por la paz en la zona tendrán nuestro apoyo, nuestra solidaridad y reconocimiento.
Muchas gracias
Adjunto un interesante artículo de Pedro Pablo Alvarez Ramos, disidente político cubano, sindicalista, buen amigo, actualmente desterrado a España.
"La provincia de Guantánamo alcanzo recientemente su mayor notoriedad a partir de ser utilizada la base naval norteamericana como cárcel provisional de los supuestos terroristas de Al Kaeda. Hoy vuelve a ser noticia, luego que el actual presidente de los Estados Unidos de América, el señor Barack Obama acaba de anunciar su cierre, y suspender los juicios por espacios de cuatro meses.Sin embargo hay una realidad desconocida por la opinión pública internacional. En esta misma provincia se encuentra una de las cárceles más crueles e inhumana utilizada por el régimen cubano para acallar las voces de los auténticos luchadores por la libertad y la democracia del sufrido pueblo cubano. La tortura física, los tratos crueles y degradantes, así como la tortura sicológica a que son sometidos los reos en esta cárcel que puede decirse con total veracidad que es una muestra macabra y real de lo que sucede en los demás centros penitenciaríos del país dejarían perplejos a muchas personas desconocedoras de lo que sucede actualmente en las prisiones de Cuba.
El solo hecho para estos luchadores pacíficos y totalmente inocentes (ya que están presos por delitos que no han sido probados) de convivir con elementos delincuenciales: asesinos, violadores, maniáticos sexuales, ladrones, locos,proxenetas, etc. Nos dice como son violados los derechos humanos de estas personas. Pero esto no es todo, además deben sufrir graves carencias de alimentación, medicamentos y de asistencias medica. Muchos de estos aun se encuentran en lugares alejados de sus seres queridos, esto como es lógico le causa trastornos a sus familiares, ya que en Cuba el sistema de transporte es muy precario.
Estos prisioneros políticos y de conciencia, están sometidos constantemente al acoso, el terror y la amenaza de los delincuentes, que son manipulados por las autoridades del penal y la seguridad del estado. Además sus familiares tienen que soportar también, las campañas de difamación y en muchos casos son victimas de los mítines de repudio que supuestamente el pueblo revolucionario eje-cuta en contra de ellos. Esto es solo una muestra de EL OTRO GUANTANAMO que muchos ahora en el mundo conocen. Gracias al nuevo presidente de Estados Unidos el señor Barack Obama el sufrimiento de muchos inocentes acusados injustamente de ejercer el terrorismo serán reivindicados. ¿Cuando les tocara también a los inocentes luchadores pacíficos de EL OTRO GUANTANAMO?"
El gobierno es el máximo responsable de la situación actual de la justicia. Hace cinco años existía ya una hoja de ruta, existían unas bases sólidas y razonadas para asentar unas reformas necesarias, se mantenían unos puentes de diálogo abiertos entre los dos grandes partidos nacionales y el mundo judicial, y se manifestaba una voluntad política compartida. Todo ello de golpe y porrazo desapareció.
Es hora de recuperar los consensos perdidos. Es hora de pensar en los demás. Es hora de abandonar la ceguera del que todo lo quiere porque todo lo puede. Es hora de racionalizar los problemas. Hora de confiar en el otro.
No hay otra solución. Y la solución, vista así, pasa sencillamente por quererlo arreglar.
Y arreglarlo sólo pasa por escuchar a los protagonistas del mundo judicial. Por entender sus problemas, que son los nuestros. Y ponerlos en el contexto de una “nueva era de la responsabilidad” como ha pedido el Presidente Obama, en la que todos pongamos los medios para que la justicia funcione. Analizando los cuellos de botella, sustituyendo la obsolescencia de los medios con los que cuentan los juzgados por nuevas herramientas informáticas compatibles en todo el territorio nacional; controlando la “ociosidad” y falta de productividad de algunos; premiando el sobreesfuerzo de muchos otros, ampliando las plantillas; implantando (¡de una puñetera vez!) la oficina judicial o descargando y racionalizando la actividad juzgadora.
Los retos parecen insuperables, pero no lo son.
Pero falta voluntad y talante, y sobra soberbia y partidismo. Se pudo hacer mejor y no se quiso. De aquellos polvos estos lodos.
Pero seguimos siendo un país admirable (cuando queremos). Y si la mayoría nos ponemos manos a la obra y “tiramos del carro”, todos juntos lo solucionaremos. Porque no es verdad que estemos condenados a polemizar por todo y de todo.
Alguien ha escrito que las crisis ocultan grandes oportunidades. Y tiene razón. Es el momento de afrontar con humildad este reto para conseguir que la Justicia cumpla la sagrada función que le corresponde, que no es otra que dar a cada uno lo suyo.
No se trata de aprovechar el momento para eliminar un contrapeso necesario, ni para arrinconar a la oposición, ni tampoco para atacar sin razón al gobierno. Ni el momento ni la cuestión lo ameritan. En mi modesta opinión, se confundirá el que actúe movido por estos objetivos cortoplacistas.
En fin, a trabajar.
No parece esfuerzo menor, pero el Ministro Bermejo puede llegar a cumplir el deseo del gobierno socialista de maniatar y controlar el Poder Judicial.
No es neutral el nulo interés del gobierno en acometer las necesarias reformas que la justicia necesita para poder dar un servicio, digamos normalizado.
El PSOE siempre ha tenido al poder judicial en cuarentena. Y, ¿por qué? Primero, precisamente por ser un contrapoder y segundo, por tener la convicción que el juez es un personaje genéticamente conservador ( como así se deduce de la propia composición del tejido asociativo judicial)
Todo ello explica porque el gobierno de Zapatero colocó en esta importantísima cartera a uno de los personajes más sectarios de la política española.
Como digo, le ha costado lo suyo pero prácticamente Bermejo tiene a los jueces donde quería; desprestigiados socialmente, confundidos, dividido cuando no enfrentados entre sí. Maquiavelo no lo podía haber hecho mejor.
En el año 2000 el PSOE firmó numerosos acuerdos con el PP. Uno de ellos fue el que pretendía la mejora de la Justicia. Entonces, con cierta habilidad, el PSOE intuyó que el PP iba a acertar con sus políticas y se sumo al carro. Y es verdad que entre los dos acertaron. Más de 16 proyectos de ley vieron la luz con el consenso de los dos grandes grupos en materia de Justicia.
Pero el PSOE, desde junio de 2000, ya preparaba de manera simultanea una nueva guerra sucia. Aquella que consistía en aprovechar cualquier asunto para laminar la alternancia pepera en el futuro. Y la Justicia tampoco podía ser tierra franca.
El PSOE ganó en 2004 y Zapatero decidió prescindir de todo atisbo de aznarismo en su política. Pasó a cuchillo todas las políticas del PP. Sin justificación, sin argumentos, sólo porque las había impulsado el PP.
Llegó entonces el apartheid parlamentario del PP, el ostracismo político del centroderecha, el abrazo indecente con los extremistas de ERC en el Tinell.
Fueron malos tiempos también para la Justicia. Pero entonces la bonanza económica lo tapaba todo.
Lo cierto es que el PSOE no sembró, sólo malgastó. No invirtió sólo gastó. No construyó con solidez. No afrontó los problemas estructurales de nuestro país. No tuvo altura de miras. … ¡el que venga a detrás que arree!
Y así, cinco años después de la primera victoria de Zapatero, los problemas de la justicia siguen siendo básicamente los mismos aunque mucho más graves. ¿Crónicos? ¿irresolubles?
Yo he estado allí (que diría Miguel Induráin) durante este tiempo. He sido miembro -activo- de la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados. Nadie me tiene que contar lo que vi y conocí. Y afirmo que hubiera resultado relativamente sencillo, que con un poco de ese talante del que presumía Zapatero en su primera investidura (luego se le olvidó) y de esa cintura de la que según ZP está hecha la esencia de la democracia, se hubiera podido enderezar la dirección de uno de los cuatro pilares básicos de nuestro estado de derecho.
Pero no, Bermejo nunca quiso ser el hombre de consenso que la reforma de la Justicia requería, ni el PSOE ha creído nunca (y mucho menos desde que Alfonso Guerra enterrara a Montesquieu) que el poder judicial deba tener la independencia suficiente para resultar un contrapoder efectivo.
Y ahora, que ni siquiera hay dinero para tapar agujeros, ¿ahora que hacemos?
Coincidiendo con el discurso de toma de posesión de la presidencia de los Estados Unidos de America -un día antes- el ex–presidente Aznar recibía el doctorado “honoris causa” concedido por la Universidad CEU Cardenal Herrera.
Del discurso de aceptación del doctorado quisiera resaltar algunos párrafos de quien siempre ha sido muy claro al definir (según su opinión) los males, los retos y los desafíos a los que se enfrenta nuestro país.
Ahí van algunos:
"… juntos hemos vivido un largo periodo de confianza, de ambición compartida y de éxito en común. Creo que esta realidad vivida por las recientes generaciones de españoles debería servirnos para revitalizar la esperanza que debemos depositar en nosotros mismos. Lo necesitamos con urgencia.
… Hubo una generación de españoles responsables que no dio la espalda a su historia y que logró pasar de la dictadura a la democracia; de la ruptura a los objetivos compartidos; del inmovilismo a un proyecto de futuro; del revanchismo al espíritu de concordia; y del afán de división a un afán común que integraba la diversidad.
… Sorprendimos al mundo porque fuimos capaces de poner fin a la historia de la tragedia civil de España. Nos admiraron porque la Transición fue un proceso virtuoso y auténtico. Un proceso que produjo resultados buenos para todos. Que funcionó.
…Los españoles entendimos que la convivencia pacífica vale más que el cumplimiento de los objetivos partidarios de cada uno. Aprendimos a ser adversarios políticos porque renunciamos a mirarnos como enemigos.
…Los españoles sólo hemos tenido un enemigo durante todos estos años: el terrorismo. Los terroristas han atacado al Estado, han atacado nuestra sociedad. Han atacado, en definitiva, nuestra libertad y nuestra democracia. Pero, a pesar del dolor y de la soledad con que hemos sufrido durante tantos años el terrorismo, conseguimos finalmente convencernos de que se le podía derrotar. Convencernos y convencer.
…Nos sumamos a la alegría del mundo libre por la Revolución de la Libertad que se puso en marcha con el derribo del Muro de Berlín. Vimos la implosión del sórdido totalitarismo comunista y los estragos que había dejado a su paso. Todos pudieron comprobar que al otro lado del Muro no había ningún paraíso.
…Necesitamos recuperar una idea compartida de cómo queremos que sea nuestro país en el futuro. Necesitamos recobrar el impulso cívico que nació del pacto de la Transición y que los españoles han venido renovando desde entonces. Es preciso devolver el crédito al espíritu de concordia y el prestigio moral al consenso. Porque hemos pasado de reconocer la pluralidad a impugnar lo que nos une. Hoy se pone bajo sospecha la mera apelación a objetivos compartidos. En nuestro actual mercado político se busca rentabilizar la radicalidad, la exclusión y el extremismo beligerante contra la Constitución. Se desdeñan por anticuados todos los proyectos nacionales. En suma, parece haberse impuesto un relato oficial que desacredita el Pacto de la Transición en beneficio de la radicalidad y de la ruptura, del revisionismo más estéril, y de la división de la sociedad española.
…Deberíamos estar preocupados por que las consecuencias de todo esto no se traduzcan en un deterioro institucional, del que ya son visibles ciertos síntomas. También deberían preocuparnos los episodios de enfrentamiento territorial que, en algunos casos, ya son evidentes. Se ha instalado entre nosotros la errónea creencia de que la relación entre el Estado y las Comunidades Autónomas es un ejercicio de suma cero que debe ir en una sola dirección, como si todo lo que pierde el Estado lo ganaran las Comunidades Autónomas. Estamos en el absurdo de pensar que mientras el todo se empobrece las partes pueden hacerse más ricas. En el absurdo de considerar que el único Estado aceptable es un Estado residual. Pero sabemos que no es así. Sabemos que con un Estado débil perdemos todos. Por la experiencia de los modelos de poder descentralizado que funcionan, sabemos que sólo un Estado sólido y bien dimensionado garantiza la cohesión y la igualdad. La unidad no se opone a la diversidad, sino que la hace posible. La dimensión exterior del debilitamiento político interno se manifiesta en la pérdida de presencia, proyección y relevancia internacional. Se ha quebrado una línea de continuidad en la vocación exterior de España. Todos estos elementos ayudan a comprender el diferencial que agrava el alcance y la profundidad de la crisis en España.
… hoy, España se encuentra instalada en la crisis económica y social más grave de su historia democrática. La primera lección que debemos extraer de la actual situación es la necesidad de prestigiar los valores básicos en los que se fundamenta una sociedad, dinámica y con ambición de futuro.
... Son los valores del esfuerzo y la exigencia; del respeto y del reconocimiento de la autoridad; de la búsqueda de la excelencia y la retribución del mérito frente a la gratificación instantánea; de la igualdad frente a la fragmentación identitaria de la sociedad; de la honradez y el trabajo productivo frente al oportunismo y las trampas; de la responsabilidad personal en el desarrollo del proyecto vital de cada uno frente a la eterna adolescencia patrocinada por el Estado.
...La segunda lección que podemos extraer de la actual crisis es que no podremos superarla con medidas cortoplacistas ni de pequeños vuelos sino con una visión general que impulse un proceso de reformas muy profundas en estabilidad presupuestaria, fiscalidad, empleo, pensiones, Estado del Bienestar, infraestructuras, energía, marcos reguladores, liberalizaciones etc.
Y, por supuesto, abordar la reforma de la educación para proporcionar de una vez por todas la educación de calidad que necesitan y hoy no tienen nuestros jóvenes.
… Necesitamos plantearnos con claridad una ambiciosa agenda de reformas políticas, económicas e institucionales, a través de los instrumentos jurídicos adecuados y con el consenso necesario.
El mejor futuro de España no llegará con un Estado residual. Es urgente asegurar la viabilidad del Estado autonómico en los términos de nuestra Constitución. La centrifugación del Estado no es una consecuencia del modelo autonómico. Es el resultado de la deslealtad. Como desleal es aprovecharse de la flexibilidad del modelo para forzar su colapso. La apertura del modelo autonómico no debe comprometer la viabilidad del Estado. El modelo es flexible para que funcione, no para que colapse. Hemos pasado de reconocer la pluralidad a cuestionar lo común. Y esto no nos fortalece. Nos debilita. En mi opinión, es necesario promover una gran corriente de opinión nacional que recupere vitalidad, confianza, concordia y esperanza en el futuro. Y que se proponga nuevos objetivos ambiciosos de prosperidad y convivencia que puedan ser compartidos por una amplia mayoría de españoles.
… Necesitamos prestigiar lo común para reunir las energías hoy dispersas en afanes disgregadores y banales.
…De esta crisis nadie va a salir solo. Ni las personas, ni los partidos, ni las organizaciones, ni los territorios. De esta crisis saldrán las naciones cuyos ciudadanos estén dispuestos a hacer el esfuerzo de trabajo y unidad que necesitamos. La historia de las naciones libres la hacen los ciudadanos, con sus decisiones y asumiendo sus responsabilidades.
…Mi sentimiento y mi responsabilidad en este momento me anima a expresar mi convicción de que juntos podemos hacer que España reemprenda el camino del éxito.
… Recuperemos, entre todos y para todos, la ambición de hacer de España una de las mejores democracias del mundo. "
(Nota: También he leído el discurso de Obama, y créanme si les digo que impresiona lo mucho que se parecen algunas de las reflexiones con las que hizo el señor Aznar. ¡Pero mucho!)
"Por inverosímil que parezca, las conversaciones en hogares, calles y centros de trabajo en toda Cuba se concentran en Barack Obama desde que iniciara su batalla por vencer a la admirada Hilary Clinton para ganar la nominación demócrata a la presidencia de Estados Unidos. La atracción fue subiendo de tono según se desarrollaba la contienda frente al contrincante republicano Mc Cain. El entusiasmo se desbordó cuando ganó la máxima magistratura. Increíblemente, los temas nacionales han pasado a último plano.
Se comentaba al día siguiente de ese 4 de noviembre de 2007 que muchas personas brindaron por la victoria. La mayoría de los cubanos no habían vivido la expectación de unas elecciones, mucho menos de las efectuadas fuera de Cuba. El fervor actual por Barack Obama refleja la ilusión ante la llegada de un probable salvador, sin poder precisar de que manera. La fértil imaginación isleña va desde el origen racial y social de un hombre talentoso que pudo llegar a la cima del país más poderoso y rico del mundo porque allí hay oportunidades y se reconoce el talento y el esfuerzo, hasta que permita las visitas de los familiares residentes en Estados Unidos y la recepción de ayuda económica asiduamente que ellos podrían enviar.
Una parte apreciable de la población presiente que el camino de la normalización de las relaciones entre ambos países, pudiera propiciar la disminución de las tensiones dentro de Cuba al privar del pretexto de la agresión extranjera para reprimir, y favorecer la liberalización interna. No obstante, las expectativas no pueden volcarse únicamente en las posibilidades del Presidente Obama, sino que un factor esencial serán las autoridades cubanas, según estén realmente dispuestas a negociar. En circunstancias anteriores han creado dificultades insuperables. Indudablemente, los obstáculos que vencer son grandes en ambos lados.
El fin de año y principios de 2008 debieron haber acaparado la atención básicamente hacia la celebración del 50 aniversario del triunfo de la revolución y el porvenir. Más aún, el escueto mensaje de Fidel Castro con tal motivo, la ausencia de sus Reflexiones y fotos en ocasión de las visitas de los presidentes de Panamá y Ecuador hubiera sido objeto de amplios comentarios quedos meses atrás. Ni siquiera revolvió el anuncio del Teniente Coronel Hugo Chávez, escuchados por la radio y los canales “de afuera”, sobre que el Comandante no haría más apariciones públicas debido a su lamentable estado de salud. Hay quienes presienten la ausencia definitiva del líder histórico, pero no hay sobresaltos, sino decepción provocada por el Presidente Raúl Castro, la nueva ley de jubilación y los llamados a más sacrificios en los próximos 50 años.
Es que el pueblo está extenuado de tanta propaganda y promesas incumplidas. Los cubanos se acercan cada día más a las religiones en busca de esperanza y, al parecer, también al presidente norteamericano. No se ha tomado aún plena conciencia de que la solución de los problemas nacionales no está allende los mares, sino que depende de las demandas pacíficas de todos los cubanos por ejercer sus derechos a determinar el presente para edificar el futuro. El miedo aún es demasiado profundo y la autocensura terriblemente extraordinaria.
La solución de los grandes problemas está en primer lugar en manos de las actuales autoridades cubanas que han deshecho el país. Son ellos quienes, desde el poder hasta ahora absoluto, tienen el deber de restituir a los ciudadanos la posibilidad de utilizar sus potencialidades y conocimientos, y como reconociera el Presidente Raúl Castro en Brasil, al parecer referido a otros, opinar y expresar ideas quizás distintas, pero que en la confrontación de opiniones puedan sacar de la inercia la sociedad e impulsar el imprescindible desarrollo".
La Habana, 14 de enero de 2009
Miriam Leiva, periodista independiente
"La patria es una empresa colectiva que a todos compete; su fortaleza y su grandeza deben apoyarse por ello en la voluntad manifiesta de cuantos la itegramos. Pero las naciones más grandes y prósperas, donde el ordenl la libertad y la justicia han resplandecido mejor, son aquellas que más profundamente han sabido respetar su historia” (Juan Carlos I)
“Las crisis son oportunidades escondidas” (Fernando González Urbaneja. Columnista de ABC)
“La responsabilidad de un gobernante consiste también en poner límites a ese coqueteo suicida con la llave de la Caja de Pandora” (Ignacio Camacho. Escritor. Y en la actualidad el mejor columnista de España)
“La codicia y la corrupción, entrelazadas perversamente de mil formas y maneras- son la verdadera causa de la crisis” (Antonio Garrigues Walker. Jurista)
“Cuando se haga –y habrá que hacerlo- un análisis de los comportamientos sociológicos –muy especialmente a nivel de élites- durante este último tiempo, nos quedaremos realmente sobrecogidos y abrumados ante ante tanta avaricia, ante tanto cinismo y doble moral, ante tanta y tan necia irresponsabilidad” (Antonio Garrigues Walker. Jurista)
“Hacen falta hombres de Estado, o consensos inauditos, para hacer políticamente posible lo que es económicamente deseable en tiempos de crisis” (Jose Luis Feito. Economista)
“Yo soy optimista por solo una razón….creo que las sensaciones o el sentimiento de vulnerabilidad colectiva agudizan la inteligencia y el ingenio” (José María Fidalgo. Ex-secretario General de CCOO)
“Si el proyecto merece la pena, los españoles sabemos poner a un lado nuestras diferencias y trabajar juntos para ganar un futuro mejor”(José María Aznar)
“No me opongo a todas las guerras. Me opongo a las guerras estúpidas” (Barack Obama. Será Presidente de los EEUU)
“La capacidad de hacer el mal que tiene un periodista es devastadora” Jean Daniel. Fundador de Le Nouvel Observateur)
“La crisis es una crisis de conciencia” (Fredy Kofma. Presidente de Axailent)
“Puede que no seamos culpables de las cosas que nos pasan a nuestro alrededor, pero tampoco somos inocentes de ellas” (Gustavo Martin Garzo. Escritor)
“La globalización lleva a exacerbar falsamente las diferencias” (Rafael Moneo. Arquitecto)
“Nos hacemos periodistas para arreglar las cosas torcidas” (Ben Bradlee. Vicepresidente de The Washington Post)
“La esencia del periodismo es la superficialidad” (Ralph Blagden. Ex-director de The Washington Post)
“El odio de los humillados es el arma de más largo alcance” (Manuel Vicent. Escritor)
“Nuestros corazones se han endurecido y nuestros ojos se han nublado” (Gideon Levy. Periodista israelí)
“Hay más de una forma de globalización” (Anita Roddick. Fundadora de Body Shop)
“Si no existiera la prensa habría que procurar, por encima de todo, no inventarla” (Honorato de Balzac. Escritor)
“Cuando no existe voluntad política, los mejores ordenamientos institucionales del mundo nos sirven para nada” (Timothy Garton Ash)
“Los mejores y más brillantes no siempre aciertan” (Barack Obama. En breve Presidente de los EEUU)
“Lo más importante es qué es lo que ayuda a que las cosas salgan adelante….Que no se les haya ocurrido a los demócratas y sean los repucblicandos los que lo estén promoviendo no es una buena razón para no hacerlo” (Barack Obama)
“Lo único a lo que debemos tener miedo es al propio miedo” Roosevelt (Fue Presidente de los EEUU)
“Se puede morir por las ideas pero no matar por ellas” (Melchor Rodriguez. El “Ángel rojo”)
“No maduramos, nos pudrimos” (Jaime Herralde. Escritor)
“Tengo un odio visceral a las utopías. … la utopía hoy es un engaño. No podemos estafar a la gente con la idea “ahora no, pero mañana sí”. La utopía sólo es válida si se puede alcanzar mañana, pero no dentro de 50 años. Hay que luchar por cosas concretas: justicia, bienestar, felicidad, …” (José Saramago. Escritor)
“No asimilamos las cosas. La sobreinformación es una clara estrategia para el desconcierto. No tenemos tiempo ni capacidad para entender todo lo que estamos viendo, lo que nos dicen. Tampoco el conocimiento previo que nos permite ir de lo que conocemos a lo que necesitamos conocer. Eso nos instala en la improvisación permanente. Y hemos convertido la improvisación en norma.” (José Saramago. Premio Nobel de Literatura)
“¿Los que han propiciado este daño son los que van a resolverlo?. Complicado” (José Saramago. Premio Nobel de Literatura)
… Audaces fortuna iuvat
Recibimos con gran preocupación las escandalosas cifras de paro en nuestro país. En el último año más de un millón de personas (que se dice pronto) han perdido su trabajo. Nadie duda de que estamos sufriendo la mayor crisis económica que se recuerda, mucho más intensa, global e imprevisible que cualquier otra. Aunque lo cierto es que esta situación, paradójicamente, no parece estarle pasando factura al gobierno de la nación ni a su Presidente. ¿Cómo se explica este fenómeno?
En mi opinión se producen dos fenómenos que explican la inmaculabilidad de Zapatero. Veamos.
Uno, siendo verdad que la crisis tiene una trascendencia mundial, sus devastadores efectos impiden ver los también desastrosos resultados de una desocupada política económica que durante 5 años no ha aportado ningún cambio estructural relevante como no sea el vaciamiento de la caja común, la eliminación de los superavits y la destrucción de la confianza en la economía española.
Pero para Zapatero todo lo que nos pasa lo descuenta de lo que nos ha venido de fuera. “Yo no soy responsable de nada”, dice, es más, “soy el que sigue garantizando las prestaciones sociales, porque si fuera el PP quien gobernara esta crisis –exógena por supuesto- la habrían pagado los funcionarios, con una congelación de sueldos, y el resto de españoles con una conflictividad social que ya me ocupo yo de rebajar. Que para eso el sindicato mayoritario es del PSOE”
¡Y la gente, se lo cree!.
Así Zapatero ha conseguido, al mismo tiempo, no ser responsable de lo malo y garante de lo que socialmente se mantiene de bueno. Increíble pero cierto.
Dos, el colapso del edificio económico español se está produciendo delante de nuestras mismas narices (hasta el momento más de un millón de puestos de trabajo entre los escombros) El derrumbe, como decía, no nos deja ver el desastre de gestión de Solbes, lo cual hace imposible dar a conocer los efectos imputables a su ineficaz gestión que los hay y muchos (aumento deficit exterior, aumento descontrolado del gasto, despilfarro, desatención de la economía, no aprovechar las vacas gordas, el “sudoku” autonómico, no liberalización sectores estratégicos,…)
Este año vamos a dedicarlo a contar las nuevas víctimas (parados) del desastre. Se llenarán las portadas con cada nuevo dato. Pero seguiremos sin preguntarnos porqué el edificio se cayó con tanto estrépito y tanta violencia, y que responsabilidad tuvo en ello el gobierno del señor Zapatero. Ya lo verán.
Y así ante la dificultad de discernir responsabilidades, propias y ajenas, podemos caer en la demagogia. (Demagogía: es el campo de batalla en el que mejor se desenvuelven las tropas socialistas. Derrota segura) De tal forma que por elevación podemos caer en el error de culpar, injustamente, a Zapatero de todo lo que pase, sin darnos cuenta de que la argumentación pecará de generalista, y eso la hará perder toda credibilidad. Otro éxito seguro de ZP.
Sinceramente yo veo a Zapatero muy tranquilo. ¿Imaginan la que se estaría liando en España con un millón de parados más y un gobierno del PP? No lo quiero ni imaginar.
El papel de la oposición durante este año debería ser sencilla. Y seguramente con otro millón de parados más no veremos al mismo Zapatero.
Eso sí mientras a Zapatero le baste -para mantener inmaculada su imagen de estadista responsable- afirmar que nada se podía hacer ante la que se avecinaba –que por cierto nadie conocía- y que no hay nadie mejor que él para defender los derechos de los desprotegidos en esta situación de alarma social. Y mientras la oposición no empiece, por un lado, a hacer visibles las graves grietas que el edificio económico español fue acumulando durante la era Solbes, y que son las que han provocado el específico colapso generalizado, y por otro a plantear (y explicar bien ¡ojo!) medidas alternativas a las que el optimismo Zapateril apadrina, tenemos Zapatero para rato.
…Porque, y esa es otra, a lo mejor la crisis un buen día se termina, que se terminará. Y ¿entonces?
A Ibarretxe se le ve feliz en el juicio por desobediencia. Tampoco se les ve sufrir mucho a los representantes del brazo político de Eta. (Otegui -la antigua prima donna del batasuneo oficial- vuelve a estar en el candelabro tras su opaco paso por prisión). Ni siquiera Patxi López y a Rodolfo Ares se les ve muy incómodos juzgados como unos protonacionalistas más. Como colegas.
Todos ellos ponen su bonhomía por encima de la Ley. “Queríamos la paz y lo volveríamos a intentar”. Es lo que parece que van a repetir a coro.
Uno cuando se salta la ley a sabiendas lo mínimo que debe hacer es reconocerlo. La valoración penal (no moral ni política) sobre las causas que motivan su conducta y sobre los hechos realmente acaecidos forman parte de la actividad judicial que, ni siquiera, a los demás nos corresponde realizar. Y someterse a las decisiones de la justicia –nos guste o no guste- forma parte del bagaje democrático y normal en una sociedad sana. Sobre todo cuando los enjuiciados precisamente se sientan en el banquillo por despreciar olímpicamente la ley. Y más si son representantes oficiales de instituciones públicas de primer nivel.
Es verdad que llama la atención el interés de algún imputado en aprovechar el juicio como argumento electoral. Si es así, asistiremos a dilaciones fraudulentas en el proceso que lo alarguen hasta las elecciones. ¿Quién las provocará y en beneficio de que intereses? Humm … veremos.
En todo caso, sin querer hacer más valoración por el momento, sería muy esclarecedor, al menos para poder fundamentar la aplicación de algún tipo de eximente penal en los imputados, que todos ellos fueran preguntados por el contenido de las negociaciones. Y así, el fiscal o algún abogado, podría preguntar, por ejemplo: de qué hablaron realmente; cuantas veces se reunieron; dónde y cuándo; si actuaban por cuenta propia o de tercero (por ejemplo si Otegui negociaba en nombre de Eta y, por su parte, los socialistas fueron o no mandatados –autorizados- por Zapatero para esos encuentros); cómo iban a solucionar el problema del terrorismo; qué avances produjo esa reunión en el objetivo de eliminar la violencia; si hablaron de las causas del fenómenos; si hablaron de Navarra como pago en una posible solución política,…
O también: ¿si estas reuniones fueron preparativas de los contactos de Loyola?. Y si fuera así, pregunto yo: ¿Quién entonces se habría saltado la ley?
Los atajos y las mentiras nunca han sido buenos compañeros de viaje de la acción política. Y mucho menos cuando de política antiterrorista se trata. No sólo hablo de engañar a la ciudadanía, sino de negarle (negarnos) el derecho a ser parte de las decisiones importantes que le (nos) atañen. Hablo de ser tratados como menores de edad. (El PSOE lo hizo con los GAL y ahora pretendía hacer lo mismo)
Menos mal el PSOE rectificó a tiempo. O eso parece. No se puede solucionar un problema como éste sin contar con la ciudadanía. Eso es despotismo.
En fin, esperemos, que el paso por el banquillo, no les tiente a todos ellos con una nueva negociación.
Lo mejor, como siempre, para estos casos: la luz y los taquígrafos.
“Porque somos trabajadores y abertzales, no estamos de acuerdo” Así reza el lema (en vascuence por supuesto) con el que trabajadores de Eitb se concentraron el pasado día 1 de enero para contestar al último atentado terrorista de la mafia nacionalista vasca, dirigido, precisamente contra el corazón mediático del País Vasco.
¿Qué tendrá que ver que uno sea trabajador para estar o no de acuerdo con el terrorismo? ¿Qué significa eso de no estar de acuerdo con Eta por el hecho de ser trabajador y abertzale? ¿Qué mensaje querían trasladar los trabajadores de la Eitb con esa pancarta? ¿Es un mensaje dirigido a Eta o también a otros trabajadores también abertzales que no salieron a quejarse del bombazo? Y ¿los trabajadores no abertzales no salieron a protestar? ¿Quedará algún trabajador (oculto) no abertzale en la Eitb?
La sociedad vasca está enferma. Muy enferma. No es una valoración subjetiva. Es un diagnóstico objetivable.
Hace unos días el Presidente del Congreso, D. José Bono, ante la pasividad de los “musalaris de Azpeitia” (los “amigos” del último asesinado de Eta protagonistas de la famosa portada de El Mundo), reconocía que una parte importante de la sociedad vasca necesita tratamiento. Tiene toda la razón.
Que haya gente (mucha gente en el País Vasco) perfectamente formada y equilibrada que apoye abiertamente el chantaje terrorista permanente como eficaz mecanismo de acción política; que se acepte con normalidad la sobrepresión del terrorismo como un factor de reivindicación; que se vea con normalidad la utilización de la violencia como medio de eliminación de la competencia política; que se comparta espacios públicos culturales con las hijuelas de los terroristas; que se frivolice con la existencia de la violencia política; que se alimente hasta el vómito la pedagogía del odio; que se vanalice ante la indiferencia social; y que precisamente sea la Eitb (el medio más vomitivamente sectario -por abertzale- que se conoce) la nueva diana del terror,… ¡tiene cojones la cosa!
Y ¿cambiará la cosa después del bombazo? No creo la verdad, ¿Por qué? Pues porque para curarse de una enfermedad ya conocida, lo primero y fundamental es reconocer que ésta se padece y segundo quererla superar. Lo cual ni la sociedad vasca es capaz de hacer por sí misma, ni sus dirigentes actuales están en condiciones de acometer.
Eta sirve al nacionalismo vasco, de la misma forma que los Ultras sirven a los equipos de futbol que los mantienen. Es verdad que a veces las iras de los violentos pueden llegar a dirigirse contra la mano que les da de comer. Pero incluso en esos casos pronto las aguas vuelven a su cauce. Sólo cuando los resultados son verdaderamente horrorosos para los propios (financiación incluida) la bestia puede llegar a estar fuera de control.
Sinceramente, yo no veo al partido de Arzallus ni rectificando, ni combatiendo, ni eliminando, ni prescindiendo de los utilísimos servicios que la banda ha proporcionado al nacionalismo vasco en estos 40 últimos años.
En el fondo bastará con reconducir la situación derivando los zarpazos del engendro hacia el “enemigo natural” (que seguiremos siendo los de siempre) y repartiendo más nueces entre la vanguardia nacionalista vasca (que seguirá siendo la siempre). Y todo ello, ya lo verán, nuevamente retransmitido por la Eitb "trabajadora y abertzale".
(Nota: Me sumo a la condena del bombazo, aunque no sea trabajador ni aberzale)
Jueves, 16 de febrero
Francisco Rubiales
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla