Con motivo del 30 aniversario de la Constitución el diario El Mundo me pidió cumplimentar dos preguntas fáciles sobre el tema
Este fue el email que les envié como respuesta:
"1.- La Carta Magna cumple 30 años. ¿Qué significado e importancia tiene la Constitución Española tres décadas después de aprobarse?
Es la norma bajo cuya vigencia la sociedad española ha vivido el más largo y mejor momento histórico de su historia, …aunque a veces se nos olvida. Los políticos no hacemos bien nuestro trabajo cuando la sociedad cree que la democracia y la libertad no necesitan que las defendamos todos los días. Y para ello cuidar y mejorar, en su caso, nuestra Constitución es una obligación que debemos asumir con responsabilidad.
2.- ¿Necesita la Constitución una reforma y en qué sentido?
¿Por qué no? La sociedad de 1975 no es la misma que la de 2008. Y por tanto tampoco sus anhelos y sus problemas. Pero soy pesimista sobre las posibilidades de reforma. Los españoles de todo signo necesitaríamos un enemigo común para poder pensar en alcanzar acuerdos entre todos. Y, ni aún así. En todo caso: 1º los cambios requerirían un consenso tan amplio como el que concitó el actual texto; 2º debería cerrarse la transitoriedad de algunos de sus artículos y disposiciones (en concreto debería eliminarse la Disposición Transitoria 4ª); 3º convendría aclarar los límites y contenidos de las competencias exclusivas y transferibles a las CCAA; 4º podrían ampliarse los catálogos de derechos y obligaciones con novedades que se recogen en otros textos legales del derecho comparado; 5º cabría incluir normas de coordinación institucional o interadministrativa para responder eficazmente ante los nuevos retos globales (terrorismo, inmigración, crisis económica global, catástrofes naturales,…); 6º deberíamos repensar el papel del senado; y 7º habría que introducir criterios nuevos de coordinación leal entre administraciones basados en: la promoción de la unidad, la eficacia, la subsidiariedad, la proporcionalidad o el coste."
(Nota: Por exigencias de maquetación el contenido no se publicó íntegro en la edición del viernes. Por lo que dejo constancia aquí del mismo)
… Ayer leí prácticamente todos los artículos de opinión sobre el tema (reforma constitucional) y, la verdad, resulta un tanto deprimente comprobar hasta que punto todos nos miramos al ombligo esperando que sean los otros los que muevan ficha, los que renuncien y los que cedan. Hemos vivido un momento (30 años) de tanta prosperidad política que ahora, que pintan bastos, nadie está dispuesto a repensar con objetividad y capacidad de autocrítica si sus conquistas (trincheras) políticas deberían repensarse.
Es el reino de taifas, el sálvase quien pueda. Y así, en ese entorno, es imposible modificar o “amejorar” nada en beneficio de todos.
En el fondo lo que debería cambiar para pensar en mejorar nuestra Constitución es el armazón moral de esta España que evoluciona -cada día más deshumanizada- hacia no sé sabe donde sin referentes morales que la puedan contagiar de un nuevo espíritu de concordia como el que “milagrosamente” se produjo en la Transición.
… ¿la economía? No. Son los valores, estúpidos (con perdón)
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La Constitución sinónimo de fabrica de mangantes y parasitarios.
La Constitución ya nació herida de muerte, nació con los cánceres de las p. autonosuyas
Domingo, 27 de mayo
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez