El diario El Mundo acaba de publicar dos sugerentes entrevistas realizadas por la periodista Esther Esteban a Xabier Arzalluz y a Jordi Pujol.
Xabier Arzalluz
Tengo para mí que una de las muchas razones de la sociología patógena del actual País Vasco pasa por la influencia social de este personaje. Y la entrevista me lo confirma una vez más.
No sé si existe alguna tesis publicada sobre la influencia de los liderazgos fuertes en la sociedad (Churchill, Hitler, Stalin, Kennedy, Mao, Thatcher, González, Aznar…). Y no sé hasta que punto se podría llegar a objetivar y medir su influencia, patógena o salutífera, sobre las sociedades en las que ejercen su liderazgo. Yo creo que sería posible hacerlo. Es más, soy de la tesis de que un buen líder puede ser la mejor garantía para llegar a una meta mejor. Y viceversa, ojo.
En el caso de Arzalluz, es claro que su enfermiza pedagogía ha penetrado profundamente en parte de la sociedad vasca. Y digo enfermiza porque de sus palabras, sólo encuentro, (como siempre): arrogancia, tono amenazante, victimismo barato, empatía con Eta,… ¡Que asco!
Veamos:
1º No es verdad que el PP y el PSOE necesiten fabricar un enemigo y la hayan tomado con él, como el afirma. ¡Pero si hasta él mismo dice en la entrevista que le preocuparía que en Madrid hablaran bien de él, como le pasó a Imaz!.
2º Decir que al Rey lo metieron por la puerta de atrás en la Constitución, es mucho decir Sr. Arzalluz, podría decirnos ¿qué cosas se metieron por la puerta de adelante y cuáles por la de atrás? Por ejemplo ¿la Disposición Transitoria Cuarta? Pero, ¿el pueblo español no votó afirmativamente la Constitución, toda la Constitución?
3º Dice Arzalluz:”la palabra confiar debería estar desterrada en política. Nadie se fía de nadie”. Aceptando esta tesis tan original sobre el ejercicio correcto de la política, ¿debería fiarse la ciudadanía de usted Sr. Arzalluz? O ¿que pasa?, ¿que los demás no son de fiar y usted sí?
La democracia, ¿que es entonces para usted, un sistema basado en la deslealtad y la desconfianza geenralizada? O es que ¿nos está diciendo veladamente que no cree en la democracia ¿es eso?
4º Sobre Eta Arzalluz dice: “Nunca he sido de Eta, pero podía haberlo sido. ETA es de mi quinta, y tengo amigos entre sus fundadores” y también responde en otro momento de la entrevista: “los etarras viven mal, y no son cobardes, simplemente están acosados”
¿Cree Sr. Arzalluz que diciendo estas cosas, alguien se puede creer la mandanga esa de que los partidos nacionales, y los españoles en general, somos los que tenemos necesidad de fabricarle a usted como enemigo?
Y eso de que no son cobardes sino que están acosados, ¡joder!
5º Sobre la democracia española dice: “Para el PNV ésta sigue siendo una democracia de baja calidad”. En esto lleva razón. Con políticos que no creen en el sistema, que no se fían unos de otros, que consideran que no se debe acosar a los valientes terroristas de Eta, efectivamente vamos muy mal.
Pero sería conveniente que a la hora de hablar de la calidad democrática de la sociedad española, se mirara en el espejo de la sociedad vasca. Yo le digo que en el ranking de sociedades de peor calidad democrática, la puntuación que obtendría la sociedad vasca sería muy muy alta. Desde luego si el concurso fuera entre países, sociedades y regiones europeas, la vasca ganaría por goleada. ¿Qué no? Mire, en Euskadi (y en Navarra también por desgracia), los partidos que compiten con el electorado del PNV !el suyo¡– y demás formaciones nacionalistas vacas- no pueden presentarse a las elecciones por el miedo, la coacción y la amenaza de esos acosados, valientes y amigables muchachos de Eta, y de ello jamás le oí hablar con vergüenza a Arzalluz.
¿Baja calidad democrática? No nos toque las narices.
Lo dicho, ¡que asssco!
Domingo, 27 de mayo
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez