Leo en un diario local, las declaraciones de un jugador de futbol del Deportivo de la Coruña, con motivo dEl enfrentamiento de su actual equipo con el C.A. Osasuna. Al parecer, este jugador que se llama Angel Lafita ha dejado dicho, en un diario coruñés, algo así como: “Yo siempre tengo ganas a Osasuna porque ellos odian a muerte a los zaragozanos”.
Recuerdo perfectamente como se gestó el supuesto odio de los aficionados osasunistas a nuestros vecinos maños.
Hoy sabemos que, los insultos que desde la grada rojilla provocaron el agravio que desencadenó este atávico –y estúpido- enfrentamiento entre aficiones, fue gestado intencionadamente por un sector de la grada osasunista identificado con el nacionalismo vasco radical.
¿Por qué jamás escuchamos a la grada rojilla insultar a la Virgen Blanca, a la Virgen de Begoña o a San Sebastián cuando venía a jugar el Alavés, el Athelic o la Real Sociedad?
Insultar gravemente a la Virgen del Pilar, símbolo querido de todos los aragoneses, no fue algo casual. Fue parte de una estrategia hábilmente diseñada para enfrentar a las aficiones de ambos equipos.
Y hoy, es el día en que, hasta los propios protagonistas del choque, dan crédito al bulo, a la manipulación, a la cizaña. Estas declaraciones del tal Lafita, son el efecto perverso y la confirmación de que aquellos que pensaron que sería una buena idea separar a navarros y aragoneses tuvieron éxito.
Lafita escucha: No es verdad que los navarros osasunistas odien a los aficionados del Zaragoza. Puede ser que algún descerebrado odie al equipo y a la afición maña, pero como comprenderás generalizar en toda la afición navarra ese sentimiento, es claramente injusto.
…
Hace unos meses visitaba un pueblo de la ribera. Entre otros asuntos hablamos precisamente de este tema. Un correligionario de mi partido me contaba que, desde hacía años, habían dejado de ir a Zaragoza porque antes o después del partido entre Zaragoza y Osasuna los (una minoría de) aficionados maños les pegaban. En tiempos, me decían, llenaban tres autobuses con gente y chavales del pueblo y lo pasaban bomba: buen ambiente, camaradería, deportividad, respeto, productos de la tierra, charanga, vino, visita al Pilar, potes, alegría,…
Nadie recuerda ya el origen de este venenoso odio. Ni Lafita lo sabe. Pero lo cierto es, que aquellos que lo inocularon intencionadamente para enfrentar a unos y otros, deben estar celebrando, una vez más, las declaraciones de este jugador previas al partido entre Osasuna y el Deportivo de la Coruña, que cumplen perfectamente con este macabro guión preestablecido. Navarra debería odiar a Aragón.
… Y así seguimos. Lafita lo confirma. Desgraciadamente.
Carlos,
Sabes donde empezó a forjarse la lamentable relación entre las aficiones del zaragoza y osasuna? Como yo lo viví en primer persona lo puedo contar. Pues mira, sería el año 87, quizás 88, en un Zaragoza-Osasuna y coincidiendo con el Día del Pilar. Allá que fuimos unos quinientos navarros y entre nosotros, qué habría? 20 energúmenos? 30 a lo sumo? Los suficientes como para armar bronca desde que se bajaron del autobús faltando a Zaragoza, a España y quiero recordar que todavía a la Virgen del Pilar no. Luego en el campo no pararon de cantar paridas y de vez en cuando tirar alguna monedica hacia la grada de arriba donde estaba la afición del Zaragoza, gente mayor porque era Tribuna. Llegó el momento en el que al publico maño se le hincharon las pelotas y hubo enfrentamientos hasta que cargó la policía. Nos dieron a todos. A mí me rompieron el palo de la bandera (entonces dejaban llevar palos) y perdí la bufanda. Así hasta dos cargas. No recuerdo pero creo que perdimos el p...
Domingo, 7 de septiembre
Manuel Molares do Val
Antonio Javier Vicente Gil
Rafa Esteve-Casanova
Emilio Castellote Madrid.
Vicente Torres
Carlos Salvador Armendáriz
Silvia Carreño
Jesús Montesinos
Francisco Rubiales
Marcos Pita Varela