Esta mañana, en el Aberri Eguna, el presidente del gobierno vasco, ha recurrido a esta expresión para denunciar que quien ose interpretar, del desastre electoral del PNV en las pasadas elecciones, que la personalidad del pueblo vasco se iba a diluir, en otra personalidad (es de suponer que en la “personalidad del pueblo español”) que va listo.
La verdad es que sería un avance poder discutir sobre “personalidades políticas” de los pueblos en vez de hacerlo ¡hasta el hastío! sobre la “identidad de los pueblos”. Yo no creo en las identidades de los pueblos. Es más, si quiere el Sr. Ibarretxe yo me apunto a discutir sobre las (supuestas) señas de la personalidad política de los pueblos. Incluido el vasco. Y por supuesto el navarro.
Por si le sirve de ayuda, me estoy acordando de unas reflexiones sobre el concepto de nación que acabo de leer formuladas por el historiador francés Ernest Renan, en una conferencia que impartió en la Sorbona allá por 1887.
Dicen así: “El hombre no pertenece ni a su lengua, ni a su raza: sólo se pertenece a sí mismo, porque es un ser libre, un ser moral……Estimamos que se pueden tener sentimientos nobles en todas las lenguas y perseguir, hablando distintas lenguas, un mismo ideal. Por encima de le lengua, de la raza, de las fronteras naturales, de la geografía, está el sentimiento de las poblaciones, sean cuales sean sus lenguas, sus razas, sus cultos…Una nación es, a nuestro entender, una alma, un espíritu, una familia espiritual, resultante, en el pasado, de los recuerdos, de los sacrificios, de las glorias, a menudo de los duelos y de los pesares compartidos; y, en el presente, del deseo de seguir viviendo juntos. Lo que constituye una nación no es el hablar la misma lengua o el pertenecer a un mismo grupo etnográfico, sino haber hecho en el pasado grandes cosas juntos y querer seguir haciéndolas en el futuro”… Una gran agregación de hombres sana de espíritu y cálida de corazón, crea una consciencia moral que se llama nación”.
El nacionalismo vasco ha trabajado intensamente, durante 40 años –Eta incluida- en la construcción de una nación cimentada en la lengua como único elemento catalizador de la unión entre los vascos (y vascas). Y con ese único elemento unificador ha despreciado, las “personalidades” de miles y miles de vascos (y vascas) que conformaban un cuerpo social reconocible y “cálido de corazón”. ¿Y que ha conseguido? Nada. Despersonalizar el pueblo vasco. Vaciarle su alma. Viciar su alma (como en Etxarri).
Habla el Sr. Ibarretxe de personalidad del pueblo vasco. O sea que, según él, más allá de sus señas de identidad (¡e identidad tenemos todos cuidado!) el pueblo vasco tendría una personalidad diferente a la cántabra, por ejemplo, o a la navarra sin ir más lejos, que le haría merecedor de ser considerado como nación. Me lo explique.
Yo estoy abierto a que hablemos –y discutamos- de los valores de la personalidad vasca esa que dice Ibarretxe que en ningún caso puede diluirse en la personalidad española. Pero ya advierto que será difícil que me convenzan de que esos valores, tan propios de los vascos, no los compartimos el resto de españoles: palabra dada, honradez, trabajo, solidaridad, alegría, bondad,... O los chinos mismamente.
Si ya es difícil construir –de donde no hay- una nación imponiendo una lengua a todo el mundo, mucho más difícil lo iba a ser construir –de donde no hay- una nación imponiendo un "espíritu sano o un alma cálida de corazón".
Advierto a Ibarretxe que si va por este camino lo único que va a conseguir es reconstruir España. Yo me apunto.
Eta vuelve a aparecer en esta Semana Santa atentando, previo aviso, en Calahorra.
Nada de lo que atañe a la actividad criminal de Eta se produce sin un porqué. Nada se improvisa. Ni en el tiempo, ni en el modo, ni en el lugar. Todo lo que hace Eta sigue un racional y diabólico plan de destrucción de la convivencia en España hábilmente trazado y milimétricamente ejecutado. Si en esta ocasión el verdadero objetivo de Eta hubiera sido el de matar no habría avisado previamente.
Eta, a bombazo limpio, llama a las puertas del gobierno de Zapatero una vez más.
En este caso, como tantas veces, el miedo, la repulsa, la condena, sólo pretenden provocar el hartazgo social y el desistimiento que nos lleven nuevamente a la rendición firmada en Loyola. (Hoy, gracias al último número de la revista “Tiempo” conocemos en toda su extensión, los términos del acuerdo político que fraguaron, Batasuna, PSE y PNV en Loyola en octubre de 2006).
¿Ha renunciado el gobierno de Zapatero al contenido de este acuerdo, ha rectificado algo de lo que allí se acordó, ha repudiado esta “vía de solución del conflicto” como lo llaman ellos, ha pedido perdón públicamente por su traición? Si no es así el acuerdo sigue en vigor. Y lo que allí se reconoció, lo que allí se cedió, lo que allí se aceptó, y lo que allí se quiso hacer seguirá orientando el compromiso político del gobierno socialista. No seamos ingenuos. También Eta lo sabe.
Lo cierto es que Zapatero ha ganado las elecciones, y con ese aval, Eta vuelve a llamar a las puertas de su nonnato gobierno para recordarle lo firmado, y enseñarle nuevamente el camino macabro de la negociación.
“!En la pasada legislatura pactamos Loyola, sin siquiera hablar de dejar las armas, ahora -como comprenderás José Luis-, nos toca subir la oferta!” dice Eta.
… Mientras el PNV, el gran triunfador de la negociación política con la banda (El PNV no ha sufrido apenas la violencia terrorista en estos 40 años y ha gestionado, sin bajarse del coche oficial, el éxodo de miles de ciudadanos vasco provocado por eta, en beneficio propio) se prepara para plasmar en un nuevo estatuto secesionista lo pactado entre el Presidente Zapatero y Eta. “¡ José Luis!, pregunta Urkullu: ¿no me vas a decir ahora que lo que le aceptaste a Batasuna en Loyola, se lo vas a negar a la sociedad vasca impidiendo una reforma del Estatuto que consagre, el reconocimiento de Euskal Herria, el derecho a decidir, la territorialidad, el órgano común con Nafarroa o la eurorregión vasca, tal como quedamos?”
Eta y PNV juntos una vez más. El árbol y las nueces. Pacta y tendrás la paz. ¿Hablamos?
Alguien, en la prensa local navarra, habló de abstenerse ante la investidura de Zapatero. Si el “Trío de Loyola” -Imaz, Eguiguren (el hombre de Z en la negociación) y Otegui- son los que van a traernos definitivamente la paz, en esta nueva legislatura, igual no hace falta ni que vayamos a votar, ¿democracia para qué?
Por cierto el texto del acuerdo de Loyola dice que, junto al PSE-EE-PSOE también, PSN-PSOE firmó el acuerdo a finales de 2006. Me llama la atención el nulo interés periodístico que en nuestra comunidad ha tenido esta reveladora información. Por parte del PSN-PSOE se nos ha mentido mucho y bien. ¡Qué oportuna resultó la manifestación!
(Nota: Recomiendo vivamente la lectura íntegra del texto del acuerdo de Loyola. Por favor léanlo. Y, una vez leído, pregúntense si ha resultado o no rentable el terrorismo nacionalista vasco)
Mucho se está hablando del modo en que el Partido Socialista va a gestionar la victoria electoral del pasado 14-M.
Durante la legislatura pasada el PSOE desactivó todos los pactos de estado con el partido popular (salvo el pacto de Toledo). Hoy vuelve a ganar las elecciones. ¿Es previsible que el PSOE se plantee llegar a pactos con el PP, ahora que, para formar gobierno, necesita aún menos apoyos parlamentarios? No es previsible.
Observando los destrozos en la mayoría de partidos minoritarios, es claro que en la puerta del PSOE todos ellos hacen cola, para conseguir una ayudita en forma de extra o sobre financiación; representación política en cualquier institución (CGPJ, Cajas, Mesas del Congreso y Senado, CNMV, CNE, empresas públicas,…), estabilidad autonómica o simplemente obtener grupo parlamentario.
Zapatero busca entre las cenizas del desastre electoral de algunos, apoyos cómodos para seguir haciendo la política que, parece ser, le ha dado tan buen resultado. El PSOE está buscando pactos con partidos con problemas que le garanticen pleitesía por necesidad. ¿Pactos de estado? Para qué si la oferta de acuerdos con grupos minoritarios y las posibilidades son inagotables.
Es verdad, que la economía, la justicia, la inmigración, la lucha antiterrorista o la financiación autonómica requerirían un pacto leal entre los dos partidos mayoritarios. Pero, no nos engañemos, si el PSOE ha ganado las elecciones sin activar pactos de estado, ¿qué razones abonan la tesis de un acercamiento entre el PSOE y el PP en los temas fundamentales?
Por lo que respecta a Navarra, ¡que podemos esperar si el final se consuma un acuerdo estable entre el PSOE y el PNV para esta legislatura!. Se lo voy a decir.
Lo primero y más grave es que el gobierno socialista, digan lo que digan sus representantes en Navarra, mirará hacia otro lado para no darse por enterado del ominoso contenido del nuevo decreto vasco aprobado por el Gobierno del Sr. Ibarretxe, que el Gobierno de Navarra y algunos padres del País Vasco, tienen ya recurrido por irrespetuoso e ilegal. Dejar nacer este currículo es la mayor irresponsabilidad que puede hacer un gobierno español. Si el gobierno socialista pacta con el PNV que en los colegios e ikastolas del País Vasco se aprenda una historia falsa, que engaña, que proyecta una visión partidista y sectaria de nuestra realidad nacional y vecinal, estaremos hipotecando la posibilidad de poder vivir juntos y en paz. Esta es la prueba del algodón.
Es más a la hora de plantearse, desde Navarra, una posición ante la nueva investidura del Sr. Zapatero, conviene no olvidar que su gobierno, en esta pasada legislatura, no ha sido nada respetuoso con Navarra: nos han mentido, nos han castigado, nos han engañado, han incumplido compromisos anteriores, han reducido sin motivo inversiones, han retrasado conscientemente inversiones necesarias para el progreso de Navarra. Y hemos estado en la mesa de negociación política ¡no lo olvidemos!
Y todo ello, sin motivo ¡que es lo peor!. Porque los navarros somos muy conscientes de la necesidad de hacer compatible la defensa de lo propio con las buenas relaciones con el poder central del gobierno de la nación.
Los hombres y mujeres de UPN somos leales al modelo constitucional, y leales a cualquier gobierno que se mueva por el interés de la nación, lo cual no significa dar un cheque en blanco a quien no ha sabido orientar la política nacional hacia grandes entendimientos en las materias más sensibles, aquellas que nos hacen prosperar juntos y permanecer unidos.
Sabemos que Navarra, no ha estado entre las prioridades del gobierno Zapatero hasta ahora. ¿Lo estará en esta legislatura? ¿Podemos confiar en él?
Muy pronto saldremos de dudas.
Reproduzco la noticia tal y como la leo comentada en la página web de la AVT.
"EL PERIODISTA ENRIC SOPENA, DIRECTOR DE “ELPLURAL.COM”, ES CONDENADO POR INTROMISIÓN ILEGÍTIMA EN EL DERECHO AL HONOR DE LA AVT
La sentencia también condena a los periodistas José María Garrido y Pascual Mogica y al propio periódico digital.
Madrid, 13 de marzo de 2008.- Tras la demanda presentada por la Asociación Víctimas del Terrorismo contra los hechos contenidos en cinco reportajes publicados en la página web www.elplural.com, el Juzgado de Primera Instancia número 44 de Madrid ha condenado al periodista Enric Sopena por intromisión ilegítima en el derecho al honor de la AVT.
La sentencia condena a Sopena y a la entidad “Corporate Communicator S.L.” (El Plural.com Periódico Digital) a indemnizar a la AVT por los daños morales que le ha causado. También tendrán que indemnizar a la asociación mayoritaria de víctimas José María Garrido y Pascual Mogica, que firman alguno de los mencionados reportajes.
La sentencia también condena a la entidad “Corporate Communicator S.L.” a que publique el texto íntegro de la misma, en el número inmediatamente posterior a la fecha en que adquiera firmeza la resolución judicial que se dicte, en iguales condiciones que los reportajes que motivaron el pleito. Además, dicha entidad debe suprimir toda la información aparecida en los cinco reportajes y que han sido objeto de la demanda.
Los condenados afirmaban hechos sin demostrar su veracidad o contrastarlos adecuadamente e incurren en falsedades muy graves. Estas son algunas de las mentiras recogidas en los reportajes: que la AVT cobra a las viudas o facturaba a las víctimas; que el presidente de la AVT cobra 6.000 euros al mes en dietas y que su esposa percibe, como responsable del departamento jurídico, 3.000 euros mensuales. Pues bien, lógicamente, la AVT no cobra a las viudas ni factura a las víctimas; ni su presidente ni ningún miembro de la Junta Directiva cobra un sólo euro por su dedicación a la AVT, absolutamente altruista; y la esposa del presidente no está contratada por la asociación, no es responsable de ningún departamento, ni ha cobrado un solo euro de la AVT.
Esta sentencia es la primera consecuencia de las acciones judiciales que, por distintos motivos, ha tenido que emprender el equipo jurídico de la AVT durante estos años contra varios medios de comunicación, periodistas y otras personas. La AVT, su Junta Directiva y las miles de víctimas del terrorismo asociadas a ella, además de sufrir las consecuencias del diálogo entre el Gobierno y ETA, han tenido que soportar continuos ataques, descalificaciones o afirmaciones que faltaban a la verdad.
La AVT no puede permitir que nadie desprestigie su nombre ni la meritoria labor que realiza y no se cansará de defender la memoria, la dignidad y la justicia que merecen todas las víctimas del terrorismo. Por este motivo, la AVT, que siempre ha confiado en el Estado de Derecho, emprenderá las acciones judiciales que sean necesarias."
...No todo vale Sr. Sopena.
Y muchas gracias por todo, D. Francisco José. Suerte.
Domingo, 27 de mayo
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez