Acta del 10 de junio de 2008.
"— DEL GRUPO PARLAMENTARIO MIXTO
(SEÑOR SALVADOR), RELATIVA A LA FUTURA
REFORMA DE LA LEGISLACIÓN
REGULADORA DEL DERECHO A LA VIDA
QUE PRETENDE LLEVARSE A CABO EN LAS
CORTES GENERALES A INICIATIVA DEL
GOBIERNO, Y CONCRETAMENTE A TRAVÉS
DEL MINISTERIO DE IGUALDAD. (Número
de expediente 172/000097.)
La señora VICEPRESIDENTA (Cunillera i Mestres):
A continuación interpelación urgente del Grupo Parlamentario
Mixto, del señor Salvador, relativa a la futura
reforma de la legislación reguladora del derecho a la vida
que pretende llevarse a cabo en las Cortes Generales a
iniciativa del Gobierno, y concretamente a través del
Ministerio de Igualdad. Para formular la interpelación
tiene la palabra el señor Salvador.
El señor SALVADOR ARMENDÁRIZ: Gracias,
señora presidenta.
Señorías, la razón por la que presento esta interpelación
urgente en el Pleno de la Cámara es porque para
Unión del Pueblo Navarro este es un tema muy importante,
tan fundamental como que en el fondo, cuando
hablamos de esta reforma, estamos hablando del derecho
fundamental a la vida; un derecho que es el primero en
todos los tratados o declaraciones internacionales de
derechos humanos. Ayer hablábamos aquí de la gestión
del delta del Ebro, del aceite, del futuro de los chiringuitos,
del voto de los extranjeros residentes, de la
corrupción, pero hoy hablamos básicamente de la vida.
Como usted sabe, no es la primera iniciativa que he
presentado en esta Cámara después de conocer su decisión
de modificar la legislación que regula este derecho.
Para nosotros si en algún tema debería aplicarse el
máximo consenso y la máxima reflexión antes de llegar
a ninguna conclusión ni reforma es precisamente este.
Por eso nos llama tanto la atención que el Gobierno de
forma absolutamente unilateral quiera impulsar una
reforma de la normativa que regula el aborto, a través
del anteproyecto de ley orgánica de salud sexual y reproductiva
y de la interrupción voluntaria del embarazo, del
que ya conocemos prácticamente todo: su contenido
final, a falta de alguna negociación de última hora con
algún partido; cómo la quieren llevar a término; con
quién parece que finalmente la van a pactar, y cuándo la
quieren tener aprobada, a decir de algún ministro, sin
dar un paso atrás. Por tanto, en mi exposición pretendo
probar la incoherencia que está demostrando en este
tema el Partido Socialista, el Gobierno y muy especialmente
el presidente, al pedir consenso y reflexión de
todos en los temas importantes y decidir precisamente
en este tema sacar adelante una reforma sin consenso y
sin reflexión.
Comenzaré repitiendo unas palabras pronunciadas
por el presidente Rodrí guez Zapatero en el pasado
debate sobre el estado de la Nación en las que afirmaba
que iba a trabar con fidelidad al programa electoral.
Pues bien, señora ministra, ¿podría decirme en qué
parte del programa electoral con el que ganaron las
elecciones en 2008 figura la promesa o el compromiso
de establecer el aborto libre a plazos? Ha pasado un
año desde su victoria electoral, ¿han cambiado tanto
las cosas para que este sea uno de los temas más trascendentales
para este Gobierno que además legisla tan
poco? En el programa de 2004 se decía: Reformaremos
la legislación sobre el derecho a la interrupción voluntaria
del embarazo para establecer un sistema a plazo,
página 99. Era claro. En cambio, en su programa elec
toral de 2008, en este punto se dice únicamente: Promover
la reflexión atendiendo al debate social sobre la
vigente ley de interrupción voluntaria del embarazo, y
la posibilidad de modificarla con el fin de garantizar la
equidad en el acceso y la calidad a la prestación sanitaria.
Es verdad que se añade un compromiso que dice:
Cualquier posible modificación deberá basarse en un
amplio consenso, garantizando en su aplicación la
seguridad jurídica para los médicos y para las mujeres
cuya voluntad debe ser respetada dentro de los límites
de la ley.
Si se fija, señora ministra, primero, en el programa
de 2008 desaparece el compromiso realizado en 2004.
Segundo, no se plantea siquiera modificar la ley, sino
solo promover una reflexión. Y tercero, sí se añade un
punto, un nuevo compromiso concreto, que es que cualquier
posible modificación deberá basarse en un amplio
consenso. Entonces, ¿por qué ahora, señora ministra?,
¿por qué ahora lo están haciendo de esta forma?, ¿porque
les sirve para desviar la atención y que no hablemos de
la crisis, o precisamente porque con esta crisis tan importante
será más fácil aprobar de tapadillo aquello sin saber
qué estamos aprobando? ¿Qué ha pasado, señora
ministra, en este tiempo para que modifique la situación
anterior a marzo de 2008?, ¿cuándo redactaron el programa
electoral de 2008 ya contaban con modificar esta
ley, con carácter unilateral, a la primera de cambio, en
un año escasamente? Y si ya pensaban impulsar la aprobación
de una legislación más permisiva con el aborto,
por qué no lo establecieron así, por qué no solicitaron la
confianza de los ciudadanos españoles, diciéndoles lisa
y llanamente la verdad, que es lo que querían hacer.
Porque alguien podría decir que entonces o con esa
dicción lo que estaban haciendo era engañar a los ciudadanos.
Ahora tiene su turno y su posibilidad de explicarnos
por qué así y por qué ahora.
Dicen en su programa electoral que quieren promover
la reflexión y a nosotros nos parece muy oportuno.
Es verdad que se constituyó una autodenominada
comisión de expertos y una subcomisión parlamentaria
para emitir un informe, tras numerosas comparecencias.
Pero, señora ministra, ¿es esa la reflexión social que
este asunto merece?, ¿es esa la reflexión que proponían
en su programa electoral? Todos somos conscientes de
que cualquier reforma en esta cuestión supone una
reforma de calado, porque cuando hablamos de la vida,
hablamos de una reforma que afecta íntimamente a las
personas y a los cimientos que sostienen el edificio de
nuestra convivencia y, en definitiva, a qué futuro queremos
para nuestra sociedad. Es una reforma que
plantea cuestiones en múltiples disciplinas, obviamente
científica, por supuesto médica, sanitaria, sociológica,
psicológica; obviamente jurídica, desde el punto de
vista, penal, administrativo, civil; obviamente constitucional,
desde el punto de vista educativo, pedagógico,
familiar, personal, moral. ¿Cree usted que el Gobierno
ha dado los pasos necesarios para obtener en un tema
tan sensible un mínimo debate social, una reflexión
multidisciplinar que nos ayude a solucionar o a reducir
el terrible drama del aborto? Yo, sinceramente, señora
ministra, creo que no. Y no crea que hago esta afirmación
a la ligera, la hago con absoluto conocimiento de
causa. Tengo que desconfiar de su voluntad de
reflexionar o debatir sobre este asunto cuando compruebo
el nulo interés que han puesto en atender a mis
anteriores iniciativas parlamentarias. Han sido más
de 46 las preguntas que he formulado por escrito al
Gobierno en relación con el contenido de esta reforma,
en relación con sus manifestaciones, en relación con
sus ocurrencias, en relación con lo que ustedes piensan
hacer. Son 46 preguntas por escrito en las que se concretan
más de 100 preguntas sobre este tema. ¿Sabe
cuál ha sido la respuesta? Todavía no me han contestado
a ninguna. Se comprometieron a promover la
reflexión social, pero cuando se les pide que expliquen
públicamente sus convicciones, las razones de la
reforma, cómo quieren reducir el aborto en España, se
olvidan de sus compromisos. Sin embargo, no tengo
ningún inconveniente, ningún problema en explicarle
los principios o los parámetros que inspirarían una
reforma que pudiera contar con nuestro apoyo y, si
puedo, en la replica se los concretaré.
Defendemos también que esta reforma se está planteando
incumpliendo los compromisos políticos expresos
adquiridos por el presidente del Gobierno en esta misma
Cámara. En el debate de investidura de 11 de abril
de 2008, si se acuerda, el presidente decía: «… Señorías,
tengo una convicción bien arraigada y que siempre he
procurado practicar. La España democrática, pluralista
y diversa, la España de hoy solo se puede gobernar bien
con diálogo, con actitud permanente de explicar los
planteamientos propios y de escuchar los ajenos; de
buscar el acercamiento de posiciones; de intentar
acuerdos. Esta será» —decía— «mi pauta esencial de
comportamiento. Haré del diálogo social un elemento
estratégico de la política económica y social…» Y seguía
diciendo: «… Tengo el deseo y el compromiso de procurar
el acuerdo con todos en cuestiones en las que, por
su contenido y entidad, nuestra democracia gana siempre
con la puesta en común de ideas y voluntades y pierde
siempre con la confrontación partidista…»
Las palabras del presidente, señora ministra, deben
tener valor, y los compromisos también. ¿No cree que
es precisamente en este tema donde más se debería exigir
al presidente del Gobierno que aplicara los compromisos
de búsqueda de consenso que él mismo se marcaba en
el debate de investidura el año pasado? Yo creo que sí.
Y si no es en este tema, señora ministra, ¿a qué temas se
refería el presidente en su intervención en el debate de
investidura del año pasado cuando él mismo se exigía
llegar a acuerdos?, ¿o es que esos compromisos, esas
palabras eran palabras huecas, señora ministra? Yo
espero que no.
Estará conmigo en que el asunto tiene enjundia, y no
poca, porque cuando hablamos de abortar, en definitiva,
señora ministra, hablamos de la posibilidad de eliminar
una vida humana. Pero también podemos hablar de otras
muchas cosas, hablamos de transformar un delito despenalizado
en un derecho sin límites, pero a plazos,
hablamos de apoyar legalmente o no la medida que
menos ayude al feto humano a pasar a la siguiente fase
de su evolución fuera del útero de la madre, hablamos
de cómo debemos enfocar las soluciones preventivas con
políticas públicas a una sexualidad no controlada,
hablamos de relaciones entre padres e hijos. ¿Y quién es
el Estado para interferir o suplantar el derecho de los
padres a ejercer su paternidad? Hablamos de familias,
hablamos de responsabilidad individual de padres e
hijos, hablamos del futuro de la sociedad, hablamos de
optar por soluciones fáciles o difíciles ante problemas
que yo sé que son complejos, hablamos de fraudes de
ley, de leyes que no funcionan efectivamente, hablamos
de médicos que están cometiendo delitos, hablamos, en
definitiva, de cómo buscar una solución positiva para
ayudar a la que más lo necesita y también al más indefenso
y al más perjudicado, y cómo con ello, señora
ministra, ser mejor sociedad cuando encontremos una
verdadera solución consensuada.
Voy terminando. La semana pasada algún otro portavoz,
en concreto el portavoz de Convergència i Unió,
pedía en público que se retirara este proyecto. Yo me uno
a esa petición por las razones que le he dicho y, además,
por una más de oportunidad política, como él decía. Y
es que hoy más que nunca debemos concentrar nuestros
esfuerzos y los de la sociedad en combatir la crisis económica
y social, más que nunca. El Gobierno debería
trabajar para encontrar proyectos e impulsar iniciativas
que nos unan en vez de buscar la confrontación en
aquello que de antemano el Gobierno sabe que, tal y
como lo plantea, todavía nos va a dividir más. Con la
que está cayendo, señora ministra, el Gobierno tiene la
obligación histórica de no buscar la división. También
podría apelar para que renunciara a esta reforma a
algunas voces que dentro de su propio partido están
cuestionando públicamente alguno de los puntos más
sensibles de su proyecto, y no sin razón. Es más, hoy
mismo algún periódico habla de que las elecciones europeas
van a provocar un debate interno dentro de su
partido. ¿Qué quiere que le diga? Yo le diría que lo aprovecharan
para analizar el impacto que esta reforma
equivocada ha tenido en el resultado electoral. Incluso
quisiera pensar que entre las causas de su derrota electoral
en las pasadas elecciones, al menos una de ellas en
alguna parte haya sido también el rechazo social a este
equivocado proyecto de reforma.
Finalmente, señora ministra, nosotros creemos que,
si esta reforma se aprueba tal y como la está planteando
el Gobierno, estaremos cometiendo un profundo y grave
error. Por eso hemos planteado esta interpelación urgente
con el ánimo de reflexionar con usted sobre la oportunidad
de la reforma y sobre las bases políticas sobre las
que esta se está formulando. Por último, le pido y le
animo a que, decidan lo que decidan en relación con esta
reforma, sobre este proyecto, no olviden estudiar siquiera
en paralelo e impulsar una legislación positiva y no
neutral con la vida del no nacido; una legislación que
transforme el drama de la decisión de abortar o no en
una apasionante apuesta social, pública y privada, compartida
por todos, en defensa de los más desfavorecidos,
de esos que no tienen en ningún caso ninguna posibilidad
de defenderse. En el fondo, señora ministra, es lo más
socialista que se me ocurre que podrían hacer ustedes.
Muchas gracias. (Aplausos.)
La señora VICEPRESIDENTA (Cunillera i Mestres):
Muchas gracias, señor Salvador.
Para contestar la interpelación tiene la palabra la
señora ministra de Igualdad.
La señora MINISTRA DE IGUALDAD (Aído
Almagro): Señora presidenta, señoría, en los últimos
meses he tenido el privilegio de escuchar muchas opiniones
en torno a la interrupción voluntaria del embarazo.
He compartido mesas, documentos y conversaciones
con decenas de expertas y de expertos, de
especialistas en la materia desde los distintos ámbitos.
Escuché opiniones tan diferentes como lo son las diversas
opiniones de la sociedad española; opiniones tan distintas
que hacen realmente complicado ofrecer a la
sociedad española una ley de salud sexual y reproductiva
de interrupción voluntaria del embarazo que satisfaga
completamente a todas y a todos. Difícilmente puede esa
ley satisfacerle a usted y al mismo tiempo a otros grupos
en esta Cámara. Interpreto, por su interpelación, que para
usted las mujeres no tienen derecho a decidir en ningún
momento de la gestación ni en ningún caso ni supuesto.
En este mismo hemiciclo se sientan diputadas y diputados
que quisieran que la ley reconociera la posibilidad
de interrumpir el embarazo en plazos más amplios de lo
que contempla nuestra propuesta. Interpreto que para
ustedes la interrupción de un embarazo es un crimen,
pero tiene que entender y que aceptar que junto a usted
se sienta una mayoría de diputadas y diputados que
reconocen el derecho a decidir de las mujeres sobre su
maternidad. Esa es la democracia, señoría: el debate en
libertad, la búsqueda de las mejores soluciones y la
aplicación de las que son preferidas por la mayoría. Esa
es la democracia. Señorías, con todas las diferencias que
he tenido el privilegio de observar de primera mano, al
menos he encontrado un punto de acuerdo: la situación
actual no satisface a nadie. La ley actual se ha quedado
antigua y ya no sirve. Fue necesaria y adecuada en su
tiempo, hace veinticuatro años, pero hoy es manifiestamente
mejorable. Es mejorable porque no ofrece suficientes
garantías jurídicas ni a las mujeres ni a los profesionales
que las atienden. Lo es porque contempla la
pena de cárcel en el Código Penal para las mujeres que
toman una decisión como ésta. Es mejorable porque no
garantiza la equidad territorial, y lo es porque tampoco
protege adecuadamente la vida prenatal.
Actualmente, el 97 por ciento de las interrupciones
del embarazo en nuestro país se realizan sobre la base
del supuesto de salud psíquica de las mujeres que, como
sabe S.S., no tiene límite temporal en la regulación
vigente. La realidad, señorías, invisible y callada pero
real y dura para miles de mujeres, profesionales y de
jóvenes, es que en España la cuestión de la interrupción
voluntaria del embarazo no está bien resuelta. Así me lo
han reconocido incluso las organizaciones que se oponen
a la interrupción voluntaria del embarazo. Estamos todas
y todos de acuerdo. La situación actual no nos gusta a
casi nadie, y este Gobierno al menos ha tenido la valentía
de afrontar la situación, de hacer frente a las dificultades
y de buscar el mejor punto de equilibrio posible. Si la
situación actual no satisface a nadie, señorías, por qué
no hemos hecho nada durante tanto tiempo mientras
había mujeres que veían vulnerados sus derechos a la
intimidad y a la dignidad, mientras había otras que sentían
miedo e inseguridad sin saber si su historial terminaría
un buen día en un juzgado, mientras cientos de
jóvenes no sabían qué hacer ante un embarazo no deseado
y prematuro. ¿Qué hizo en ocho años el Gobierno del
Partido Popular? (Varios señores diputados: ¡Oooh!—
Risas.) Nada, señorías, absolutamente nada. (Aplausos.)
No cambió nada en ocho años. Prefirió mirar para otro
lado. (Un señor diputado pronuncia palabras que no
se perciben.) No cambió la ley en nada. Dejó que las
cosas siguieran como estaban. No cambió dando marcha
atrás, lo cual podría haber sido lógico teniendo en cuenta
su rechazo taxativo y constante a la regulación y, por
supuesto, tampoco cambió para mejorar ni para resolver
los problemas planteados. Pues bien, el Gobierno actual
ha tenido la valentía de abordar el asunto, sabiendo que
es complejo y sabiendo que en él se cruzan opiniones
enfrentadas, visiones diversas, principios irreconciliables.
Un gobierno responsable ha de encontrar un punto
de equilibrio entre los intereses y los principios contrapuestos.
Eso es lo que estamos tratando de hacer, señorías.
Señor Salvador, le agradezco su interpelación porque
el debate es bueno y muy saludable, pero quisiera que
quedara claro que estamos debatiendo aún sobre un
anteproyecto, que esta Cámara aún no ha recibido el
proyecto de ley, que tendremos mucho tiempo para
debatir en el trámite formal de la ley y, por supuesto, la
decisión final sobre la misma será de todas SS.SS. como
representantes de las españolas y de los españoles. Promover
la reflexión y buscar el consenso para reformar la
ley tal y como contemplaba nuestro programa electoral;
eso es lo que estamos haciendo. Porque, escuchándole
a usted, pudiera parecer que este Gobierno abre debates
innecesarios, pero, señoría, no piensan lo mismo las más
de 100.000 mujeres que interrumpieron su embarazo en
España el pasado año, no piensan lo mismo los profesionales
que han encontrado problemas a la hora de
dilucidar los límites de la ley. Tenemos una deuda histórica
que saldar con la igualdad, con la libertad y con
los derechos de las mujeres. En esta Cámara se han
registrado y debatido más de veinte iniciativas
desde 1995, de distintos grupos parlamentarios, para
acometer una nueva regulación sobre la interrupción del
embarazo. El problema existe y ustedes, los grupos de
derechas, lo saben muy bien.
Ante tal panorama, el Gobierno se ha planteado
abordar las reformas necesarias con diálogo y buscando
el mayor equilibrio posible. Se constituyó una subcomisión
en este Parlamento, cuyas conclusiones SS.SS.
conocen; hemos convocado a un grupo de personas
expertas, que han elaborado recomendaciones desde las
perspectivas sanitarias, jurídicas y sociales, y hemos
consultado a las organizaciones para encontrar las soluciones
más adecuadas a cada problema. Puede que a los
conservadores no les guste lo que proponemos, pero es
evidente que nuestra propuesta está meditada, está sopesada
y pretende ser equilibrada. Puede parecer también,
por los eslóganes fáciles que últimamente han proliferado
a propósito de este asunto, que el Gobierno pretende
simplemente despenalizar la interrupción voluntaria del
embarazo, y tampoco es cierto, señoría. El Gobierno
propone una ley de salud sexual y reproductiva y una
nueva regulación de la interrupción; una no tiene sentido
sin la otra, van juntas. Esa es la recomendación de los
organismos internacionales, de la subcomisión y de
nuestros expertos. ¿Qué proponen ustedes desde la
derecha, desde UPN o desde el Partido Popular? ¿Proponen
la abstinencia a los jóvenes? ¿Proponen el silencio?
¿Proponen que miremos para otro lado? Díganlo, sean
valientes. ¿Qué es lo que proponen? (Aplausos.)
Señorías, entiendo, respeto y asumo las críticas que
puedan formularse sobre los puntos más controvertidos
de esta ley, pero pedimos que se trate con rigor y les
ruego por tanto que no se queden con la anécdota, sino
con lo sustancial. En otros términos, les ofrezco debatir
con calma y sin demagogias. Intentémoslo al menos. Lo
que proponemos es una ley más equilibrada, que solvente
los problemas de la regulación vigente y que sea equiparable
a las de los países de nuestro entorno; lo que
proponemos es una ley de salud sexual y reproductiva y
eso es lo más importante e innovador de la propuesta que
realizamos, el amplio contenido de medidas en el ámbito
social, sanitario y educativo, para garantizar los derechos
a la salud sexual y reproductiva y para prevenir embarazos
no deseados, todo ello enmarcado en una estrategia
nacional de salud sexual y reproductiva que el Gobierno
tendrá que elaborar cada cinco años, en colaboración con
las comunidades autónomas y con las sociedades científicas
y organizaciones sociales. Porque el principal
objetivo es frenar el incremento progresivo de embarazos
no deseados de los últimos diez años en nuestro país. En
materia de interrupción voluntaria del embarazo, proponemos
una regulación más segura que la vigente, que
ofrezca mayores garantías jurídicas para las mujeres y
para los profesionales sanitarios. También es una propuesta
más equilibrada, que, garantizando los derechos
de autonomía y libertad de las mujeres, no descuida la
protección de la vida prenatal.
La mayoría de las legislaciones de nuestro entorno,
señor Salvador, establecen un plazo inicial, que asegura
el respeto a la decisión de la mujer sobre su maternidad,
un plazo que varía entre las diez semanas y las veinticuatro
en los países europeos. Lo que nosotros proponemos
es garantizar a las mujeres la posibilidad de tomar
una decisión libre e informada sobre la interrupción del
embarazo dentro de las primeras catorce semanas y ese
sistema de plazos se complementa con la posibilidad de
interrumpir el embarazo por razones médicas; se propone
también la eliminación de la excepción establecida en la
Ley de Autonomía del Paciente, de manera que la interrupción
voluntaria del embarazo se equipare a lo que
está establecido para cualquier otra intervención sanitaria.
Esa fue una de las conclusiones aprobadas en el
Parlamento. Nos guste o no, una joven es mayor de edad
para tomar decisiones en el ámbito sanitario a los 16
años. Así es, señorías; a esa edad, una joven puede
decidir por sí misma acerca de cualquier intervención
quirúrgica, menos las tres excepciones incluidas en el
año 2002. Lo que proponemos es eliminar la excepción
en esta materia. Señorías, cuando una joven de 17 años
tiene tomada una decisión como esta y no quiere contarlo,
por los motivos que sean, ¿qué piensan que hará?
Seamos valientes y reconozcamos lo obvio, lo hará
igualmente, y no sabemos en qué condiciones. Puede
que acudiendo a la clandestinidad, sin las suficientes
garantías, o poniendo en riesgo su salud. Eso es lo que
no queremos que suceda. La ilegalidad y la clandestinidad
son circunstancias que queremos evitar a toda
costa. (Aplausos.) En cualquier caso, queda un largo
trámite parlamentario para debatir sobre este aspecto y
sobre el resto de los que contiene la ley. Nuestra voluntad,
señorías, es que esta ley cuente con el apoyo de la
mayoría de los grupos parlamentarios en esta Cámara.
Termino ya, señor Salvador. Señorías, hemos cumplido
con los compromisos adquiridos, este ha sido un
proceso transparente en el que hemos ido anunciando
cada uno de los pasos que se han ido dando: conclusiones
de la subcomisión parlamentaria, recomendaciones del
comité de expertos, ronda de escuchas con la sociedad
civil y presentación del anteproyecto de ley, anteproyecto
que en estos momentos está pendiente de los preceptivos
informes antes de la aprobación como proyecto de ley y
de la remisión para su tramitación y aprobación por las
Cortes Generales. Será este Parlamento el que apruebe
la ley, señor Salvador, y lo hará a iniciativa de un
Gobierno del que me honro en formar parte. Pero sobre
todo será una ley precedida de un amplio debate y de
una amplia reflexión social y política, como pocas leyes
antes probablemente; esa es la manera de hacer política
que nosotros defendemos y practicamos. Señorías, cada
año 100.000 mujeres interrumpen su embarazo en
España. Es nuestro empeño y nuestra propuesta que
juntos logremos que sean menos quienes tengan que
hacerlo y que las que decidan interrumpir su embarazo
lo hagan con más información, con más garantías y con
más protección. Sé que no puedo obtener la complicidad
de todos ustedes en unas y las veinticuatro
en los países europeos. Lo que nosotros proponemos
es garantizar a las mujeres la posibilidad de tomar
una decisión libre e informada sobre la interrupción del
embarazo dentro de las primeras catorce semanas y ese
sistema de plazos se complementa con la posibilidad de
interrumpir el embarazo por razones médicas; se propone
también la eliminación de la excepción establecida en la
Ley de Autonomía del Paciente, de manera que la interrupción
voluntaria del embarazo se equipare a lo que
está establecido para cualquier otra intervención sanitaria.
Esa fue una de las conclusiones aprobadas en el
Parlamento. Nos guste o no, una joven es mayor de edad
para tomar decisiones en el ámbito sanitario a los 16
años. Así es, señorías; a esa edad, una joven puede
decidir por sí misma acerca de cualquier intervención
quirúrgica, menos las tres excepciones incluidas en el
año 2002. Lo que proponemos es eliminar la excepción
en esta materia. Señorías, cuando una joven de 17 años
tiene tomada una decisión como esta y no quiere contarlo,
por los motivos que sean, ¿qué piensan que hará?
Seamos valientes y reconozcamos lo obvio, lo hará
igualmente, y no sabemos en qué condiciones. Puede
que acudiendo a la clandestinidad, sin las suficientes
garantías, o poniendo en riesgo su salud. Eso es lo que
no queremos que suceda. La ilegalidad y la clandestinidad
son circunstancias que queremos evitar a toda
costa. (Aplausos.) En cualquier caso, queda un largo
trámite parlamentario para debatir sobre este aspecto y
sobre el resto de los que contiene la ley. Nuestra voluntad,
señorías, es que esta ley cuente con el apoyo de la
mayoría de los grupos parlamentarios en esta Cámara.
Termino ya, señor Salvador. Señorías, hemos cumplido
con los compromisos adquiridos, este ha sido un
proceso transparente en el que hemos ido anunciando
cada uno de los pasos que se han ido dando: conclusiones
de la subcomisión parlamentaria, recomendaciones del
comité de expertos, ronda de escuchas con la sociedad
civil y presentación del anteproyecto de ley, anteproyecto
que en estos momentos está pendiente de los preceptivos
informes antes de la aprobación como proyecto de ley y
de la remisión para su tramitación y aprobación por las
Cortes Generales. Será este Parlamento el que apruebe
la ley, señor Salvador, y lo hará a iniciativa de un
Gobierno del que me honro en formar parte. Pero sobre
todo será una ley precedida de un amplio debate y de
una amplia reflexión social y política, como pocas leyes
antes probablemente; esa es la manera de hacer política
que nosotros defendemos y practicamos. Señorías, cada
año 100.000 mujeres interrumpen su embarazo en
España. Es nuestro empeño y nuestra propuesta que
juntos logremos que sean menos quienes tengan que
hacerlo y que las que decidan interrumpir su embarazo
lo hagan con más información, con más garantías y con
más protección. Sé que no puedo obtener la complicidad
de todos ustedes en una cuestión como esta, en la que se
cruzan principios morales, filosóficos y religiosos, pero
al menos les pido —y creo que hablo en nombre de todas
esas mujeres— respeto, rigor y altura de miras.
Muchas gracias. (Aplausos.)
La señora VICEPRESIDENTA (Cunillera i Mestres):
Muchas gracias, señora ministra.
Señor Salvador, es su turno de réplica.
El señor SALVADOR ARMENDÁRIZ: Gracias,
señora presidenta.
Señora ministra, quiero en primer lugar compartir con
usted el reconocimiento de que estamos ante un tema
muy complicado. Eso es así, de verdad. Pero son ustedes
los que se han comprometido a sacar este tema adelante
con un consenso y eso no es lo mismo que una mayoría
de 177 diputados. Es que es un compromiso suyo, no
mío, es suyo. Usted ahora me dice que le basta la
mayoría. Bueno, pero no es lo que ustedes han comprometido
en su programa electoral y lo que el señor Rodríguez
Zapatero dijo aquí en su debate de investidura: que
ustedes iban a hacer ese esfuerzo para sacar este tema
por consenso. Y yo le hubiera querido oír decirme que
al menos usted me va a contestar a las cien preguntas
que yo he hecho. Porque yo no digo de qué debate o de
qué reflexión hablan, es que hacen lo contrario de lo que
dicen. En todo caso sí que le pediría que no interprete
mis convicciones o que no haga decir lo que yo no he
dicho.
Y como sí que me pide que sea valiente, yo sí que le
voy a decir una serie de ideas o las bases en las que se
podría centrar una reforma. Primero, creo que debemos
empezar por desdramatizar un embarazo y no ser hipócritas;
en eso estoy con usted. Segundo, debemos decir
claramente que un hijo no deseado no es un cáncer que
haya que tratar y que extirpar y tratarlo así. Tercero,
debemos reflexionar sobre si una persona que es mayor
para tener relaciones sexuales plenas también lo debe
ser igual para asumir las consecuencias de sus actos.
Cuarto, podemos poner en cuestión si la simple voluntad
de querer tener un derecho es fuente del derecho por sí
misma o no, ya que querer algo no significa tener derecho
a ese algo porque sí. Quinto, podemos discutir si el
derecho a disponer del propio cuerpo también tiene
límites o no. ¿Tenemos derecho a automutilarnos?
¿Puede el Estado limitar nuestra voluntad si lo que hace
con ello es proteger nuestra salud? ¿Sí o no? Podemos
pensar que debemos respetar aquello de que la libertad
del hombre termina donde empieza la libertad y en este
caso la vida de otro ser humano. Nosotros defendemos
que un feto no es una parte del cuerpo de la madre de la
que se pueda disponer sin más. Todos pasamos nuestros
primeros momentos dentro de nuestras madres, pero no
somos nuestra madre ya desde el inicio.
Creemos que tenemos obligación de buscar y encontrar
una solución positiva para todos, que evite la irreversibilidad
de un aborto. No compartimos el criterio
por el cual la dignidad del ser humano y la protección
que el Estado le vaya a dispensar esté sujeta aleatoriamente a una fecha de catorce, de veinte, de veintidós
semanas. ¿Y por qué no de dos años? Nos parece un error
sustraer a los padres varones de cualquier tipo de responsabilidad,
ninguna, y dejar a la madre sola con la
decisión; eso nos parece, a nuestro juicio, que es no muy
feminista. También estamos convencidos de que sustituir
el papel de acompañamiento del padre, o de la familia,
o de la mujer embarazada por el del Estado es un experimento
que no puede traer nada bueno. Y nos preguntamos
si una normativa más permisiva va a provocar la
reducción del número de abortos si a esta no la acompaña
una educación no neutral con el respeto al derecho a la
vida del no nacido. Es como querer terminar o reducir
el número de accidentes de tráfico provocados por el
exceso de velocidad eliminando la limitación de velocidad,
sin más. (Rumores.)
Por último, el desfavorecido, el que no es responsable
de ser y estar, el más perjudicado, en definitiva, el inocente,
el que no ha elegido ni puede elegir es el no nacido
y ese es al que nuestra conciencia, al menos la mía, nos
pide ayudar, porque es la verdadera víctima, la irreversible,
el que más pierde, el que al final muere. Nosotros
—se lo dije— queremos que ustedes cumplan su programa
y que propicien ese debate social, la reflexión, y
que encuentren y encontremos entre todos un consenso
más que necesario, más allá de una mayoría justita en
este tema, tal y como ustedes establecían en su programa
electoral como requisito para cambiar la legislación. Es
lo único que les estamos pidiendo. Y como esto no se
produce, lo que pediremos en la moción es que, hasta
que eso no se produzca, la retiren, la pospongan o la
aparten. (Una señora diputada: Pues va a ser que
no.)
Finalmente, una última petición, señora ministra. En
estos días hemos venido oyendo hablar a varios miembros
del Gobierno sobre la existencia de brotes verdes
en la economía, que deberíamos vigilar, respetar, proteger
y cuidar, para que puedan llegar a su madurez y así
nos ayuden a salir de la crisis económica que vivimos.
Yo también quiero pedir hoy, como nos pide su Gobierno,
que respeten, que vigilen, que protejan y que cuiden a
estos otros brotes, también importantes, para que puedan
llegar a nacer y a nosotros y a usted nos hagan merecedores
del respeto de la historia. (Una señora diputada:
¡Madre mía!)
Muchas gracias. (Aplausos.)
La señora VICEPRESIDENTA (Cunillera i Mestres):
Gracias, señor Salvador.
Señora ministra de Igualdad.
La señora MINISTRA DE IGUALDAD (Aído
Almagro): Señoría, la propuesta que realizamos no
obliga a nadie a interrumpir un embarazo. De lo que se
trata es de ofrecer más garantías jurídicas a las mujeres
y a los profesionales, de lo que se trata es de buscar el
equilibrio entre los derechos de las mujeres y la protección
de la vida prenatal y de lo que se trata, sobre todo,
es de prevenir embarazos no deseados. Por eso es una
ley de salud sexual y reproductiva.
Con respecto al plazo, ya he mencionado en mi intervención
anterior que la mayoría de los países europeos
tienen leyes de plazos que van desde las diez hasta las
veinticuatro semanas, siendo, por cierto, el país que
cuenta con una legislación más permisiva Holanda, el
que menor tasa de abortos tiene, debido por supuesto a
las políticas de educación y de salud sexual y reproductiva
que aplican. Pero su problema, señoría, no es que
vayamos a una ley de plazos, su problema no es este
anteproyecto; su problema es la irrelevancia que para
usted tienen las mujeres en un asunto como este. Ese es
su problema. (Aplausos.) Estamos acostumbradas a que,
cuando se trata de legislar sobre los derechos de las
mujeres, a ustedes todo les parece mal, todo les parece
inconstitucional. Ya les parecía inconstitucional la Ley
de Igualdad o la paridad en los cargos electos, ya les
pareció inconstitucional la Ley del Aborto que presentó
el Gobierno en el año 1983, pero, como todas SS.SS.
conocen y como toda la sociedad sabe también, todas
estas leyes han sido validadas por nuestro Tribunal Constitucional.
Y ahora, en el fondo, no hay más que la
negación de nuevo del derecho a la salud sexual y reproductiva
de las mujeres. Es el derecho a decidir de las
mujeres lo que les molesta, señoría.
Sobre la vida prenatal, creo que, con independencia
de ideas, de principios e incluso de planteamientos científicos,
la ley va a dar respuesta a una exigencia que el
Tribunal Constitucional dejó bien clara: el Estado debe
proteger la vida del no nacido. Y tendrá que convenir
conmigo en que el anteproyecto que proponemos es más
respetuoso con la vida en gestación que la regulación
vigente. Quiero decirle, señoría, que este Gobierno, que
quiere equipararse a Europa también en un tema como
este, es también el Gobierno que más políticas de apoyo
a la maternidad ha puesto en marcha. Hoy, las mujeres
embarazadas están más protegidas que nunca en el
ámbito laboral. (La señora Montón Giménez: ¡Muy
bien!) Hoy cuentan con una ayuda de 2.500 euros por
nacimiento; hoy tenemos un permiso de paternidad, que
se verá ampliado a cuatro semanas, con el acuerdo de
esta Cámara; existe una ayuda para las mujeres autónomas
que tienen que interrumpir su actividad laboral
por motivos relacionados con el embarazo o con el parto;
existe también una ayuda para las trabajadoras del
régimen especial de empleadas del hogar; la maternidad
no contributiva se ha ampliado en catorce días; hoy, los
periodos de excedencia se reconocen como periodos de
cotización efectiva; se está realizando una apuesta clarísima
por la conciliación de la vida profesional y de la
vida familiar con el establecimiento de esas 300.000
plazas de educación infantil con el Plan Educa 0 a 3, en
el que el Gobierno va a invertir, junto con las comunidades
autónomas, más de 1.000 millones de euros.
Señoría, sin ninguna duda es este Gobierno el que más
derechos ha reconocido para las madres y para los padres,
es el Gobierno que más apoya la maternidad.
(Aplausos.)
Con respecto al papel que juegan los hombres en una
decisión como esta, señoría, no haga demagogia y no
pervierta con esos argumentos el debate. La ley no
impide, ni podría hacerlo, que alguien pueda opinar,
compartir o ayudar a conformar la decisión de una mujer
sobre un embarazo o sobre un aborto. Las mujeres ya
compartimos esa decisión con las personas que nos
quieren y a las que queremos, pero, si no hay confianza,
ni la ley, ni un juez podrán imponer su decisión a la de
la mujer, porque precisamente la que está embarazada
es ella, salvo que quiera usted acercar nuestra legislación
a la de algunos países musulmanes, donde se exige la
autorización expresa del marido. Me pregunto qué ventajas
reporta semejante propuesta, que, por cierto, a
ningún país europeo se le ha ocurrido plantear. En relación
con el apoyo social, señoría, el consenso más claro
que existe es que la regulación actual no convence a
nadie, ese es el consenso más claro que existe.
Voy terminando. Defendemos cuestiones muy diferentes,
es cierto. Nosotros defendemos la necesidad de
una educación sexual responsable y poner en marcha
más medidas para prevenir embarazos no deseados,
defendemos el derecho a decidir de las mujeres, defendemos
que las mujeres no puedan ser penadas con cárcel
por la decisión de interrumpir un embarazo y además
respetamos la opinión que usted tenga con respecto a un
tema como este. Es a este Parlamento soberano al que le
corresponde debatir y discutir la ley, cuando el Gobierno
remita el proyecto, y confío en que los debates que se
produzcan en esta Cámara tengan un tono sereno y obedezcan
a planteamientos rigurosos, como creo que
merece una cuestión de la envergadura de la que estamos
tratando. (La señora Montón Giménez: ¡Muy bien!—
Aplausos.)"
... perdonad la extensión del acta, pero me parecía lo más correcto transcribir el debate tal y como finalmente quedará en las actas.
Cuando uno se acerca a la realidad política de España se da cuenta de que nuestro principal problema radica en que no somos capaces (gobierno y oposición) de entregar y recoger el testigo de la historia a los siguientes.
Con cada alternancia política, España vuelve a la casilla de salida. Nada de lo que hizo el anterior se consolida en el tiempo. Todo se cuestiona. Nada permanece.
No hay unidad, no hay lealtad, no hay continuidad.
Quizás la renuncia a una saludable continuidad histórica de instituciones, políticas y decisiones sea la nota que mejor define esta época zapateril. Nada de lo que hicieron los anteriores se mantuvo en pie (educación, agua, unidad nacional, lucha antiterrorista, pacto por la justicia, gestión económica, papel internacional,…)
Todo vuelve a analizarse una y otra vez con perspectivas antagónicas cada día más politizadas, más enconadas y menos razonables.
Lo que hizo el anterior no sirve, ¿por qué? Porque lo hizo el anterior.
...
…Y así nos va
El modo en el que se ha producido la última detención de un miembro de Eta en Paris; la desaparición de otro miembro de la banda, huido al parecer con gran cantidad de dinero procedente de la extorsión; junto a la indisciplina de dos significados etarras al aceptar sendos trabajos en el economato de la cárcel donde cumplen condena (contraviniendo así una orden expresa de la banda) confirman la sensación de que la Eta del 2009 tampoco puede abstraerse a las crisis.
...Ni discreción, ni lealtad, ni disciplina.
Me alegro
Que España tiene un problema -y gordo- en materia energética es algo que nadie puede negar.
Nuestro país no puede tolerar, como sí no pasara nada, el comprar el 85% de la energía al exterior
Existe una preocupación creciente sobre este tema, y también un consenso político, social y económico muy mayoritario en que debemos reducir nuestro grado de dependencia cuanto antes.
Lo que no parece que vaya a ser tan fácil es llegar a un acuerdo en el modo en el que se debe combatir este problema. Porque en función del criterio que se prime para atacar la cuestión, la solución puede ser una u otra muy diferente.
Queremos que la energía sea de calidad, sea autóctona, sea barata, sea eficiente, sea limpia, sea gestionable, esté garantizada, sea respetuosa con el medio ambiente y con los compromisos asumidos por nuestro país en materia de lucha contra el cambio climático. Pero no sabemos como hacer todo ello posible.
En el PSOE, que –muy a mi pesar- es el que tiene la responsabilidad de liderar la solución a este problema, ni siquiera tienen claro que modelo apoyar. Felipe González, Carlos Solchaga, Luis Atienza (Presidente de Red eléctrica Española), Javier Gómez Navarro, Miguel Sebastián (¿Sebastián también? Sí, tambien) defienden el papel de la nuclear. Zapatero, Caldera (Presidente de la Fundación Ideas) y otros, en cambio, se posicionan con beligerancia frente a la continuidad del sector.
Lo cierto es que, como señalan los expertos, la unidad de medida en política energética es el lustro o la década. Y por eso se hace tan necesario tomar decisiones. ¿Que se quiere cerrar una central nuclear? Vale, pero habrá que buscar una solución para que al día siguiente otra fuente de energía supla con garantías los megavatios que dejan de estar disponibles en el sistema. ¿Qué se decide repotenciar con tecnología de cuarta o quinta generación una central nuclear en el mismo emplazamiento donde se localiza la antigua? Perfecto, pero hagámoslo ya. porque entre la burocracia administrativa y la construcción, igual tienen que pasar 10 años.
Para dar con la mejor solución deben analizarse muchas ¡muchísimas! cuestiones: el “Mix” más favorable; el cumplimiento de los compromiso de Kyoto; la obsolescencia y caducidad de la tecnología de las nucleares; el exceso y diversidad de regulación administrativa; la inseguridad política de los países productores; la volatilidad de los precios de las materias primas; el coste o sobrecoste de oportunidad de las primas; el equilibrio entre grandes y pequeños generadores de energía; la solución al déficit tarifario; el combate de los nuevos mercados especulativos unidos a la generación; el respeto a derechos adquiridos, el coste económico de las energía limpias; la desinformación interesada entre productores; el tratamiento y almacenamiento de residuos radioativos; la urgente ampliación de los depósitos de gas; la insuficiente interconexión; los riesgos de los cuellos de botella en la red de transporte; …
Por todo ello constituye un error o una irresponsabilidad, como ustedes quieran, no plantear un consenso en esta materia de forma urgente. Un consenso que debe ir unido a una explicación pública abierta y transparente sobre las ventajas de uno y otro modelo. Y mientras el consenso no llega… así nos va.
Pobre España.
Las dos últimas semanas en el Congreso de los Diputados han sido frenéticas.
Afrontábamos el primer Debate sobre el Estado de la Nación en el que UPN participaba con voz propia.
(De mis intervenciones en el debate ya dí cuenta en anteriores ocasiones en este blog. Y el saldo de nuestra actuación son otros los que la deberán juzgar, aunque yo estoy moderadamente satisfecho)
En todo caso, no quiero olvidar algunas anécdotas que -al hilo de la sesión- viví en primera persona.
- Tras la primera intervención del Presidente Rodríguez me acerqué a un “histórico socialista” para pedirle una valoración del discurso de su Presidente, y me contestó lo siguiente: “Es el mejor discurso que le oído en mi vida,… sólo le puedo poner un pero” ¿Cuál? le pregunté. “¡La cuenta!”
- También guardo con claridad las intervenciones de Durán y sobre todo la de Erkoreka (portavoces de CiU y PNV respectivamente) que fueron las mejores una por constructiva y otra por lo ácida. Uxue también estuvo bien.
- En términos de vencedores y vencidos la mayoría cree que ganó ZP. Seguramente fue así. Utilizó hábiles tretas dialécticas, bastante mala baba (la mejor defensa un buen ataque), y anuncios sorprendentes que descolocaron la estrategia popular.
- Otro histórico socialista, me dijo que no creía que nadie pudiera recordar ni una sola medida impulsada por un gobierno que tuviera origen en una Propuesta de Resolución aprobada en este debate.
- En mi intervención le recordé a ZP que la reforma del aborto no figuraba en su programa electoral, .. y le sugerí que aparcara este debate hasta que hubiéramos salido de este shock económico y social en el que está el país. …Al día siguiente, el Consejo de Ministros aprobaba el Anteproyecto de la Reforma. ¡Más madera!
- La votación, una a una, de las 90 Propuestas de Resolución (15 por Grupo) se convirtió en un auténtico mercado persa. Pactos entre tradicionales antagonistas, acuerdos cerrados y rotos en cuestión de minutos, proposiciones deshonestas, peticiones de ayuda in extremis, presiones, llamadas de última hora, …un show. Un ejemplo: Un diputado se acercó al Mixto, minutos antes del inicio de las votaciones, para ofrecernos a los siete diputados del grupo (los “7 enanitos” como nos ha bautizado Carlos Herrera) “hacerle una putadita al gobierno” con la cuestión de las deducciones en el IRPF en las hipotecas. Lamentable
- Dos votaciones con resultado de empate, una de ellas resuelta con la retirada de la Resolución tras tres votaciones empatadas, y la otra resuelta con victoria para la oposición tras un cambio en el sentido del voto de dos diputados (¿)
- Merece la pena resaltar el excelente trabajo de Ramón Jáuregui en la obtención de mayorías propuesta a propuesta. Le van a echar (lo han echado ejem) de menos en el grupo parlamentario socialista.
- Y, también, por supuesto el gran trabajo de Nieves, sin cuya ayuda no habría podido afrontar el Debate con serenidad.
- Conclusión: Venció el cortoplacismo, la hostilidad, la irresponsabilidad, la desunión, … ingredientes todos ellos absolutamente letales para poder superar con garantía de éxito la dramática situación social que vive nuestro país.
Lo dije en mi intervención: “así no podemos seguir ni un minuto más”.
Debate sobre el Estado de la Nación (y II)
Adjunto acta de mi intervención en el Debate de las Propuestas de Votación del DEN
El señor SALVADOR ARMENDÁRIZ:
Señor presidente, señorías, como saben tenemos asignadas por cupo dos propuestas de resolución que hemos presentado con los números 23 y 24. Con ellas hemos querido recoger el espíritu de las ideas que transmitimos la pasada semana en mi intervención. En una de ellas pretendemos plasmar nuestro deseo y necesidad de llegar a un acuerdo para afrontar el futuro, instando al Gobierno a buscar ese acuerdo con los demás partidos políticos y con los agentes sociales para afrontar el futuro inmediato con aquellas medidas que resulten más eficaces para salir de la crisis fortalecidos. Y a largo plazo, a través de ese consenso para acometer aquellas reformas estructurales de aquella hoja de ruta que nos sitúe ante un modelo de crecimiento más equilibrado entre todos. La segunda, pretende comprometer al Gobierno de España con el progreso de Navarra, y con ella reconocer el esfuerzo que Navarra ha hecho en un sector como el de las renovables en el que quiere seguir siendo pionera en España. Y para ello le pedimos que se implique y que trabaje para que la sede del Organismo Internacional de Energías Renovables dependiente de la ONU se ubique en Navarra, si así fuera posible. En todo caso, quiero agradecer a los grupos mayoritarios sus enmiendas, puesto que ambos han enmendado nuestras propuestas que aun rebajando la formulación inicial de nuestras iniciativas, fijan un compromiso tanto por llegar a acuerdos como por trabajar en el objetivo de hacer de Navarra una comunidad puntera en energías renovables. En todo caso, hemos aceptado finalmente para su votación las que ha presentado el Grupo Parlamentario Socialista con los números 179 y 180, que más se parecían a la formulación inicial de nuestras propuestas.
Por último, señor presidente, no quiero pasar por alto, créanme, trasladarles una cierta decepción al observar cómo este final de debate más se parece a una mezcla de combate de boxeo y zoco marroquí, y que estamos nuevamente perdiendo una oportunidad para acometer con realismo y altura de miras una situación como la que viven, por desgracia, millones de ciudadanos en España que siguen esperando de nosotros una respuesta unánime a la crisis y una apuesta firme por un futuro construido juntos entre todos.
Pasará este debate, señorías, y cada uno hará su interpretación en términos de vencedores o vencidos, pero a nuestro juicio así no podemos continuar ni un minuto más.
Muchas gracias.
Debate sobre el estado de la nación (I) (DEN)
Adjunto estracto del acta con mi intervención y la del presidente en el DE
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señora Díez.
Por el Grupo Parlamentario Mixto tiene la palabra don Carlos Salvador.
El señor SALVADOR ARMENDÁRIZ:
Señor presidente, señorías, señor presidente, intervengo en nombre de Unión del Pueblo Navarro para trasladarle la valoración que hacemos de su gestión política y las claves que a nuestro juicio su Gobierno debería aplicar para salir de la grave crisis en que España se encuentra sumida. Es evidente que este debate está marcado por el impresionante dato de paro, que alcanza la cifra de más de 4 millones de personas sin trabajo en España, de las cuales 1.300.000 se han generado en el último año y casi un millón no tienen derecho a prestación alguna. Hace usted bien, señor presidente, defendiéndose, afirmando que ni usted ni su Gobierno son los culpables únicos de la recesión económica que padecemos, pero usted sí es responsable de no haber aprovechado la formidable herencia que recibió. ¿Por qué? A nuestro juicio, principalmente por equivocar en estos años las políticas que de verdad nos hubieran permitido cambiar el modelo productivo y acometer las reformas estructurales que ahora todo el mundo demanda: educación, justicia, seguridad, unidad de mercado, reforma laboral, financiación autonómica, agua, energía. Usted y su Gobierno se comportaron como la cigarra de la fábula, señor presidente, a la que no se puede culpar de la llegada del inevitable invierno, pero sí se la debe responsabilizar de no prepararse bien, de distraerse y de no contribuir a llenar la despensa ordenadamente para combatir con ello los fríos rigores del invierno. Hemos perdido un tiempo precioso, señor presidente, embarcados en falsos debates de interés puramente partidista, créame. Lo cierto es que para que las medidas que presentó ayer sirvan para generar la suficiente confianza en la sociedad, más allá de repetir a coro de forma voluntarista que van a tener éxito, serían mucho más creíbles si vinieran precedidas de un amplio consenso social y político, si respondieran realmente a un plan o a una estrategia integral, coherente y flexible para salir de esta situación como país y si supiéramos y ustedes supieran cuantificar de forma objetiva y absolutamente transparente cuánto van a costar, quién las va a pagar y cómo.
Es evidente que el edificio económico se ha caído en parte y se sigue derrumbando día a día por sectores. Señor presidente, estamos como si nos hubiera arrollado un tren, en la UVI, pero pensando que vamos a salir de esta situación como si no hubiera pasado nada. ¿Hasta cuánto podremos aumentar el gasto público y el endeudamiento, hasta qué cifras? ¿Está usted preparado para enfrentarse solo a una perspectiva de 5 millones de parados? ¿Y si llega ese momento, podemos enfrentarnos a esa situación únicamente con gasto y con endeudamiento, incluso sin el consenso necesario sobre las medidas a realizar? ¿Qué hacer entonces para superar esa situación? En mi tierra, como usted bien sabe, señor presidente, el Gobierno de Navarra, liderado por Miguel Sanz, fue consciente enseguida de la gravedad de la situación y así se lo comunicó abiertamente a todos los navarros. Convocó a su partido, el Partido Socialista de Navarra, le informó abiertamente de la cruda realidad, le proporcionó toda la información sobre la gravedad del momento y sobre el impacto en la Hacienda Foral y acordó con él las medidas que entre todos, en comunicación con los agentes sociales, empresarios y sindicatos, parecían más necesarias para capear el temporal. Siempre tuvimos claro que nuestro deber era tratar de poner en marcha todas las medidas posibles para que la crisis hiciera el menor daño posible a Navarra y en lo que a nosotros dependiera al conjunto de España. Por eso ya en 2008 el Gobierno de Navarra puso en marcha un ambicioso plan de inversiones públicas anticrisis que está movilizando en 4 años hasta 2011 el 23 por ciento del producto interior bruto navarro. Un paquete de reducción y devolución anticipada de impuestos para 2009, equivalente al uno por ciento del PIB; un sistema de avales para facilitar préstamos por más de 1.3000 millones de euros para circulante de inversión de empresas; medidas para fomentar el consumo, la confianza y reactivarla economía; medidas directas de apoyo al sector turístico; una ley de medidas urgentes para reactivar la vivienda a través de mayor edificabilidad y apoyo a la rehabilitación energética. Y qué decir de la fórmula navarra para ayudar al sector del automóvil que de alguna manera aquí se ha replicado y usted ahora patrocina. Lo más reciente, la apuesta en marcha de ayudas directas a las empresas para la contratación de desempleados. Todas esas medidas concretas se han consensuado con su partido, con los empresarios y con los sindicatos. Esa es la hoja de ruta del Gobierno de Navarra y en coherencia esa es, en opinión de nuestro partido, la vía que debería de seguirse y usted debería de seguir para el resto de España.
Por último, no quiero pasar por alto el hecho de que hace unos días se haya producido un cambio histórico de Gobierno en el País Vasco. Quiero por ello felicitar al Partido Socialista y quiero felicitar al Partido Popular por el ejercicio de responsabilidad que han llevado a cabo para alcanzar ese acuerdo y desearle -sobre todo al nuevo presidente vasco- la paz social necesaria para la constitución de la libertad y la normalidad democrática en esa tierra tan querida para nosotros, los navarros, como es el País Vasco. Una normalidad democrática y política, señor presidente, que ahora que gobiernan los socialistas se debe de fundamentar en el debido respeto institucional entre administraciones. A mi partido le hubiera gustado que aquí en el corazón político de España, en el Congreso de los Diputados, ese mismo espíritu de colaboración entre los dos grandes partidos nacionales se hubiera reproducido o ampliado para conseguir un gran acuerdo social sobre reformas estructurales, modelo productivo y medidas económicas. Seguro que este acuerdo resultaría mucho más útil para afrontar la crisis que la tradicional dialéctica de confrontación permanente Gobierno-oposición. En todo caso, señor presidente, mi mensaje hoy no es otro que este. Con la misma disposición con la que en Navarra, desde otra posición obviamente y otra responsabilidad, colaboramos con todos en la búsqueda de soluciones útiles para superar esta situación tan grave; desde el reconocimiento de quien sabe que no tiene recetas mágicas para salir sin apoyos de esta crisis; desde el orgullo de quien quiere y espera lo mejor para su país y con el convencimiento de quien cree que podemos reconstruir esta economía, si lo hacemos juntos, yo le digo que vamos a estar aquí, para ayudar a salir al país y a los ciudadanos de esta situación con la misma disposición para llegar a acuerdos entre diferentes de la que mi partido hace gala en Navarra, criticando lo que nos parezca improcedente o equivocado y apoyando lo que consideremos coherente con nuestras propuestas y principios, útil y necesario para mejorar nuestra sociedad en estos momentos tan difíciles. Esta es la lealtad que nosotros como navarros le seguimos ofreciendo a la nación y que también ahora le solicitamos a usted.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Rodríguez Zapatero): Gracias, señor presidente.
...
Quiero decir, señor Salvador, para terminar que el Gobierno conoce bien las posibilidades financieras que tiene la comunidad foral de Navarra; eso le ha permitido poner en marcha algunas políticas anticrisis que han tenido buen resultado. El Gobierno conoce bien la gran colaboración que el Partido Socialista está teniendo en la tarea de la gobernabilidad en Navarra y en concreto, por ir a un ejemplo de lo que decía hace un instante, la medida de la ayuda directa al automóvil ha dado resultado en Navarra. Ese es uno de los datos que nos ha permitido también -además de que era una propuesta bastante extendida- impulsar una ayuda, que ahora deberíamos intentar coordinar con el Gobierno de Navarra, a la venta del automóvil, pero el señor Salvador sabe muy bien que la clave del sector del automóvil en nuestro país -Navarra incluido, por supuesto- está en la exportación, porque el 85 por ciento de los automóviles que producimos en España se venden en Francia, en Alemania y en otros países, y para mantener la actividad productiva del sector del automóvil está siendo determinante el plan de competitividad del automóvil, dotado con 800 millones de euros para mejora tecnológica, innovación y formación en nuestras factorías.
REPLICA
Por el Grupo Parlamentario Mixto tiene la palabra don Carlos Salvador.
El señor SALVADOR ARMENDÁRIZ: Señor presidente, señorías, intervendré muy brevemente para aprovechar y hacerle una última sugerencia por parte de nuestro grupo. Antes de ello, me ha extrañado escucharle decir en su intervención que la fórmula navarra utilizada para reactivar el consumo y las ventas de automóviles era una medida unilateral. Si usted me dice eso, me rompe todo el discurso, porque yo lo que estoy defendiendo en el fondo es que las cosas se tienen que hacer con consenso. Tengo la sensación de que cuando usted ha dicho que era unilateral era una medida única, porque la hemos tomado efectivamente en función y sobre la base de nuestra propia responsabilidad, pero obviamente con el acuerdo de todos los agentes políticos y sociales en nuestra comunidad, que es lo mismo que nosotros de alguna manera estamos defendiendo y le estamos pidiendo. La sugerencia es sencilla y tiene que ver precisamente con eso. Yo le pediría que, ya que vivimos en un tiempo absolutamente excepcional, que estamos padeciendo la peor crisis de nuestra historia y que tampoco sabemos -porque existe una gran incertidumbre- dónde vamos a estar -y podemos estar peor-, concentrara sus esfuerzos en buscar aquellos espacios e impulsar aquellas medidas, iniciativas o propuestas que generen el máximo consenso posible y que evitase igualmente en lo posible, con el máximo esfuerzo y la máxima renuncia en este caso, aquellas iniciativas que o bien de antemano usted ya sabe que van a crear un clima de falta de consenso o de crispación o que está usted seguro de que en su desarrollo o contenido no van a tener -o es imposible que lo tengan- un consenso entre los grandes grupos; que las aparque. Yo no le digo que las retire o que deje de pensar que puedan ser buenas o malas. No le oculto que cuando digo esto me estoy refiriendo básicamente a la ampliación que usted quiere hacer de la legislación del aborto o la dispensación libre y sin control de la píldora, etcétera, temas que son de calado ideológico pero que me da la sensación de que en estos momentos, ahora mismo, deberíamos aparcar, porque ni en su génesis ni en el debate existe consenso, y alguna de ellas ni siquiera va en su programa electoral. Yo le pido especialmente que renuncie a todas esas que ahora no van a provocar ese consenso, en la medida en que los ciudadanos nos están pidiendo en este momento que nos pongamos de acuerdo en aquello en lo que todos estamos de acuerdo. Ya tendremos tiempo de pelear y de debatir políticamente sobre ellas, pero yo creo que ahora haríamos bien, señor presidente -y suya es sobre todo la responsabilidad-, en buscar esos espacios en los que todos podamos estar de acuerdo, que es seguramente lo que más van a agradecer los ciudadanos.
Muchas gracias.
…
El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Rodríguez Zapatero): Gracias, señor presidente.
…
Señor Salvador, ahí tenemos un problema a veces complicado. Si tomamos iniciativas, es que antes no se ha dialogado suficientemente. Creo que me ha entendido cuando le decía que el Gobierno de Navarra tomó una iniciativa sobre la ayuda directa y podríamos haberlo hablado. Eso es lo que quería transmitir, nada más, que podríamos haberlo hablado. Si se toman iniciativas, son unilaterales y no se han dialogado antes, y si no se adoptan iniciativas, se critica que no se adopten iniciativas. En todo caso, espero que la respuesta a la crisis económica, en la actitud de colaboración que tenemos en algunos campos desde su formación política, no tenga nada que ver con la agenda política de proyectos de ley del Gobierno, porque sinceramente me parece que son terrenos muy distintos en el respeto máximo a las posiciones, por supuesto, que su grupo mantenga desde el punto de vista de las convicciones o de las posiciones ideológicas. Podemos afrontar el reto de la crisis y del desempleo y a la vez el Gobierno puede seguir marcando su ritmo de acción legislativa y de compromisos legislativos.
Adjunto artículo del disidente cubano Oswaldo Payán el que defiende el Proyecto Varela.
"El Proyecto Varela está vivo y sigue siendo la demanda de los cambios que todos quieren, ahora, mas que nunca. No conmemoramos, sino celebramos ese primer paso de liberación que a nombre de todo el pueblo, han dado decenas de miles de cubanos. Hace siete años, el 10 de Mayo de 2002, presentamos en las oficinas de la Asamblea Nacional del Poder Popular, por primera vez, la petición de Referendo del Proyecto Varela con los datos y firmas de 11020 ciudadanos. Después lo han firmado muchos mas, pero ahora, hoy mismo, lo están firmando otros ciudadanos en toda Cuba, porque todavía el gobierno sigue negando los derechos fundamentales a los cubanos.
Decenas de gestores de esta iniciativa, que se apoya en la Constitución vigente, fueron sometidos a juicios sumarios y falsos y sentenciados a altas condenas. Aún están en prisión estos gestores del Proyecto Varela y otros cubanos, sólo por defender pacíficamente la palabra libre y la libertad y los derechos de los cubanos. Con ellos, “Los Prisioneros de la Primavera de Cuba” el gobierno mantiene prisionera la libertad de todos los cubanos.
Toda la propaganda, la opresión en cada aspecto de la vida, la mentira sostenida por el miedo, la arrogancia de los que tienen poder sobre el pueblo, van dirigidas a sembrar el desaliento, a inmovilizar las voluntades y a matar la esperanza, para que todos concluyan que no hay nada que hacer y sigan viviendo como no quieren vivir.
Con su transparencia el Proyecto Varela ilumina, para nuestro pueblo, el futuro que el poder totalitario se empeña en cerrarle. El Diálogo que realizamos ahora muchos luchadores por la democracia, demuestra que si hay camino pacífico para los cambios y que si hay un futuro mejor.
Mientras que el Proyecto Varela sigue llegando, mano a mano, a los cubanos, los cuerpos represivos y sus aliados, los sembradores de mentiras e intrigas, tratan de atemorizar y desorientar a los ciudadanos para que permanezcan paralizados. La Seguridad del Estado, en días recientes ha amenazado con el encarcelamiento a varios gestores del Proyecto Varela. Durante años las maniobras de los cuerpos represivos, los órganos políticos y medios de difusión que responden al poder totalitario, han tratado y tratan, de liquidar el Proyecto Varela. No importa con que identidad se presenten los atacantes, coinciden en tratar de destruir el Proyecto Varela porque este no puede ser adulterado, porque va directamente a la esencia del problema con la solución radical y pacifica que no acepta engaños ni mediatizaciones. El Proyecto Varela apela directamente al pueblo y pide que se le de la voz para que decida democráticamente sobre los cambios.
En estos cincuenta años en Cuba ha pasado todo y el pueblo lo ha visto todo. Todo menos la libertad. Y todavía el gobierno sigue comprimiendo al pueblo y justificando la falta de derechos, con argumentos que nadie cree. Nosotros no estamos inventando la necesidad y el deseo de cambios que tienen los cubanos. Todos saben que los cubanos si quieren cambios y que los cambios solo serán justos y verdaderos si en la ley y en la práctica se garantiza el ejercicio de los derechos. Ese es también, camino de la reconciliación que quieren la mayoría de los cubanos. Cambios significa derechos.
Derechos para que nadie tenga que callar lo que piensa, ni decir lo que no quiere decir. Derechos para viajar libremente, para soñar, para que ganarse el pan de cada día no sea un delito. Derecho a vivir sin miedo. Derechos para que cada cubano y cada familia puedan tener su propio proyecto de vida. Derechos para que los jóvenes sean dueños de su vida y de su tiempo. Derechos para una vida libre y digna, mas justa, mas humana y fraterna.
Esos cambios son los que merece el pueblo de Cuba y son los que pide el Proyecto Varela. Por eso renace, esta vez para lograr la victoria del pueblo, que será la victoria de todos. Algunos lo quieren matar, pero los cubanos que lo conocen lo apoyan y eso es lo que le da vida y lo que a su vez revive la esperanza. Esa esperanza está en la propia determinación de conquistar nuestros derechos.
El Proyecto Varela se alza diciendo a cada cubano: Ten fe, anímate, hay algo que si puedes hacer y es, actuar con la libertad que Dios te dio y que nadie puede quitarte y demandar los derechos para ti y para todos los cubanos. Eso es liberación.
Oswaldo José Payá Sardiñas,
Coordinador del Movimiento Cristiano Liberación
La Habana, 9 de Mayo de 2009"
Como la inmensa mayoría de los españoles celebro con esperanza el cambio de gobierno en el País Vasco.
La tarea que tiene por delante el nuevo Presidente, si quiere que en el País Vasco las cosas cambien, es inmensa. Necesitará toda la ayuda posible. Cuente con ella.
Yo, desde esta modesta tribuna, quiero felicitar al PSOE y al PP por el acuerdo alcanzado y por el esfuerzo de renuncia que ambos ha brán tenido que hacer para llegar a un pacto tan esperado como deseado.
Sólo la convergencia leal de ambas formaciones en un proyecto común podrá traer la paz y la libertad que nunca existieron en el País Vasco.
Yo también quiero darle margen a López para que podamos juzgarle, por sus hechos y no sólo por las bonitas palabras de sus primeros discursos (que yo suscribo casi en su totalidad)
Incluso admito que sería un error comenzar a gobernar entrando en la lendakaritza como un elefante en cacharrería. La quiebra social entre los vascos impone máxima prudencia, sabiduría y tino a la hora de implementar las políticas que puedan ser más eficaces para desactivar a Eta.
En todo caso, conviene tener claro – espero que López lo entienda así- que el terrorismo etarra tiene un origen local evidente. Me explico:
No conozco ningún terrorista nacido en Zaragoza, en Logroño o en Soria. Y, salvo que me convenzan de lo contrario un terrorista de Eta – de cualquier mafia- no nace terrorista. Se hace terrorista. Lo hacen terrorista. Dejamos que se haga terrorista.
La cuestión, para poder terminar definitivamente con Eta es saber dónde, cómo y quien puede hacer de un joven vasco (no aragonés, ni murciano) un asesino.
Yo mantengo la tesis (nada original) de que cierta educación que reciben los niños y jóvenes en Euskadi unida a una patógena estructura social son las causantes principales del fenómeno.
Por eso, cuando el pasado miércoles escuché al Presidente López, minimizar el perverso efecto pedagógico del nuevo currículo vasco empecé –lo digo con pena- a preocuparme. A preguntas de la periodista Gloria Lomana (Antena 3), sobre la utilización abusiva del término Euskal Herría en el decreto que contiene el currículo vasco para la educación obligatoria, el Presidente vasco dijo algo así como que el término está recogido en el Estatuto y que tiene significados distintos. Vamos que tampoco era tan grave la cosa. Pelillos a la mar.
No sé si López desconoce que el Gobierno de Navarra y el Gobierno de España, tienen recurrido este texto precisamente por el uso obsceno, esquizoide, torticero y engañoso que del mismo se hace en el contenido. Puede que sea eso.
Lo cierto es que si el Presidente vasco no cree importante reconducir este texto a los límites constitucionales, legales, y de respeto institucional que debiera, es que no estamos empezando nada bien.
Y si así pretende terminar con el terrorismo ideologizado de Eta, puede estar seguro de ue no terminará con él.
Los etarras, ¡es que lo dicen ellos en sus comunicados! asesinan y extorsionan para liberar Euskal Herria del yugo español y francés. Una Euskal Herria que, como repiten hasta la saciedad, constituiría una entidad política real asfixiada políticamente por los colonialismos español y francés.
¿Qué donde han aprendido esta sarta de mentiras, origen de todo este fenómeno? Entérese Sr. López, en el currículo.
Del diario de un Diputado (XIII)
Máxima expectación en el Congreso de los Diputados para recibir al Presidente de la República Francesa.
...Y Sarkozy no defraudó. ¡Menudo Showman! No exagero si afirmo que se metió a toda la cámara en el bolsillo.
La virtud de su discurso (mitin) básicamente estuvo en que cada uno oyó lo que quería oír: …que España debe estar entre los países grandes (G-20); que su política antiterrorista contra Eta será la que diseñe el gobierno español (“no tenemos posición, nuestra posición es la suya”); que con Eta no vale la mano tendida; que las víctimas son las que han pagado el mayor de los tributos y están en nuestra memoria; que América es nuestro socio pero que debemos tener nuestra propia política; que debemos trabajar juntos buscando nuevos consensos; que la vieja dialéctica izquierda-derecha ya está superada; que los Pirineos deben dejar de ser una barrera entre nuestros pueblos; que los pueblos juzgan a los políticos por sus decisiones y sus resultados; que debemos dejar de hablar tanto y actuar ya (interconexión eléctrica y TGV Barcelona Lyon en 4 horas; que debemos refundar y moralizar el capitalismo; que debemos apostar por las energías renovables (aquí dio una larga cambiada de mérito –que tuvo gracia- para evitar el espinoso debate nuclear); habló de la necesidad de plantearse una seguridad en Europa menos dependiente de los americanos (y justificó la entrada de Francia en la OTAN); habló de la necesidad de cambios en Europa, sin clichés ideológicos,…
Antes de Sarkozy habló el Presidente Bono para saludarle en nombre de la cámara y expresarle el agradecimiento de nuestro país en la lucha contra el terrorismo, dejando una serie de “perlitas” dirigidas no se sabe muy bien si a él o a otro Presidente más cercano cuando habló de: acomodar el paso de los gobiernos al paso de los ciudadanos; de evitar los “lenguajes de madera”; de la laicidad ”inteligente, pacífica y sana” de Francia; de la búsqueda de respuestas concretas a problemas concretos; o de la nación como una “comunidad de ideas, intereses, recuerdos, cultura, afectos y esperanzas”
Sarkozy gustará más o menos (por cierto brillante el artículo de Ignacio Camacho en ABC sobre él) pero a nadie, como reconocía el presidente Bono en su intervención, deja indiferente el personaje.
Hoy, más allá de las disputas ideológicas de unos y otros, la indiferencia, dejó pasó a la sana envidia.
Tiene imagen y tiene discurso. ¿Populista? Tal vez. ¿Oportunista? Sí Claro. ¿Efectista? Sin duda. ¿Sincero? !Ojalá¡
Lo dicho, mañana memorable y discurso para releer con lápiz y papel.
¡Vive la France! ¡Vive l´Espagne! ¡Vive la amitié entre nous!
Adjunto mi intervención en el debate de hoy en el Congreso de los Diputados sobre los cambios decididos por Zapatero en el gobierno de la nación.
Sr. Presidente, Señorías, Sr. Presidente,
En anteriores debates, siempre en tiempos de crisis le pedí máxima responsabilidad y altura de miras en el ejercicio de su actividad. También hoy ante la no explicación de las razones del cambio de gobierno que ha decidido llevar a cabo, tengo que repetir la valoración que desde mi partido siempre hemos hecho del modo en el que debemos afrontar la crisis, que es juntos.
Más allá de hacer una valoración de las razones sobre la gestión más o menos ineficaz que justifican estos cambios, permítame que le diga que el éxito de este gobierno, más allá de las fotografías, radicará en sí resulta o no útil para enfrentarse a la crisis económica y social con más garantías que el anterior.
En mi opinión no es cierto que tras los cambios el perfil del gobierno sea más económico, más técnico, como usted afirma.
Es un gobierno más político. Lo cual no tiene porqué añadir en principio ningún riesgo a su gestión, siempre que las decisiones del gobierno en su conjunto, y sobre todo aquellas decisiones que afectan al epicentro de este terremoto, se guíen a partir de ahora por unos principios de acción política claros, por unos objetivos compartidos por la mayoría social y política, y por unos compromisos y decisiones valientes e imaginativos
Mi partido, Unión del Pueblo Navarro entiende -lo creía antes con el anterior equipo- y lo seguimos creyendo ahora -con este renovado equipo- que a todos nosotros, los que estamos aquí, y a todos los españoles nos interesa, y mucho, que usted acierte.
Pero Sr. Presidente creo modestamente que se equivocaría si sus decisiones a la hora de intervenir en la gestión de una crisis como la actual, no se guiasen por una serie de principios que en estos momentos se hace más necesario que nunca respetar: menos partidismo, menos cortoplacismos, menos efectismo, más receptividad, más apertura, más transparencia, más ajuste, más reformismo, más consenso, más pragmatismo, más flexibilidad.
Lo que si estoy seguro es que el nuevo equipo respetará los compromisos y la palabra que usted ha dado a lo largo de este tiempo, y en especial, los realizados con Comunidad Foral del Navarra. No me queda ninguna duda de que así será.
Como también espero que no cambie la política antiterrorista de firmeza contra Eta que está llevando a cabo el gobierno por la cual no tengo reparo en felicitarles.
Aunque San Ignacio de Loyola recomendara en tiempos de tribulación no hacer, mudanza, en este caso excepcional la inestabilidad del terreno que pisamos nos obliga necesariamente a movernos.
Y creo interpretar que también usted ha entendido que esto es lo que hay que hacer ahora para que el barco no zozobre.
Por ello, Sr. Presidente, sería un error que habiendo tenido el coraje y la determinación de cambiar los equipos, y los capitanes, mantuviera intactas las políticas que objetivamente no estaban dando el resultado deseable a lo retos y oportunidades que nos plantea la crisis.
Los expertos auguran todavía tiempos peores, en algunos casos, incluso desde la órbita de su partido, las predicciones son apocalípticas para este año y el que viene. Sabemos de su optimismo para afrontar las adversidades pero ello no será suficiente para salir de esta crisis.
En todo caso, Sr. Presidente, sabe, y sino debe saber, que en aquello en lo que Unión del Pueblo Navarro pueda ser útil para ayudar al Gobierno de España a enfrentarse a este terremoto, primero financiero, luego económico, y ahora netamente social, desde la distancia ideológica o política que nos separa y que nos une, podrá contar con nuestra disposición, a la vez, leal y crítica.
Estoy seguro que el ofrecimiento que le hago lo comparten la inmensa mayoría de navarros, que por encima de nuestras relevantes diferencias desean seguir siendo útiles y solidarios con el resto de españoles.
Lo dicho, Sr. Presidente “Audaces fortuna iuvat”
Muchas Gracias
Siguiendo con el análisis de la remodelación de gobierno, conviene advertir la circunstancia "casual" de que vayan a coincidir a partir de hoy en el ejecutivo socialista el Presidente, el Secretario General y el Vicesecretario General del PSOE. Está claro que ZP va a defenderse con toda la batería política a su alcance.
!Todos para uno¡.
La permanencia del Ministro de Economía y Hacienda en el Gobierno era ya insoportable despues de haber mostrado su deseo de irse. Su perfil cansino ha sido útil para rebajar el tono del debate y dormir las críticas. Pero ahora esa aparente falta de iniciativa, esa pose de apatía permanente, ese aparentar que aquí no pasa nada ya no vende.
Lo de Chaves tiene varias claves: Una, que tiene que ver con la posibilidad de que el Presidente del PSOE, ya cansado, no tuviera garantizada una mayoría holgada con la que seguir gobernando en Andalucía, y haya preferido hacer mutis por elevación y la segunda, que tiene que ver con la influencia que puede tener el Presidente del PSOE -elevado a Vicepresidente 3º- en un momento dado ante un hipotético fallo del Constitucional que no agrade al PSC catalán. (Ojo a este dato, porque la sentencia sobre el nuevo Estatut algún mes de estos cae. Y no va a gustar a todos los catalanes eso seguro. Pero Chaves, por obvios motivos, es apreciado en Cataluña y ayudará a digerir el fallo)
Tampoco es despreciable el papel de Chaves como abanderado antiUpyD en materia autonómica.
Lo de Blanco era obligado. ZP se lo prometió y ha cumplido. ¿Porqué ahora? Pues o bien porque el Presidente está pensando en adelantar las elecciones y quiere contar con los siempre eficaces oficios de Blanco, o bien porque no sabiendo hasta donde aguantará este gobierno ha preferido (porque se lo debía) pagar ahora su deuda con el gallego.
Lo que es verdad es que después de la pifia electoral de Galicia, Blanco ya había cubierto una etapa en el partido. (Dicen que fue Blanco el que le advirtió a Touriño que adelantara las elecciones, no le hizo caso, y todos sabemos lo que pasó) Ahora desde Fomento y compaginando el poder de este Ministerio con su conocimiento absoluto del partido ya veremos quien le pone alguna pega a sus advertencias.
Es verdad que Magdalena Alvarez deja el listón bajo mínimos, pero Blanco puede hacerlo bien. Es lo más parecido al todoterreno Cascos, osea la viva imagen del poder, el sectarismo y la falta de escrupulos. Ideal para este puesto
Lo de Trinidad Jimenez puede resultar irrelevante, pero cae bien, tiene una sonrisa agradable y con Sanidad y dependencia podrá dar rienda suelta al lagrimeo facilón tan del gusto de la progresía sandía.
Lo de poner a una representante pastueña de los titiriteros tampoco es de recibo. !Menos samba y más trabajar -para Zapatero-¡.
La incorporación de Angel Gabilondo, hermano del compañero Iñaki, podría interpretarse en clave de enfrentamiento con Prisa exclusivamente, pero no es suficiente.
Dicen que es un buen profesional (pelín sectario tal vez) En su presentación ZP, ha sido muy vehemente con la necesidad de atacar de una vez por todas el pauperrimo sistema educativo español. "Educación, educación, educación" ha dicho el Presidente. Pero creanme si D. Angel no cree ni garantiza el consenso político, o acepta la sana competición entre centros escolares, el mérito o el esfuerzo, la busqueda de la excelencia o la autoridad del profesorado, etc... sin todos esos valores "tan carcas" que buscamos los padres en la formación de nuestros hijos, no habrá nada que hacer, una vez más.
En definitiva, un gobierno para defenderse y para atacar, no para consensuar. Un gobierno muy a la medida de quien cree que antes de 2012 saldremos de esta "como sea" y que hasta entonces basta con acantonarse con los más leales y más agresivos, aguantar las embestidas de la oposición y dar caña cuando se pueda.
Spain is different.
Domingo, 5 de julio
Vilagarcía na Rede
JUAN JULIO ALFAYA
José Javier Solabre Heras
Rufino Soriano Tena
ADIÓS AYER
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
José Luis Palomera Ruiz
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo