No hay duda que Irán es uno de los países más conflictivos del mundo. Y lo es por una serie de razones conjuntas: las islamicidad radical, el desarrollo nuclear y la vecindad de países a su vez conflictivos, como Afganistán e Irak. Es, pues, una República Islámica que mantiene y sigue desarrollando un intenso programa un nuclear. Lo expone así el investigador J.A. Sainz de la Peña, cuya monografía ofrecemos en síntesis en forma de collage.
Previamente, unas precisiones jurídicas y fácticas. Según su Constitución (de 24-10-1979, art.1), “La forma de gobierno de Irán es de una república islámica […] tras el triunfo de la revolución islámica dirigida por el Imam Jomeini …” Y “la Religión oficial es el Islam [el chií]” (art.12), en su forma más radical, cuyo cumplimiento está garantizado por autoridades religiosas. El Estado sólo reconoce tres minorías religiosas: cristianos, judíos y zoroastras. Otras minorías, como lo sunníes, bahaíes, ahmadíes, etc. son perseguidas. Tampoco se reconoce a los budistas e hindúes, pero no son objeto de violencia, aunque su estatuto legal es absolutamente precario. Las minorías reconocidas viven como “grupos protegidos”, considerándose a sus seguidores dimmíes, ciudadanos de segunda clase. En un territorio de 1.648.195 km2 con una población de 75.078.000, los musulmanes son 98,6%; los cristianos, 0,5%, [católicos bautizados 19.000].
“El régimen de Irán es hoy oligárquico y su objetivo máximo es su perpetuación. Los representantes visibles de las clases dirigente de la oligarquía son las personas que se sientan en el Consejo del Discernimiento. Frente a la oligarquía, la población está cada vez más despolitizada”. Con los reformistas marginados en el campo político, las tradicionales luchas entre facciones tiene lugar entre las facciones conservadoras; las facciones de los viejos revolucionarios que han dirigido al país durante un cuarto de siglo contra las de los jóvenes procedentes de Cuerpo de Guardias Revolucionarios”.
1.- Desde el punto de vista político general,
las principales características del sistema iraní son: el continuismo, la capacidad de adaptación y la ambición del liderazgo regional exterior e interior.
El continuismo en cuanto se intenta ir anulando los intentos de reforma; como en el exterior de los Estados Unidos; como en su programa nuclear.
La capacidad de adaptación se demuestra en la alianzas entre facciones ante amenazas al régimen y el cambio de mensaje ala población con el abandono relativo de la prioridad de la religión como legitimación política y de la ideología revolucionaria y tercermundista, sustituidas por el nacionalismo radical y la modernidad (que se expresa por la capacidad tecnológica).
El liderazgo regional se pone de relieve en los intentos dd de crear un sistema regional de seguridad en el que Irán tendría el papel preponderante y en la búsqueda de reconocimiento internacional de la importancia e influencia de Irán.
Irán continúa desarrollando su programa, afirmando que su programa es pacífico y tiene por finalidad exclusiva la producción de electricidad negando que pretenda conseguir armas de destrucción masiva.
¿Qué motivos tiene Irán para ello? Dos. Primero, la necesidad de disponer de energía en el futuro y de poder exportar sus hidrocarburos y no tener que utilizarlos en su mercado interior; así como de conseguir la seguridad de aprovisionamiento de combustible nuclear. Segundo, el prestigio del régimen y el orgullo nacional por dominar una tecnología de vanguardia.
Desde el punto de vista de la seguridad, se dan otros dos motivos ulteriores.
Primero, el sentirse rodeado por países que sí poseen armamento nuclear y por el ejército estadounidense que está provisto de armas nucleares. Segundo, el arma nuclear permitiría a Irán tener poder de disuasión frente a una agresión, ejercer una política exterior más agresiva y asegurar la supervivencia del régimen.
Para su uso político internacional ante los demás Estados y la misma Comunidad internacional, el régimen iraní no dudará en utilizar como arma la “taqiyya” o “kitman” [que puede traducirse por “disimulo” y es la actitud del musulmán para defenderse en un ambiente hostil, comprendiendo desde la mentira hasta el realizar actos, en principio prohibidos por la religión. En el Islam chií ha sido de utilización normal por la situación histórica de inferioridad ante el Islam sunní]
Concluyendo,
*A pesar de las sanciones y de las ofertas de beneficios `por la integración en la comunidad internacional, Irán seguirá adelante con su programa nuclear. Las sanciones dañarán a la economía y al pueblo iraní, pero no producirán la quiebra del sistema económico ni, en consecuencia, del sistema político.. *El Régimen se apoyará en el nacionalismo de la población, en la modernidad que representa el dominio de la tecnología nuclear. ***En el campo diplomático, Irán jugará con las divisiones entre los propios actores; será rígido en el fondo y flexible en la táctica, para así ganar tiempo y alcanzar sus fines.
Referencia bibliográfica: SAINZ DE LA PEÑA, J.A., El programa nuclear de la República Islámica de Irán (Madrid, UNISCI 2011).
Heba, si todos los credos viven en paz, ¿por qué la comunidad Baha'i organiza campañas de opinión para que se reconozcan sus derechos en Irán, lugar donde nacieron en el s.XIX? ¿No será que no se les considera una religión sino una herejía del islam y por eso no tienen derechos? En Egipto, hace dos años consiguieron (solamente) que en el carnet de identidad se les suprimiese la mención de que son musulmanes y que dijese "sin religión".
Hay mucho camino por hacer.
Interesante, la exposición de este tema, considero que lo mas peligroso, seria en todo caso la unión de fanatismo de cualquier ideología o religión con el armamento nuclear, es áquí mismo en donde veo lo "importante", se perfectamente en otro sentido, que el poderio militar de los paises que se reunen para atacar o invadir, es otro aspecto deleznable, que tampoco es meritorio, pero mi pregunta es, ¿que se puede hacer en "realidad" para que el fanatico deje de serlo y el agresor y el invasor ddetengan sus impulsos de dominio?...
Carmina
La Comunidad Bahá'ís de Irán esta sistemática y cruelmente perseguida. Encarcelamientos, torturas, destrucción y profanación de cementerios, denegación de acceso a la educación superior y a los medios de subsistencia constituyen solo ejemplos de lo que actualmente sufren los bahá'ís iraníes como parte de una campaña organizada para erradicar a esta pacífica comunidad –cuyas enseñanzas defienden, entre otros aspectos, la unidad de todos los seres humanos, la abolición de toda clase de prejuicios, la igualdad de derechos y oportunidades de hombres y mujeres y la obediencia a las leyes del país donde sus adherentes residan– como entidad religiosa en el país.
ver: www.bahai.es/iran/
La ideología musulmana, en la cual se inspira la República Islámica de Irán, es incompatible con el uso militar de la energía atómica y con las armas de destrucción masiva.
Creo que nos encontramos ante un intento de justificar una invasión del imperialismo yanki, lo mismo que en su momento paso con las famosas, temidas e INEXISTENTES armas de destrucción masiva de Sadam Hussein.
Acordaos tambien de la voladura del acorazado Maine en el puerto de La Habana, para justificar la guerra imperialista contra España.
Domingo, 27 de mayo
Asoc. Humanismo sin Credos
JC Rodríguez, A Eisman
Josemari Lorenzo Amelibia
Movimiento Rural Cristiano
Julián Moreno Mestre
Angel Moreno
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Jose Gallardo Alberni
Martín Gelabert Ballester