El blog de Carlos Corral

Encuentro entre los lenguajes de la Ciencia y de la Religión [BLOG 228]

21.02.11 | 12:26. Archivado en Derecho internacional eclesiástico
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- por Javier Leach, titular, Universidad Complutense de Madrid a invitación nuestra -

El libro que acabo de publicar titulado “Matemáticas y Religión (Nuestros lenguajes del signo y del símbolo)” ha provocado distintos tipos de reacciones contrapuestas. Estas reacciones indican que la motivación más profunda que me ha llevado a escribir este libro no ha quedado suficientemente explicada en sus páginas.

I.- El estudio de la matemática como ciencia formal en sí misma y como lenguaje privilegiado de las ciencias empíricas.

Partiendo de este aserto, la motivación central y más profunda que me ha movido a escribir este libro ha sido el deseo de expresar – mediante el ejemplo concreto de los lenguajes de la matemática y la ciencia - la unión que hay entre el trabajo humano y la acción de Dios, entre la verdad humana y la verdad divina, tal como esta se manifiesta en este mundo.

Las matemáticas son trabajo privilegiado del hombre y la religión es primordialmente acción de Dios. La unión entre matemáticas y religión nace de la unión entre el trabajo humano y la acción de Dios. Esta unión entre el trabajo humano y la acción de Dios es una de las características más profundas de la fe abrahámica tal como se nos muestra en la Biblia. Ya en el relato yahvista de la creación (Gen 2,4b-3,34) se declara que el hombre está llamado - como co-creador del mundo junto con Dios - a ‘sojuzgar y dominar la tierra’.

Las matemáticas, como el conocimiento más objetivo, es decir más objetivamente controlado por el hombre, son la mejor expresión de la capacidad del hombre de ‘sojuzgar y dominar la tierra’. Capacidad que se ha ido desarrollando y creciendo históricamente.

Esta unión entre la acción de Dios y el trabajo del hombre, que ya está presente en la fe abrahámica, adquiere un valor muy especial y particular para los cristianos cuando Dios participa de la naturaleza humana. Por la Encarnación del Hijo en Jesucristo toda nuestra actividad humana se incorpora a la misma actividad de Dios, incluida evidentemente la actividad científica y la actividad matemática.

Sin embargo la interacción entre estas dos acciones divina y humana, no es siempre fácil de descubrir.

II.- ‘Lo trascendente no puede deducirse de lo inmanente’.

Con ocasión de la publicación del libro de STEPHEN HAWKING ‘The Grand Design’ José Manuel Vidal me hizo una entrevista en su blog ‘Religión Digital’ titulada ‘Lo trascendente no puede deducirse de lo inmanente’. En esa entrevista dije que “El conocimiento religioso necesita de la ciencia, mientras que la ciencia se puede hacer sin religión"

Esta frase está tomada del último capítulo de mi libro ‘Matemáticas y Religión’ y ha sido mal interpretada como si hubiese un conflicto entre estos dos conocimientos que necesariamente ha de resolverse con la victoria de uno sobre el otro.

Malinterpretaciones que corresponden a dos actitudes distintas: los que separan la verdad humana de la verdad religiosa, porque sólo creen en la verdad religiosa con una religiosidad meramente trascendente y descarnada, y los que sólo creen en la única verdad de la ciencia y niegan la verdad de la religión. La verdad es que ambas verdades no pueden separarse.

* Un ejemplo del primer tipo de malinterpretación lo he encontrado en un comentario a mi libro aparecido en el portal amazon.com. En ese comentario se afirma despectivamente que mi libro es un ‘Pean to the gods of human wisdom’ ‘Himno a los dioses de la sabiduría humana’. Es verdad que tengo un gran aprecio de la sabiduría humana, del mismo modo que tengo un profundo aprecio de la vida humana. Descubrir y salvar la vida y el conocimiento humano en su justo valor me parece una de las tareas más importantes. Pero hoy es necesario saber ser crítico con las capacidades

** Un ejemplo del segundo tipo de malinterpretación lo encuentro en algún comentario a la presentación de mi libro en la página web Tendencias de las Religiones. Allí un lector afirma que: ‘Por muchos artículos de este tipo que leo con gente que pretende sacar alguna conclusión teológica de las matemáticas, más me doy por convencido de que ciencia y religión mantendrán un divorcio permanente hasta que la primera acabe con la segunda’.

III.- ¿Qué respondería a la tesis de Hawking de que "Dios no creó el Universo"?

No es infrecuente encontrar científicos que mantienen la hipótesis de que Dios no creó el Universo, porque piensan que se puede dar una explicación científica del origen del Universo. José Manuel Vidal me preguntó hace ya unas semanas ¿Qué respondería a la tesis de Hawking de que "Dios no creó el Universo"? Allí decía, citando a San Agustín, que lo trascendente no puede deducirse de lo inmanente ("Si comprehendis non est Deus").

En efecto, el silencio de lenguaje científico hacia la creación puede ayudar a purificar la fe religiosa, permitiendo que el creyente encuentre la armonía existente entre las leyes de la naturaleza y la presencia del Creador.

La pregunta clave es cuál es la relación entre la causalidad intramundana y la causalidad del Dios trascendente.

En la década de 1980 el antropólogo norteamericano Stephen Jay Gould propuso un modelo de relación entre la ciencia y la religión, según el cual se trata de dos magisterios que no se solapan (Gould llamó a su propuesta NOMA Non Overlapping MAgisteria). Para Gould la ciencia es competente en el conocimiento de las componentes empíricas del universo y la religión en la búsqueda de valores éticos y del significado espiritual de nuestras vidas.

Una propuesta de encuentro entre la Cieencis y la Religión: Como respuesta al planteamiento de Gould en mi libro hago la propuesta de que se trata de dos magisterios no simétricos acerca de la realidad. A esta propuesta la llamo NOSYMA (en inglés NOn SYmmetrical MAgisteria). Según esta propuesta, la ciencia y la religión no pueden separarse. Su relación es complementaria, pero no es una relación simétrica. Esta asimetría es un plus para la ciencia, pues en ella se considera que la ciencia es autónoma, pero también es un plus para la religión, porque atribuye a la religión una visión más integral del mundo y de la vida.

Referencia bibliográfica: JAVIER LEACH, Matemáticas y Religión (Nuestros lenguajes del signo y del símbolo)” (Santander, Sal Terrae 2011; en inglés, Templeton Pres 2010) 208pp., formato: 14,5x21,5.

3 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por I. N. 23.02.11 | 12:40

    Me parece que ciencia es todo conocimiento sistemático,métodico, racional...y en este sentido tanto la filosofía como teología son ciencia, y como se trata del encuentro entre los lenguajes de Ciencia y Religión, recojo lo que me parece fundamental: Jesucristo es hijo de Dios , es Dios y es hombre creyente, me parece que en el fenómeno religioso siempre aparece la presencia de lo divino, como algo inmanente y a la vez transcendente, algo que sobrecoge, no se trata de una experiencia infantil.He hecho mucha mezcla, pero termino, según Stephen Jay Gould que propone un modelo de relación entre C. y R. como contestación a la pregunta clave, para este autor C. es conocimiento de los componentes empíricos del universo y R. es la búsqueda de valores éticos y del significado de nuestras vidas.

  • Comentario por Dalmacio Negro 22.02.11 | 15:11

    No sé si la clave está quizá en la confusión frecuente entre "creencia" y "fe". Un "creyente" puede serlo por tradición; o creer en cualquier cosa (el refrán "quien no cree en Dios cree en la herradura"); ¿pero tiene "fé"? La creencia es una facultad natural (el hombre es un animal de creencias): el aserto a todo juicio por muy lógico que sea es una creencia (se mueve en el tiempo). La fe se mueve en el campo de lo sobrenatural o divino (lo eterno): el hombre también es capaz de tener fe como una facultad natural que "necesita" la ayuda de la gracia (en cualquier religión). Es decir, la creencia (científica por ejemplo) predispone al salto (¿?) a la fe, pero no es la fe (creo que es esto lo que quería decir, por ejemplo Santo Tomás al hablar de las pruebas de la existencia de Dios. Una cosa sería el conocimiento y otra la sabiduría, etc.

  • Comentario por josefa 21.02.11 | 21:24

    No por la encarnación de Dios en Jesús, sino porque todo hombre es portador de espíritu y materia, se puede compaginar lo que sea el orden de realidad de lo empírico , y el orden de realidad de lo espiritual propio de todo hijo de Dios que somos. Si se llega a cultivar convenientemente nuestras posibilidades de ir más allá, no sólo lo emocional, lo ético, lo estético, etc, sino la cultura religiosa, que expresa en hechos lo que somos como parte de la divinización que nos espera... No es que tengamos fe - de quita y pon- es que ser creyente es ser en nuestra vida de humanos en totalidad. Y luego hacer y celebrar. Jesús nos transparentó a Dios como ser singular en su capacidad de ejercer al máximo estas capacidades.
    humana-divina. y contagiarnos en el hoy contextualizando sus enseñanzas estaremos en amorosa espera esperanzada.

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