No es el primer Papa que visita Portugal. Lo hicieron antes Pablo VI (13 de mayo de 1967) y Juan Pablo II (1982, 1991 y 2000). Siguiendo sus huellas, lo acaba de hacer ahora Benedicto XVI del 11 al 14 de mayo de 2010. Se trata de una Nación con una población de 10 millones de habitantes, de los que 9.3millones son católicos, distribuidos en 21 diócesis y 4.364 parroquias. Pero, prescindiendo de la visita grandiosa al Santuario de Fátima —expresada simbólicamente por la entrega de la Rosa de Oro a la Virgen, como homenaje de gratitud— nos fijaremos sólo en los mensajes que el Pontífice trasmite a la sociedad en general.
Como sistema constitucional religioso-político, la República de Portugal ha adoptado —en su Constitución de 2-4-1976 (art.41,4)— el sistema de separación Iglesia- Estado, pues “la Iglesia y demás comunidades religiosas están separadas del Estado y son libres en su organización y en el ejercicio de sus funciones y de su culto”. Tres son, por tanto, sus principios: el primero, el de libertad de conciencia, de religión y de culto (art.41); el segundo, el de separación de Iglesias y Estado; a los que se debe añadir un tercero, el de la recíproca cooperación tal como se fijó y se llevó a término en un acuerdo internacional, a saber, el Concordato celebrado el 18 de mayo de 2004 (Preámbulo y art.1).
1. Los motivos de la visita pontificia (11-5-10)
1º/ Las amables invitaciones del Presidente y de los Obispos —manifestó Benedicto XVI ante el Presidente de la República de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, el Patriarca de Lisboa, y demás autoridades civiles y eclesiales, el 11-5-10— con ocasión de la “celebración de un siglo de la proclamación de la República”.
2º/ Acentuar que, ante un Estado laico como el portugués, “
. […]."no se trata de un enfrentamiento ético entre un sistema laico y un sistema religioso, sino más bien de una cuestión de sentido a la que se confía la propia libertad
El giro republicano, que se produjo hace cien años en Portugal, abrió, en la distinción entre Iglesia y Estado, un nuevo espacio de libertad para la Iglesia, al que los dos concordatos de 1940 y de 2004 habrían dado forma, en ámbitos culturales y perspectivas eclesiales demasiado marcadas por rápidos cambios”.jes pontificios
- 1º/ el “anunciar de nuevo con vigor y alegría —proclamado, el martes, 11-5-10, dentro de la Misa celebrada en Terreiro do Paço [ante 250.000 fieles] de Lisboa en la Homilía— el acontecimiento de la muerte y resurrección de Cristo, corazón del cristianismo, fundamento y apoyo de nuestra fe, palanca poderosa de nuestras certezas, viento impetuoso que barre todo miedo e indecisión, toda duda y cálculo humano”.
- 2º/ En el saludo dirigido al Santuario de Cristo Rey de Almada, Lisboa (11-5-10) —al final de esta misa— pidió:
“Que, como santuario, sea cada vez más un lugar donde todos los creyentes verifiquen si los criterios del Reino de Cristo han sido impresos en su vida de consagración bautismal, para promover la edificación del amor, la justicia y la paz, interviniendo en la sociedad en favor de los pobres y oprimidos, para centrar la espiritualidad de las comunidades cristianas en Cristo, Señor y juez de la historia”.
- 3º/ En el encuentro con el mundo de la cultura, en el Centro Cultural de Belém, Lisboa (el miércoles, 12-5-10) —tras recibir el saludo del más que centenario cineasta Manoel de Oliveira (de 101 años), como portavoz— Benedicto XVI afirmó:
- Este “conflicto” entre la tradición y el presente se expresa en la crisis de la verdad, pero sólo ésta puede orientar y trazar el rumbo de una existencia lograda, como individuo o como pueblo”. […] “La convivencia de la Iglesia, con su firme adhesión al carácter perenne de la verdad, con el respeto por otras “verdades”, o con la verdad de otros, es algo que la misma Iglesia está aprendiendo. En este respeto dialogante se pueden abrir puertas nuevas para la transmisión de la verdad”.
- En efecto, el diálogo sin ambages, y respetuoso de las partes implicadas en él, es una prioridad hoy en el mundo, y en la que la Iglesia se siente comprometida. Una prueba de ello es la presencia de la Santa Sede en los diversos organismos internacionales, como por ejemplo en el Centro Norte-Sur del Consejo de Europa, instituido aquí en Lisboa hace 20 años, y que tiene como piedra angular el diálogo intercultural, con el fin de promover la cooperación entre Europa, el Sur del Mediterráneo y África, y construir una ciudadanía mundial fundada sobre los derechos humanos y la responsabilidad de los ciudadanos, con independencia de su origen étnico o pertenencia política, y respetuoso de las creencias religiosas.
-“La Iglesia considera su misión prioritaria en la cultura actual mantener despierta la búsqueda de la verdad y, consecuentemente, de Dios; llevar a las personas a mirar más allá de las cosas penúltimas y ponerse a la búsqueda de las última”.
4º/ En el encuentro con las organizaciones de la Pastoral social en la iglesia de la Santísima Trinidad (el jueves, 13-5-10, en Fátima —en cuya inmensa explanada se había congregado antes medio millón de fieles —),
El Papa saluda con “afecto a todos los aquí presentes, así como a las instituciones de las que forman parte, en la variedad de rostros unidos para profundizar en las cuestiones sociales y, sobre todo, en la práctica de la compasión hacia los pobres, los enfermos, los encarcelados, los que viven solos o abandonados, los discapacitados, los niños y ancianos, los emigrantes, los desempleados y quienes sufren necesidades que perturban su dignidad de personas libres”.
- Y a la vez les indica: “El actual escenario de la historia es de crisis socioeconómica, cultural y espiritual, y pone de manifiesto la conveniencia de un discernimiento orientado por la propuesta creativa del mensaje social de la Iglesia”.
A modo de conclusión, valgan las palabras de Benedicto XVI en la ceremonia de despedida (el viernes, 14-5-10) en el aeropuerto, Oporto [donde poco antes, en la Avenida de los Aliados se habían congregado 150.000 fieles para participar en la misa]:
“Que no deje de crecer entre vosotros la concordia, que es esencial para una sólida cohesión, y camino obligado para afrontar con responsabilidad común los desafíos que tenéis por delante. Que esta gloriosa Nación siga manifestando su grandeza de alma, su profundo sentido de Dios, su apertura solidaria, guiada por principios y valores impregnados por el humanismo cristiano”.
Referencia bibliográfica: CORRAL, C., y SANTOS, J.L, “Concordato portugués de 2004, breve comentario”, en Estudos sobre a Nova Concordata Santa Sé – República Portuguesa, 18 de Maio de 2004 (Lisboa 2006) 267-296.
Los comentarios para este post están cerrados.
Realmente multitudinario. Dios bendiga al Papa
El Papa visita Portugal invitado por las autoridades Políticas y Religiosas para conmemorar los cien años de autoridad Republicana - ( el giro fue muy importante)- y 10 de la beatificación de los niños Jacinta y Francisco. Le recibe A. Cabaco Silva, el Patriarca de Lisboa junto con las Autoridades Eclesiásticas. Lisboa, Oporto y Fátima son los lugares donde hablará el Papa. En su homilía en Terreiro do Paco expreso que la R. de Xto. es como un viento impetuoso que barre todo miedo, toda duda, y todo cálculo humano. El mensaje es de Esperanza, no podía ser de otra forma. En Lisboa tiene un encuentro con la cultura y hace alusión al Consejo de Europa, fundado sobre los " derechos humanos" independientemente de ideas políticas y religiosas.En Fátima, el P. habla de la compasión y misericordia, pidiendo creatividad ante los P.S. Otro H.I. es el Concordato 18-5-2004 que falta regularse en aspectos concretos.
Domingo, 27 de mayo
Asoc. Humanismo sin Credos
JC Rodríguez, A Eisman
Josemari Lorenzo Amelibia
Movimiento Rural Cristiano
Julián Moreno Mestre
Angel Moreno
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Jose Gallardo Alberni
Martín Gelabert Ballester