Ante los aniversarios de la Shoá, del Tsunami del sudeste asiático y ahora ante el terremoto de 12 enero 2010 sobre Haití, surgen, como hace más de 2.000 años en el Antiguo Testamento ante la desaparición del reino de Israel, las gravísimas cuestiones eternas ¿dónde está tu Dios? (Salmos 41,4 “Ubi est Deus tuus?”) y el porqué del mal en el mundo (Job, caps. 29, 31 y 42). Al presente dirigimos la mirada a Haití; pero, dado el parecido con el maremoto de Indonesia, asumimos en síntesis la ponderada Meditación inconveniente sobre el maremoto asiático — que entonces José Ignacio González Faus publicó sobre el Tsunami asiático y que por su valía yo conservaba archivada— [1]. Ahora, por analogía, la recapitulamos en tres apartados: I. 3 Premisas; II. 10 Tesis; y III. Conclusión final.
Jueves, 16 de febrero
Francisco Baena Calvo
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
Religión Digital
José Arregi
Francisco Margallo
Juan Fernandez Krohn
Vicente Luis García
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya