
“Nosotros, el pueblo de Albania —se declaran en el Preámbulo de la Constitución (de 21-10-1998)— orgullosos de nuestra historia y confiados en el futuro, y con fe en Dios y/o en otros valores universales”. Pero la dura realidad ha sido que Albania ha sufrido constantes ocupaciones: primera, el largo período de la invasión turca (ss XV-XX); segunda, la ocupación austriaca (1916-1918); y, tercera, la anexión a Italia (1939 hasta la II Guerra mundial). Al acabar esta, tuvo que sufrir la dura sumisión al régimen comunista por más de cuatro décadas: primero, bajo el influjo soviético, después, bajo el influjo chino hasta 1979, y finalmente, bajo la inspiración autóctona (de Enver Hoxha y Ramiz Alia), hasta recobrar su libertad en 1991.

- Por JOSSIE D’MELLO, a invitación nuestra -
Recordando la violencia que ha sacudido el sentido religioso de los cristianos indios, hoy me cuesta mucho decir que la India es un país de paz y de no-violencia. La tierra pisada por grandes figuras como Buddha y Mahatma Gandhi, pide hoy por paz y justicia. Gandhi sembró las semillas de la armonía y concordia y nos mostró el sentido verdadero del hinduismo. Pero hoy los radicales que pretenden ser verdaderos hindúes han sido agentes de violencia, división y discriminación. Al mismo tiempo la canonización de la primera santa india, Santa Alfonsa, nos ha dado esperanza. Nuestra esperanza es que Dios no nos deje y que nos dé fuerza para afrontar esa realidad dura que experimentamos en la India.

Ante la banalización de la vida-muerte por el aborto, por las propuestas de Eutanasia (activa y pasiva) y por el adoctrinamiento en pro del suicidio asistido, en unas formas (al menos, respecto a estas dos últimas) que parecen calcadas en la doctrinas y propagandas del nazismo —tal como dejamos constancia en nuestro Blog 109— resulta procedente y aun provocador que hombres de ciencia defiendan la dignidad del ser humano más vulnerable, la del embrión. Es lo que autorizadamente reafirma el catedrático de Bioquímica y Biología Molecular desde 1981 en la Facultad Ciencias de la Universidad de Málaga, IGNACIO NÚÑEZ DE CASTRO, con su reciente libro De la dignidad del embrión. Reflexiones en torno a la vida humana naciente cuya profunda exposición sintetizamos, haciendo una parénesis[1].

El sueño de reinstaurar el califato surgió prácticamente el día después que Kemal Attaturk diera la puntilla al “enfermo de Europa” el 3 de marzo de 1924. Esta fecha permanece en el imaginario colectivo de los islamistas (auque no sólo en el de estos) como el punto de inflexión entre el fin de un imperio decadente y el comienzo de la era de su esclavitud, al menos visto desde el punto de vista de los fundamentalistas.
Domingo, 27 de mayo
Asoc. Humanismo sin Credos
JC Rodríguez, A Eisman
Josemari Lorenzo Amelibia
Movimiento Rural Cristiano
Julián Moreno Mestre
Angel Moreno
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Jose Gallardo Alberni
Martín Gelabert Ballester