EUROPA: ¿cuál es su etimología, idea y significado? [BLOG 104]
01.07.08 @ 09:05:18. Archivado en Derecho internacional eclesiástico

La cuestión tan candente todavía hoy sobre las raíces de Europa no puede menos de cuestionar la idea y significado de Europa. Y nunca acabará. Por ello no hay más remedio que una y otra vez volver a reflexionar sobre la idea de Europa, como la Profª. PALOMA GARCÍA PICAZO lo hace ahora con profundidad y erudición en su libro “Idea de Europa: historia, cultura, política (Tecnos 2008). Y con una ventaja añadida: la de poder manejar directamente los autores alemanes por estar formada en liceo alemán. De la obra ofrecemos una visión sintética, si bien parcial, pues prescindimos de los interesantes capítulos III a V que marcan una “Suite de la idea de Europa”; y de los capítulos que introducen una reflexión crítica, el VI “La idea de Europa: cambios de siglo, signos en el cambio” y el VII “Europa, una identidad desde la alteridad”.
1.-La génesis del libro responde a una saga de años de investigación que se inicia a partir de 1900. No es un libro institucional. Su autora piensa y dice sobre Europa aquello en lo que honradamente cree y cree poder decir legítimamente en tanto que cita las fuentes de donde bebe. Su misión es transmitir unos conocimientos que permitan entender el proceso histórico e ideológico de configuración de una Europa que desde mediados del siglo XX ha conseguido constituir un nuevo modelo de organización política que Duverger sitúa en un plano posterior evolutivo a otros “inventos” europeos —polis griega y el Estado moderno— en la forma actual de U.E.
2. Etimología y mito de Europa (p.24ss). La etimología más difundida es Ευρώπη compuesta de Eureia-Ops (ancho rostro) de las palabras griegas eurys (euru-",-eia,-u “ancho”) y ôps (ωy- ωpo" “rostro”). Otros lingüistas, en cambio, la hacen descender de la palabra fenicia Ereb, [Oreb, Erob oscura; la Erbé de los griegos; el Garb de los árabes, el lugar donde se ponía el sol, la tarde de la divina Hesperia] que significa “ponerse el sol” (occidente).
Desde una perspectiva asiática o medio-oriental, el sol se pone efectivamente en Europa, la tierra al oeste. La primera mención de Europa es de Hecateo de Mileto (ca. 420 a. C.), historiador, quien en su viaje al rededor de la tierra, consagra un libro a Europa, otro a Asia y un tercero a Libia. No obstante, Heródoto en sus Historias (libro IV) matiza que “Porque lo toca a Europa, nadie sabe exactamente si está limitada por el mar al Norte y al Este. Sólo se sabe que es, poco más o menos, igual en longitud a otros continentes reunidos” Más tarde, la palabra “Europa” pasó a significar Grecia Continental y desde el año 500 a. C. su significado pasa a abrazar toda la tierra al norte del Mar Mediterráneo.
Según la mitología griega, Europa, hija de Agenor y de Telefasa, (y hermana de Cadmo, Cilix, Taso y Fineo), era una princesa fenicia. Cuando estaba divirtiéndose con sus compañeras en la playa, Zeus la observó y acabó enamorándose de ella. Zeus se transformó en un toro blanco, tan manso, que Europa se acercó a él, puso flores sobre su cuello y finalmente se atrevió a montarlo; entonces, Zeus se levantó y cruzó el mar, llevándola a la isla de Creta, donde Europa dio a luz a Minos.
3. Banderas, estrellas e himnos en trasiego continuo
* En cuanto a la bandera, el color azul se escogió en razón de que el negro representaba a África, el amarillo a Asia, el rojo a América y el verde a Australia. Fuel 18 de de agosto de 1950 cuando la Asamblea adoptó la resolución por la que se establecía que la bandera europea tendría por emblema un fondo azul. Y, por fin en 1955, se eligió la cifra de “doce” estrellas”, que, según Duverger, alude a los 12 hijos de Jacob, a los 12 apóstoles, a Las 12 Tablas de la Ley Romana, a los 12 trabajos de Hércules, a los 12 signos del Zodíaco y a los 12 meses del año. La aprobación definitiva por el Consejo de Europa tuvo lugar el 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada, de 1955 (p.56ss).
* En cuanto al himno, no sólo lo es de la Unión Europea, sino también de Europa en un sentido más amplio. La letra es la de la “Oda a la Alegría” (An die Freude), escrita por Friedrich von Schiller en 1785, expresando una visión idealista del género humano como hermanos. La melodía es de Ludwig van Beethoven, quien el 7 de mayo de 1824 presentó en el Teatro de la Corte Imperial de Viena su Novena Sinfonía [en RE Menor, Op. 125 -posteriormente conocida como “Coral”-] cuyo cuarto y último movimiento concibió para ser interpretado por un coro y solistas basándose en la "Oda a la Alegría". El himno fue aceptado por resolución del Comité de Ministros del Consejo de Europa en 1972, siendo adoptado más tarde, en 1985, por los jefes de Estado y de Gobierno de la UE como himno oficial de la Unión Europea, siendo utilizada desde 1986 por la Unión Europea. En realidad, lo han hecho suyo todas las instituciones europeas hasta que en junio de 2007 llegó a ponerse en cuestión como parte del marco de la Constitución europea [p.66s].
4. ¿Hacia otro rumbo o al modelo cosmopolita?
Ante la múltiple y continua reflexión sobre la idea, cultura e historia de Europa, surge necesariamente la cuestión: ¿es que avanza hacia otro rumbo o al modelo cosmopolita? “Lo cierto es que en clave cosmopolita —como puntualiza García Picazo (Epílogo, p.265ss)— remiten al helenismo, que no a la “helenomanía”. De hecho la cosmópolis rompe los muros de la polis expande sus horizontes […] Tentativamente, se abren tres horizontes de Europa —sólo tres de los muchos posibles— que resumen el trayecto recorrido hasta ahora”.
1er. horizonte: la Europa física, no metafísica.
El primer horizonte remite a la acepción literal de “línea que delimita la superficie terrestre a que alcanza la vista del observador en la que parece juntarse el cielo con la tierra”. Desde esta perspectiva, una demarcación común asignada a Europa eran los montes Urales, una especie de frontera infranqueable hasta la expansión rusa a Siberia (hasta 1689 con el Tratado de Nerschink con el Imperio chino). De ahí que con el general De Gaulle se hablara de una Europa del Atlántico a los Urales (o con los redactores del “Informe Harmel” 1967). Desde esta visualización mediante un mapa físico es relativamente sencillo comprender lo que es Europa (que incluye el Cáucaso) y lo que no es Europa (que excluye a Siberia y a Anatolia). Esto limita las posibilidades de considerar europeas a significativas partes de Confederación Rusa y de Turquía.
2º. horizonte: la Europa ideada y sus límites; la Europa materializada y su determinación.
El segundo horizonte se refiere al “espacio circular de la superficie del globo, encerrado por dicha línea”, lo que comporta una visión más amplia y más abstracta del objeto elegido.
* En primer lugar es imposible decir algo nuevo u original sobre Europa. Concebid como objeto real de reflexión especulativas conocido como Europa, Europa puede conceptualizarse como la Idea de Europa, que, como únitas múltiplex, refleja cuantas ideas se hayan proyectado sobre ella a lo largo de la historia.
* Como objeto real, Europa constituye una realidad política, histórica, social, económica y cultural, sujeta a una génesis, evolución y desarrollo determinados. Pero, además de como objeto histórico, Europa en su realidad material, que han convivido durante milenios con arreglo a diversas formas de organización política y social, designa y comprende comunidades humanas, tanto en un sentido político como cultural o antropológico.
En la actualidad, la Unión Europea materializa del modo más efectivo la convergencia de múltiples comunidades políticas particulares europeas en una sola entidad provista de un ordenamiento político, jurídico, económico, social y, en menor medida, cultural, explícitamente articulado.
3er. horizonte: la Europa inmaterial: pensamiento, cultura, imaginación.
El tercer horizonte menciona “el conjunto de posibilidades o perspectivas que se ofrecen de un asunto o materia”. Desde esta perspectiva, una concepción crítica y reflexiva sobre Europa implica un modo de ser genuinamente europeo: no hay Europa sin crítica ni reflexión. De ahí obtiene Europa su valor máximo como cultura y civilización congruentes, ejemplo para el mundo. El hecho de que Europa, para verse así misma, invente perspectivas de alteridad, se mire con los ojos de El Otro es un rasgo de genio y creatividad que otras culturas y civilizaciones no poseen en ese mismo grado [vide cap. VII “Europa, una identidad desde la alteridad”].
Al final, tras recorrer su historia —como hace constar García Picazo— “Europa sigue siendo un continente humano, a pesar de Auschwitz y el Gulag, de la colonización y el imperialismo, de la Inquisición y de las Cruzadas, de las guerras de Treinta años o de Cien, y de los Terrores revolucionarios y reaccionarios. La variedad de sus lenguas, la abundancia y maravilla de sus monumentos preservan una memoria diversa y común, que impide el anonimato, la despersonalización, la uniformidad de unos seres humanos que son, ante todo, personas”. De ahí que su propuesta sea una propuesta abierta, tentativa y dialogante, con un efecto colateral sumamente ventajoso: la de dar a conocer la génesis de Europa a través de sus pensadores y tratar de avizorar el futuro desde el presente y el pasado.
Referencia bibliográfica: PALOMA GARCÍA PICAZO “Idea de Europa: historia, cultura, política” (Madrid, Tecnos 2008, 322 pp.); idem, Las relaciones internacionales en el siglo XX: la contienda teórica. Hacia una visión reflexiva crítica (Madrid, UNED 2007, 3ª reimpr.); idem, ¿Qué es esa cosa llamada Relaciones internacionales? Tres lecciones de autodeterminación y algunas consideraciones indeterministas (Madrid-Barcelona, Marcial Pons 2000); idem, Teoría breve de Relaciones internacionales (Madrid, Tecnos 2006, 2ª ed.).
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Comentarios:
Enhorabuena
Saludos!!!!!!!
Solo quería añadir un detalle con respecto a la bandera, Efectivamente toda la iconografía religiosa durante siglos en Europa ha mostrado a la Virgen con manto azul y estrellas doradas. Los cuadros de la Escuela española son un ejemplo. Pero la idea viene de mucho más atrás y como otras es tomada por el cristianismo atribuyéndole un significado quizá ligeramente distinto.
No hay más que visitar las tumbas del Valle de los Reyes para comprobar que muchos siglos antes de Cristo ya se decoraban estos monumentos funerarios con el techo pintado de azul oscuro con estrellas doradas simbolizando la eternidad. Merece la pena reflexionar al respecto.
Dentro de la variada simbología e iconografía europeas la bandera responde a un complejo proceso. Varias fueron las versiones propuestas, en búsqueda permanente de un simbolismo adecuado que no "ofendiera" a nadie ni dejase tampoco a nadie excluido a priori, en aquellos tiempos entre el final de la terrible Segunda Guerra Mundial y el comienzo de la no menos estremecedora Guerra Fría.
Fue adoptada inicialmente por el Consejo de Europa el 8 de diciembre de 1955, festividad de la Inmaculada Concepción. Su izado solemne por las instituciones de la Comunidad Europea (hoy U.E.) se acordó en 1986, los días 25 de marzo (Tratados de Roma de 1957: ¡festividad de la Encarnación!) y 9 de mayo, Día de Europa.
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Carlos Corral
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