
“El resultado más significativo del ecumenismo en los últimos decenios y también el más gratificante —según la Relación del Card. Kassper[1]— no son los diversos documentos, sino la fraternidad recuperada, haber redescubierto que somos hermanos y hermanas en Cristo, haber aprendido a apreciarnos los unos a los otros, y haber emprendido juntos el camino hacia la unidad plena”.
0.- Antes, una previa aclaración: ¿qué se entiende por ecumenismo y cuáles son sus campos?
*Aclaraciones.
El ecumenismo debe distinguirse del diálogo interreligioso que es el que se da entre religiones distintas entre sí, como cristianismo, judaísmo, islam y otras religiones. “El ecumenismo encuentra su fundamento en el testamento que nos dejó Jesús mismo la víspera de su muerte: "Ut unum sint" (Jn 17, 21). El concilio Vaticano II definió la promoción de la unidad de los cristianos como uno de sus principales objetivos y como un impulso del Espíritu Santo”.
Consiguientemente, “El ecumenismo no es sinónimo ni de humanismo ingenuo ni de relativismo eclesiológico. Se apoya en la firme conciencia que la Iglesia católica tiene de sí misma y en los principios católicos, de los que habla el decreto sobre el ecumenismo. Es un ecumenismo de la verdad y de la caridad; ambas están íntimamente unidas y no pueden sustituirse mutuamente. Ante todo, es preciso respetar el diálogo de la verdad”.
* Los tres campos en que se desarrolla el ecumenismo.
El primero es el de las relaciones con las antiguas Iglesias orientales y con las Iglesias ortodoxas del primer milenio; el segundo es el de las relaciones con las comunidades eclesiales surgidas directa o indirectamente —como las Iglesias libres— de la Reforma del siglo XVI; y el tercero es la del movimiento carismático y del movimiento pentecostal.
1.- Las Iglesias del primer milenio.
Son éstas reconocidas como Iglesias, puesto que, a nivel eclesiológico, han mantenido como los católicos la fe y la sucesión apostólicas. Se distinguen dos clases.
1ª.- Las Iglesias orientales pre-calcedonianas surgidas en torno al concilio de Calcedonia (año 451); y, por lo que atañe a la Iglesia asiria de Oriente, en torno al concilio de Éfeso (año 381). Se distinguen dos fases en el proceso del diálogo ecuménico. En la primera, “Gracias al consenso conseguido entre el Papa Pablo VI y el Papa Juan Pablo II con los Patriarcas respectivos fue posible superar las antiguas controversias cristológicas”.
En la segunda fase, “el diálogo se concentró en la eclesiología, es decir, en el concepto de comunión eclesial y en sus criterios. […] En él se discutirá por primera vez el borrador de un documento sobre "Naturaleza, constitución y misión de la Iglesia". Gracias a este diálogo, las Iglesias de antigua tradición, e incluso de tradición apostólica, toman de nuevo contacto con la Iglesia universal después de haber vivido al margen de ella durante mil quinientos años”.
2ª.- Las Iglesias ortodoxas de tradición bizantina, siríaca y eslava. Con ellas “tenemos en común los dogmas del primer milenio, la Eucaristía y los demás sacramentos, la veneración de María, Madre de Dios, y de los santos, y la estructura episcopal de la Iglesia. A estas Iglesias, como a las antiguas Iglesias orientales, las consideramos Iglesias hermanas de las Iglesias locales católicas. […] La separación verdadera se produjo a través de un largo proceso de alejamiento y alienación, a causa de una falta de comprensión y de amor recíprocos, como puso de manifiesto el concilio ecuménico Vaticano”.
Los primeros pasos importantes se dieron ya durante el Concilio. Conviene recordar, por ejemplo, el encuentro y el intercambio de correspondencia entre el Papa Pablo VI y el Patriarca ecuménico Atenágoras, el famoso "Tomos agapis" y la cancelación de la memoria de la Iglesia de las excomuniones recíprocas del año 1054, en el penúltimo día del Concilio.
3ª.- El Patriarcado de Moscú de la Iglesia ortodoxa rusa. “Las relaciones en los últimos años se han allanado sensiblemente. Podemos decir que ya no hay hielo, sino deshielo. Desde nuestro punto de vista, sería útil un encuentro entre el Santo Padre y el Patriarca de Moscú. El Patriarcado de Moscú nunca ha excluido categóricamente ese encuentro, pero considera oportuno resolver antes los problemas que, a su parecer, existen en Rusia y sobre todo en Ucrania”.
*El documento de Rávena, titulado: "Consecuencias eclesiológicas y canónicas de la naturaleza sacramental de la Iglesia", ha constituido un vuelco importante. Por primera vez, los interlocutores ortodoxos han reconocido un nivel universal de la Iglesia y han admitido que también en este nivel existe un Protos, un Primado, que sólo puede ser el Obispo de Roma según la taxis de la Iglesia antigua.
2. Las comunidades eclesiales surgidas de la Reforma.
Estas comunidades han desarrollado su propia eclesiología, tomando como fundamento la sagrada Escritura. “En muchos lugares existe una fecunda colaboración en el ámbito social y humanitario. […]. La situación ecuménica no ha sufrido ninguna interrupción, sino un profundo cambio”.
“1) Después de haber logrado un consenso fundamental sobre la doctrina de la justificación, ahora debemos nuevamente discutir temas clásicos controvertidos, entre los que cabe destacar la eclesiología y los ministerios eclesiales”.
“2) Las diferentes eclesiologías llevan necesariamente a tener distintas concepciones de lo que es la finalidad del ecumenismo. Así, el hecho de que nos falte un concepto común de unidad eclesial como meta por alcanzar, es un problema”.
“3) Mientras, por una parte, nos esforzamos por superar las antiguas controversias, por otra surgen nuevas divergencias en el campo ético. Eso atañe de modo especial a las cuestiones relativas a la defensa de la vida, al matrimonio, a la familia y a la sexualidad humana. A causa de estas nuevas brechas que se están produciendo, el testimonio público común se ha debilitado notablemente, por no decir que resulta casi imposible”
“) La teología protestante, marcada durante los primeros años del diálogo por el "renacimiento luterano" y por la teología de la palabra de Dios de Karl Barth, ahora ha vuelto a los motivos de la teología liberal”
“odos estos grupos, juntamente con las comunidades católicas de vida consagrada y los nuevos movimientos espirituales, han constituido recientemente "redes espirituales", agrupadas a menudo en torno a monasterios como Chevetogne, Bose y sobre todo Taizé, y también en movimientos como el de los Focolares y el de "Chemin neuf".
“En el contexto actual, son particularmente importantes los encuentros como la asamblea plenaria del Consejo mundial de Iglesias, que tuvo lugar en febrero del año pasado en Porto Alegre (Brasil), el "Global Christian Forum" y la "Asamblea ecuménica europea", celebrada en septiembre de este año en Sibiu-Hermannstadt (Rumanía)” [3].
3. Los grupos carismáticos y pentecostales.
Surgidos al inicio del siglo XX, estos dos grupos se han extendidos luego por todo el mundo con un crecimiento exponencial, cuentan “con cerca de cuatrocientos millones de fieles en todo el mundo y ocupan el segundo lugar entre las comunidades cristianas, desde el punto de vista numérico, y experimentan un crecimiento exponencial. Sin una estructura común y sin un órgano central, son muy diversos entre sí. Se consideran como el fruto de un nuevo Pentecostés; en consecuencia, el bautismo del Espíritu desempeña para ellos un papel fundamental”.
“Con los pentecostales clásicos ha sido posible entablar un diálogo oficial. Con otros siguen existiendo notables dificultades a causa de sus métodos misioneros un poco agresivos”.
4.- ¿Cómo proseguir el camino ecuménico?
“No es posible dar una respuesta única. La situación es demasiado diversa según las regiones geográficas, los ambientes culturales y las Iglesias locales”. […]. “En línea de principio, debemos partir del patrimonio común de fe y permanecer fieles a lo que, con la ayuda de Dios, ya hemos conseguido ecuménicamente. [… El diálogo] sólo será fecundo si está sostenido por un ecumenismo de la oración, de la conversión del corazón y de la santificación persona”.
* * *
Posteriormente, del 21 al 24 de febrero de 2008, tenía lugar en Londres el encuentro anual de la Comisión Conjunta del Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa (CCEE) y de la Conferencia de las Iglesias Europeas (KEK) [2]. Allí, el presidente de la KEK, Jean-Arnold de Clermont, subrayaba tres desafíos para el movimiento: la globalización, que exige «aumentar la conciencia ecuménica de los miembros de nuestras Iglesias», la secularización de Europa y la necesidad de repensar las estructuras de la cooperación ecuménica entre las Iglesias europeas, con vistas a un renovado testimonio común, para ofrecer «una señal fuerte de que las Iglesias tienen la voluntad de cambiar».
Por su parte, el vicepresidente de la CCEE, el cardenal Jean-Pierre Ricard, ha pedido estar más presentes donde está en juego «la humanidad del ser humano» y desarrollar un ecumenismo espiritual, «sobre todo, en un momento en el que corremos el riesgo de desanimarnos por la lentitud de los progresos ecuménicos y por los aparentes pasos atrás».
Referencia documental: [1]. Relación del Cardenal Walter Kasper, Reflexiones sobre la mutación ecuménica actual (viernes 23 noviembre 2008) a quien aquí seguimos;[2] ZENIT.org 26-2-8; [3] CORRAL, Blog 85, La III Asamblea ecuménica europea (Sibiu, 2008).
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El crecimiento exponencial del pentecostalismo sur y centroamericano aparece más que una nueva versión espiritualista (o desprovista de cariz marxista) de la Teología de la Liberación, al darse también en países de economía desahogada (Chile), donde la fuerza litúrgica de las sectas evangélicas emparenta, a mi modo de ver, con la que atesoran movimientos neocatólicos (singularmente, Neocatecumenal), con los que comparten cierta viveza participativa del culto (otros, como la invocación frecuente del Espíritu, son privativos de los pentecostales), por oposición a un culto (y ministerio) católico "tradicional" tildado, incluso, de hipócrita y aferrado al "César". Cuando menos, se achaca a la praxis litúrgica católica común una inexpresividad o hieratismo que propicia el indiferentismo o la deserción en la práctica religiosa.
Ciertamente, si visionarios como el sedicente (y exitoso en EE UU) Luiko de Jesús (cf. www.profetadel2000.com) ganan "cuota de mercado" desde una predicada senc...
Domingo, 27 de mayo
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