El blog de Carlos Corral

Visión del mundo por Benedicto XVI ante el cuerpo diplomático (Vaticano 7-1-8) [BOLG 83].

22.01.08 | 08:03. Archivado en Derecho internacional eclesiástico
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido


[En colaboración con ANTONIO ALONSO MARCOS, Prof. Universidad San Pablo-CEU e investigador de UNISCI, Universidad Complutense de Madrid]

Ante los representantes diplomáticos de 176 Estados (sólo 17 Estados no mantienen relaciones con ella (de los que 9 son musulmanes [Afganistán, Arabia Saudí, Brunei, las Comores, Malasia, las Maldivas, Mauritania, Omán y Somalia]; 4 son Estados comunistas [China, Corea del Norte, Laos y Vietnam], a los que se sumarían Bután, Botswana, Birmania y Tuvalu. Rusia mantiene un status de relación especial). El Papa, como al inicio de cada año, habla en francés desde la Sala Regia acerca de las cuestiones más preocupantes del panorama internacional, los problemas más acuciantes, los asuntos de mayor interés.

Dos puntos saltan a la vista del Discurso. Primero, no se centra su mirada en el continente en el que está enclavado el estado Vaticano, sino que levanta su mirada a los cinco continentes, pues la Iglesia está presente en todos ellos.
Segundo, la centralidad de las palabras “paz” (aparece 15 veces) y “diálogo” (6 veces), dos conceptos que han de ir necesariamente unidos si se quieren resolver los conflictos internacionales.

Dos partes bien diferenciadas se distinguen en su Discurso: la primera, haciendo un repaso a la actualidad internacional, y la segunda, proponiendo el camino para resolver los conflictos internacionales y de las bases innegociables sobre las que deben girar las relaciones entre los Estados.

I Parte: promoción de la reconciliación, la justicia y la paz.

Esta primera parte se puede resumir en esta frase que cita en el nº 6: “La Iglesia Católica no es indiferente a los gemidos de dolor que se elevan en esta región […] y se compromete para favorecer la reconciliación, la justicia y la paz.”. Como parte de ese compromiso está la de tratar de estos temas ante los embajadores de los países responsables de encontrar soluciones políticas a estas situaciones de conflicto.

Para ello retoma un tema que ya trató en su Mensaje para la Jornada mundial de la Paz para el presente 2008, que es la consideración de la humanidad entera como una gran familia. Por eso se dirige con especial intención a la naciones con las que aún no mantiene relaciones diplomáticas, invitándoles a hacerlo lo antes posible, poniendo como ejemplo a los Emiratos Árabes Unidos, habiendo asentado las relaciones con ellos sobre el sentido de pertenencia a una misma familia.

1.- A continuación hace un repaso por cada continente, comenzando por América, de la que guarda un grato recuerdo tras su visita a Brasil, llamando a una cooperación creciente entre los pueblos y al cese de las tensiones internas, para que puedan “converger en los grandes valores inspirados por el Evangelio”. Y menciona de manera a Cuba, donde se celebra el X aniversario de la visita de Juan Pablo II al país (1997), haciendo hincapié en mensaje de esperanza del Papa polaco en aquel país comunista.


2.- También tiene un especial recuerdo para “poblaciones golpeadas por espantosas catástrofes naturales” (México, América Central, África, Bangladesh), sobre todo Perú, donde la tragedia alcanzó cotas elevadas. Sólo el “compromiso común y decidido” puede ser vía de solución frente a este tipo de problemas, de manera que la ayuda que se puedan prestar los Estados entre sí no sea ineficaz sino que sea remedio efectivo para las gentes golpeadas por estos fenómenos naturales.

3.- Pasando al Oriente Medio, se fija en concreto en las esperanzas abiertas por la Conferencia de Anápolis (punto nº 4) y sugiere un criterio: que “los Israelíes y los Palestinos concentren sus esfuerzos en poner en práctica los compromisos asumidos en esta ocasión y no frenen el proceso felizmente iniciado”, reclamando el compromiso de la comunidad internacional para que muestren “comprensión hacia los sufrimientos y los miedos de cada uno de ellos”.
Pero no puede pasarse por alto la difícil situación política y de seguridad en la que se ve envuelta el Líbano. Su solución pasa, según el Papa, por dejar que sean los propios libaneses quienes decidan libremente y con garantías acerca de su futuro,

4.- “También en Irak, la reconciliación es una urgencia. Actualmente, los atentados terroristas, las amenazas y la violencia continúan, en particular contra la comunidad cristiana, y las noticias que nos llegan de ayer confirman nuestra preocupación; es evidente que todavía quedan por resolver aspectos esenciales de ciertas cuestiones políticas”.

Para la crisis desatada por el programa del país vecino, Irán, pide que se siga la vía diplomática para su resolución, negociando siempre con buena fe, algo que es básico en las relaciones entre personas, cuánto más entre Estados.
Continuando su repaso por el continente asiático, habla de Pakistán, Afganistán, Sri Lanka y Myanmar, países castigados por al violencia, tensiones internas y algunas injerencias exteriores. Para el caso de Myanmar pide que “se abra una época de diálogo entre el gobierno y la oposición, asegurando el verdadero respeto de todos los derechos del hombre y de las libertades fundamentales”.

5.- Respecto al continente africano, Benedicto XVI habla del drama de Darfour, que dura ya más de cuatro años, sin dejar mencionar las situaciones preocupantes de la República Democrática del Congo, Somalia, Kenia y Etiopía. Como siempre que es posible, es decir, si hay dos partes de la población enfrentadas, no cuando se trata de un grupo de terroristas contra un Estado, el Papa hace un llamamiento al diálogo: “invito a todos los habitantes, y en particular a los responsables políticos, a buscar a través del diálogo una solución pacífica, fundada sobre la justicia y la fraternidad”.

6.- Acabando con el recorrido geopolítico, recala en Europa, especialmente en los Balcanes, expresando una vez más su deseo por “que el estatuto definitivo de Kosovo tenga en cuenta las legítimas reivindicaciones de las partes implicadas y garantice, a todos los que habitan en esta tierra, seguridad y respeto a sus derechos para que definitivamente se aleje el fantasma de los enfrentamientos violentos y se refuerce la estabilidad europea”.

Y no deja de recordar el contencioso de Chipre y su visita a Austria, donde subrayó “la contribución esencial que la Iglesia católica puede y quiere dar a la unificación de Europa”. Esta idea de la contribución cristiana a la construcción de la unidad europea es también una de las constantes de Ratzinger-Benedicto XVI, junto con el hincapié en la racionalidad de la fe y su lucha contra el relativismo.

II Parte: una Ley natural, universal, base de toda convivencia humana.

Aquí se desarrolla una vez más la cuestión de la existencia de una Ley natural, universal, base de toda convivencia humana, sea dentro de una nación, sea entre pueblos diversos, a la vez que se denuncia la amenaza que supone para esta convivencia el relativismo que va calando entre los ciudadanos de los diversos Estados.
El núcleo del Discurso es el nº 8, según mi opinión, pues en él recoge los puntos anteriores (“aparece con claridad la fragilidad de la seguridad y la estabilidad en el mundo”) y expone las causas profundas del desorden mundial (“todos testimonian que la libertad humana no es absoluta, sino que se trata de un bien compartido, cuya responsabilidad incumbe a todos”). Al poner esto en claro, está señalando cuál es la raíz de la solución: “En consecuencia, el orden y el derecho son elementos que la [la libertad] garantizan”.

Por ello el Romano Pontífice recuerda a los representantes de los Estados la relación que debe haber entre libertad y responsabilidad y entre Derecho y Justicia (nº 11). Al tiempo pone de relieve la importancia de las Naciones Unidas como organismo internacional que debe velar por la paz entre los pueblos y por el respeto a los Derechos del Hombre, a la vez que “en todos los continentes, la Iglesia Católica, se compromete para que los derechos del hombre sean no solamente proclamados, sino aplicados”.

* * * * *
Al final subraya el papel de la diplomacia, pues ella “es, en cierta manera, el arte de la esperanza. Ella vive de la esperanza e intenta discernir incluso sus signos más tenues. La diplomacia debe dar esperanza”. Sin este medio de diálogo entre Estados no habría más remedio que acudir constantemente a las guerras.

1 comentario


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Isabel Nogal 23.01.08 | 12:08

    Blogs 83:El Cuerpo Diplomático ante la Santa Sede es recibido por el Papa.Su mensage: Búsqueda de la Paz(15 veces)por medio del dialogo como camino.Me he fijado en el apartado 5,región montañosa de Sudan, "Darfour" donde la guerra es causa constante de hambre y muerte.Les pide que intervengan ante las N.U. 6:,Kosovo,masacrado por los servios en una guerra bien reciente que obligo a huir a miles de personas ,refugiadas en Tirana, (que sabia mucho del trato inhumano de E.Hoxba 1945-1990)los acogio en pabellones y atendio por medio de N.U.Supuso un sufrimiento para las personas que les atendieron. Un SOS a la Renault de Palencia y un coche matriculado con la "P", aparecio en el puerto de Tirana,para suavizar las ayudas a los kosovares.Lo cuento para que veamos que las grandes industrias son solidarias.

Domingo, 27 de mayo

BUSCAR

Editado por

Los mejores videos

Síguenos

Hemeroteca

Mayo 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031   

Sindicación