El blog de Carlos Corral

LA ABOLICIÓN DE LA ESCLAVITUD: Abolition act de 1807 y Acuerdo español de 1817 con Gran Bretaña [BLOG.78].

18.12.07 | 07:36. Archivado en Derecho internacional eclesiástico
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Accra, la capital de Ghana, ha sido la sede de tras grandes celebraciones que desbordan el ámbito geográfico de la propia República. Primera, la celebración del 50º Aniversario de su independencia en1957 [Blog 77]; segunda, reunión de la IX Cumbre de la Unión Africana (UA) en julio de 2007 —en la que los jefes de Estado y de gobierno africanos debatieron como punto principal de su agenda la creación de un gobierno de ámbito continental; y, tercera, la celebración del segundo centenario de la Abolition act de 1807 por Inglaterra.

Nos fijamos exclusivamente en la abolición de la esclavitud, siguiendo la exposición de JOSÉ LUIS CORTÉS LÓPEZ [1], pero restringiéndonos a exponer las actitudes que adoptaron Inglaterra (I), las Iglesias (II) y, en particular, España (III).

I.- La actitud de Inglaterra con la abolition act de 1807 y la de 1833.

Si bien la abolition act de 1807 fue decisiva, Inglaterra no fue el primer Estado en suprimir la trata de esclavos, sino Dinamarca en 1802. Más aún, la Slave Trade Act (citation 47 Geo III Sess. 1 c. 36), que era un Act of Parliament del Reino Unido, aprobado el 25 de marzo de 1807, tenía como título original "An Act for the Abolition of the Slave Trade" y abolía sólo el tráfico de esclavos en el imperio británico (iniciado en 1562 durante el reinado de Isabel I), pero no la esclavitud misma. La abolición tuvo que aguardar hasta la “Slavery Abolition Act 1833”

Como una prioridad de su política exterior, Inglaterra trató de imponer a los demás Estados la supresión del tráfico de esclavos y lo intentó de manera especial en el Congreso de Viena de 1815 reunido tras la caída de Napoleón. Mas su propuesta fue rechazada, siendo relegada a un Anexo. Tres años después, en 1818, las potencias extranjeras ya se comprometieron en el Congreso de Aix-la-Chappelle (Aquisgrán) a poner fin a la trata de esclavos, sin que se lograra llevarla a ejecución. A pesar de ello, Inglaterra empleó unos 30 navíos de guerra y 1.000 personas para reprimir el tráfico negrero entre 1808 y 1870.
No obstante, los Estados fueron sucesivamente aboliendo el tráfico de esclavos: Dinamarca en 1802 y 1846; Inglaterra en 1807 y 1833; Estados Unidos en 1812 y 1865; Francia en 1827 y 1848; Brasil en 1850 y 1888. En 1817 se fundó la Sociedad Americana de Colonización que recogió a los esclavos emancipados y, a partir de ellos, fundó Liberia.
II.- Actitud de las Iglesias: cuáqueros, Iglesia Católica e Iglesia anglicana.

La primera institución que se opuso lo mismo a la esclavitud que a su trafico fueron los cuáqueros que en 1688 proclamaron la Protestation de Germantown (FiladelfiaI): “Aunque sean negros, no podemos admitir que sea más legítimo esclavizarlos que si fueran esclavos blancos […]. Aquellos que roban o capturan hombres y los que los compran o los venden, ¿no son acaso hombres como ellos?” Se fundó la Committee for the Abolition of the Slave Trade, que era un grupo formado por los Evangelical Protestants aliados con los Cuáqueros.

La Iglesia Anglicana, hizo manifiesta su actitud por medio de uno de sus fieles, WILLIAM WILBERFORCE, que ejerció un liderazgo en las campañas antiabolicionistas: “Nunca, nunca desistiremos hasta borrar este escándalo del nombre cristiano, hasta librarnos del peso de la culpabilidad que actualmente nos abruma, y hasta destruir todo vestigio de este sangriento tráfico que nuestra posteridad, cuando mire hacia atrás, hacia la historia de estos tiempos ilustrados, a duras penas podrá comprender que se haya permitido durante tanto tiempo paara desgracia y deshonor de nuestro país”.

La Iglesia Católica se adhirió a la posición antiesclavista de Inglaterra, que Pío VII expreso oficialmente en carta dirigida al rey de Francia el 20 de septiembre de 1814:
Prohibimos a todo eclesiástico o laico que apoyen como legítimo, bajo cualquier pretexto, este comercio de negros, o enseñar en público o en privado de cualquier forma algo contrario a ésta carta apostólica”.
Poco después, en 1823, volvía a insistir en carta dirigida al rey de Portugal “que finalmente se extirpe de raíz el ignominioso comercio de negros, para bien de la religión y del género humano”
En el siglo anterior, en 1741, el Papa Benedicto XIV había dirigido al rey de Portugal la Constitución apostólica Inmensa, por la que condenaba la esclavitud de los indios. Y más tarde, en 1758, se enviaba una copia de la misma a los capuchinos de Congo, entendiéndose que esa misma doctrina habría de aplicarse también a los negros.

III.- ¿Y cual fue la actitud de España?

Lo que no pudo conseguir en ambos Congreso internacionales, Inglaterra lo fue procurando alcanzar por medio de tratados bilaterales con las Potencias. En concreto, con España firmó el acuerdo primero en 1814, por el que se disponía que “Su Majestad Católica promete prohibir a sus súbditos que se ocupen en el comercio de esclavos, cuando sea con el objeto de proveer de ellos a las islas y posesiones que no sean pertenecientes a España”.
Mas Fernando VII no fue capaz de cumplir el compromiso asumido debido a la presión de los colonos de Cuba y Puerto Rico que tenían necesidad de esclavos. Por ello, Inglaterra volvió a insistir, llegándose a un segundo acuerdo en 1817, por el que el rey se comprometía a acabar con la trata de esclavos en 1820 e Inglaterra a indemnizar a España con 400.000 libras, dándose ambos países permiso para registrar barcos sospechosos.

En 1865 nacía la Sociedad Abolicionista Española, que influyó para se aprobara en 1867 la Ley de represión y castigo del tráfico negrero. A los tres años, en la revolución de 1868 se trató la cuestión de la abolición de la esclavitud. Al final fue la Ley abolicionista de 1870, denominada Ley Moret (Segismundo, ministro de Ultramar bajo Juan Prim), en la que se dispuso la abolición de la esclavitud por etapas en Cuba y Puerto, estableciéndose:
“Las Cortes Constituyentes de la nación española, en uso de su soberanía, decretan y sancionan lo siguiente: Art.1. Todos los hijos de esclavas que nazcan después de la publicación de esta ley son declarados libres. Art.2. Todos los esclavos nacidos desde el 17 de septiembre de 1868, hasta la publicación de esta ley, son adquiridos por el Estado mediante el pago a sus dueños de la cantidad de 15 pesos. Art.3. Todos los esclavos que hayan servido bajo la bandera española, o de cualquier manera hayan auxiliado a las tropas, durante la actual insurrección de Cuba son declarados libres. Igualmente quedan reconocidos como tales, todos los que hubiesen sido declarados libres por el gobernador superior de Cuba, en uso de sus atribuciones. Art.4. Los esclavos que a la publicación de esta ley hubieran cumplido los 60 años, son declarados libres sin indemnización a sus dueños; del mismo beneficio gozarán los que en adelante lleguen a esa edad. Art.5. Todos los esclavos que por cualquier causa pertenezcan al Estado son declarados libres” [Palacio de las Cortes, a 23 de junio de 1870].

Gracias a ella un gran número de esclavos recuperó la libertad, pero hubo que esperar a 1873 en Puerto Rico y hasta 1880 en Cuba para que la abolición llegara a su término.

III.- Más que una conclusión: la visión del Consejo de Conferencias episcopales de África y Madagascar (SECAM) y del Consejo de Conferencias Episcopales de Europa (CCEE).

Visión que se reflejó en el Seminario internacional (del 13 al 18 de noviembre de 2007) bajo el lema “Conozco los sufrimiento de mi pueblo (ex.3,7): Esclavitud y nuevas esclavitudes” con ocasión del segundo centenario de la abolición de la esclavitud en África occidental.

Del Seminario han surgido tres líneas de acción para combatir este triste fenómeno”— precisa el Secretario General de las CCEE—. La primera es aquella de la denuncia a nivel eclesial y de opinión pública de lo insoportable del escándalo de la explotación de los seres humanos. La segunda concierne a la formación universal, desde el clero a la sociedad civil, para poner a las personas en grado de ofrecer respuestas al problema. La tercera prevé la sensibilización del mundo político para que afronte la cuestión”.

Al respecto, se ha dirigido una carta a los Jefes de Estado de la Unión Europea reunidos en Lisboa (del 8 al 9 dediciembre de 2007), en la que “se pide afrontar el escándalo del comercio de los seres humanos pero también de resolver las causas profundas que obligan a millones de seres humanos a confiarse a organizaciones criminales para probar suerte en Europa. No podemos en efecto olvidar que la injusta división de los bienes de la tierra genera fenómenos como el de la inmigración clandestina y el comercio de seres humanos”.

Referencia bibliográfica:[1] JOSÉ LUIS CORTÉS LÓPEZ, “200 años de la Abolition Act. Oprobio y escándalo”: Mundo Negro 520 (jul-ag.2007) 28-33; Idem, Historia contemporánea de África. Desde 1940 hasta nuestros días. De Nkrumah a Mandela, ed.3ª (Madrid, Ed. Mundo Negro 2007).

Referencia fotográfica: Muestra del Regulated slave trade británico con la indicación de la mejor manera de llenar las bodegas para trasladar esclavos y que sobrevivan el mayor número de ellos; Barco de esclavos Marie Séraphique; retrato de William Wilberforce, de George Richmond; Retrato de Pío VII, de Jacques-Louis David; Retrato de Fernando VII, de Vicente López.


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Comentarios
  • Comentario por Arthur K. - diabetes diet 23.10.10 | 04:24

    This is the kind of thing I try to teach people. Can we count on a sequel?

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