“Homo absconditus”: afortunada expresión de Ernst Bloch, que seculariza el célebre “Deus absconditus” del Deutero-Isaías, para así traducir su contenido a un lenguaje inteligible para todos, creyentes o no, de manera que las religiones y la teología se propongan, por fin, fomentar la unidad y no la división… “Hombre escondido”, hombre oculto, esto es, misterio perenne que es el ser humano, imposibilidad de reducir lo humano a una esencia universal, prefijada, determinable mediante el análisis racional, o incluso a través de la indagación histórica en las manifestaciones que ha adquirido a lo largo de tantos siglos…
Nos ha dejado José Saramago (1922-2010), ese gran espíritu que vino de Portugal y que llegó al mundo entero a través de la belleza de sus palabras y de la sinceridad de su compromiso. Yo quiero insistir en un hecho: Saramago, su vida, su obra, su trayectoria, constituyen una profunda lección de humildad a los universitarios de nuestro tiempo, y sobre todo a cuantos estudian en las universidades más prestigiosas de Estados Unidos y de Europa.
Domingo, 27 de mayo
Julián Moreno Mestre
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Atticus-444
Juan Granados
José Andrés Prieto
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Javier Orrico
Juan Carrasco de las Heras
David Felipe Arranz