Anhelaría salvaguardar en mi memoria todos los nombres que ha exhibido la humanidad; onomásticas en su mayoría anónimas, por pocos recordadas, pero que alumbraron bellas esperanzas, se afanaron en vivir, lucharon por erigir algo diferente y sentaron las bases de nuestra historia. Somos sus herederos. Debemos profesarles un sincero agradecimiento. Muchos cometieron errores, gravísimas equivocaciones que tardarán mucho en disiparse, pero creo que la mayoría ansiaba un único bien: la felicidad. Tan sólo buscaba un don que respondiera a su deseo de amar, de conocer, de disfrutar de los placeres, aun perecederos, de la vida.
Domingo, 27 de mayo
Julián Moreno Mestre
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Atticus-444
Juan Granados
José Andrés Prieto
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Javier Orrico
Juan Carrasco de las Heras
David Felipe Arranz