El blog de Carlos Blanco

Al Gore

08.11.09 | 18:25. Archivado en Sobre Carlos Blanco
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El pasado 7 de noviembre, Al Gore, ex vicepresidente de los Estados Unidos y premio Nobel de la Paz en 2007, pronunció una interesantísima conferencia en First Parish Church de Cambridge (Massachusetts), con motivo de la presentación de su último libro: Our Choice. A Plan to Solve the Global Climate Crisis, en el que explica se manera sencilla y divulgativa el problema al que nos enfrentamos y las posibles vías de solución existentes en estos momentos.

El discurso de Al Gore transmitió optimismo. Todavía se pueden hacer muchas cosas para frenar el cambio climático. Con su extraordinaria elocuencia, Al Gore dio nuevamente muestras de su hondo compromiso ético, social y político con una cuestión que afecta al futuro de la humanidad. Frente a la continua tentación de mirar hacia otro lado, de pensar que el problema no es, después de todo, tan grave, y de que alguien encontrará respuestas para las eventuales contingencias, Al Gore pidió la colaboración de todos, porque como dice el proverbio africano que frecuentemente cita: “if you want to go quickly, go alone; if you want to go far, go together”.

Es verdaderamente esperanzador pensar que hay personas quienes, como Al Gore, dedican su vida y su prestigio a luchar por una causa noble, como es la justicia climática y la defensa de la Tierra como un espacio para que todos podamos vivir en paz y en armonía. Para muchos, esta lucha será recibida con escepticismo, como una muestra más de idealismo utópico carente de consecuencias reales. Muchos creemos, por el contrario, que las luchas más importantes que ha ganado la humanidad se han conseguido precisamente a base de ideales utópicos en los que nadie creía, como el ideal utópico de explicar los mecanismos que rigen el universo, el ideal utópico de descubrir la clave de la vida, el ideal utópico de la justicia social o el ideal utópico del diálogo entre las religiones y las culturas. Que alguien de la talla de Al Gore contribuya a forjar un nuevo ideal utópico, acrecentado desde los años ’70 por la emergencia de una conciencia ecológica global, constituye un motivo de satisfacción.

En su conferencia, Al Gore expuso la situación (desoladora, en cierto sentido) y las posibles soluciones. Pero subrayó un aspecto que me parece fundamental: la lucha contra el cambio climático encuentra su mayor enemigo en la falta de voluntad política. Al Gore denunció, a mi juicio acertadamente, que el problema del cambio climático es el epifenómeno, la punta del iceberg de un problema más hondo: la crisis de la democracia.

Nadie en su sano juicio diría que los Estados Unidos viven en una democracia auténtica más allá de las formalidades de su rígido bipartidismo, aunque es cierto que la elección de Barack Obama ha representado un punto de inflexión que todavía es pronto para analizar. Un país con un retraso social tan acusado no es una democracia auténtica. La primacía de los medios de comunicación, normalmente pertenecientes a grupos oligárquicos que defenderán sus propios intereses (por lo general contrarios a los de la mayoría), silenciando voces críticas, nubla la capacidad de reflexión de la población (algo que han denunciado Edward Herman y Noam Chomsky en su libro Manufacturing Consent: The Political Economy of the Mass Media, publicado en 1988; el problema es mucho más serio dos décadas más tarde) . Europa presenta rasgos de mayor desarrollo democrático (que las campañas electorales no se financien con donativos privados hipócritas es un rasgo distintivo de una democracia seria y madura), pero todavía son insuficientes. En cualquier caso, en el desarrollo democrático europeo han tenido mucho que ver el papel positivo de los intelectuales como instancia crítica de la sociedad, y la labor de los movimientos socialista, anarquista y sindicalista, así como en la emancipación de la mujer ha sido clave el feminismo, tanto en su faceta intelectual como práctica. Europa está en la senda (repito, todavía insuficiente) de una democracia social y no simplemente formal.

No hay democracia donde existen desigualdades sociales patentes y absolutamente intolerables. El problema del cambio climático es, efectivamente, la externalización de un problema subyacente: la injusticia social. El cambio climático no hará sino agravar la injusticia social a nivel global, al limitar los recursos naturales disponibles para ingentes cantidades de población, forzando migraciones y eventualmente conflictos bélicos.

Con frecuencia se describe el cambio climático como el mayor fallo de mercado de los últimos tiempos. Esta afirmación es correcta, pero olvida que junto al cambio climático hay un fallo de mercado que descalifica por completo la capacidad del capitalismo para proporcionar bienestar, por sí solo, a los ciudadanos: el hambre y la injusticia social. El mayor problema al que nos enfrentamos es la injusticia en todas sus formas: climática, social… Antes y después de la caída del Muro de Berlín (que muchos se disponen a celebrar sin realizar un mínimo de autocrítica sobre el estado actual del mundo y las consecuencias de que el neoliberalismo globalizado, hasta la crisis reciente, se haya erigido en la única ideología socioeconómica permitida), el mayor problema de la humanidad sigue siendo la injusticia, en sus diversas vertientes. Sin justicia no puede haber libertad. De nada sirve proclamar a viento y marea las libertades formales de las democracias modernas si previamente no se proporciona a los ciudadanos una serie de mínimos que les permitan participar en igualdad de condiciones en el sistema democrático. Como ha dicho Noam Chomsky, la libertad, sin igualdad de oportunidades, es un regalo envenenado que sirve a los intereses ideológicos de una serie de grupos sociales.

El cambio climático hipoteca nuestro futuro como humanidad y supone una flagrante injusticia social, porque para el disfrute y bienestar de una parte de la población hemos tenido que poner en peligro el presente y el futuro de la inmensa mayoría de los habitantes de este planeta. Por ello, la crítica de Al Gore al sistema actual tiene que ser complementada con una reflexión que vaya a la infraestructura del funcionamiento de nuestras sociedades: no es de recibo que para sostener el nivel de consumo de un tercio de la población, los dos tercios restantes tengan que sacrificarse. Y, por otra parte, si la totalidad de los habitantes de la Tierra llevasen el mismo ritmo de consumo que los habitantes de los países ricos, la Tierra no podría soportarlo. Se han efectuado diversos cálculos de la denominada “huella ecológica” de cada país:

http://www.footprintnetwork.org/en/index.php/GFN/page/footprint_for_nations/

Lo que estos estudios demuestran es que el ritmo de consumo de los países avanzados es sencillamente insostenible. Necesitaríamos varios planetas Tierra para universalizarlo. Si es posible a día de hoy, es porque la mayor parte de la población mundial no disfruta de esas ventajas. Se basa, por tanto, en el privilegio y en la injusticia. Sólo un cambio cultural en la dinámica de nuestras sociedades, donde el objetivo no sea el mero crecimiento macroeconómico y en abstracto, sino la mejora de la calidad de vida personal y ambiental, con una mayor conciencia social (para lo que la labor de los intelectuales y de los activistas resulta esencial) y de capacidad crítica, nos ayudará a salir de esta encrucijada.

Hay un problema estructural que no se soluciona sólo con un modelo energético alternativo (aunque su implementación es un paso primordial), sino con un cambio de modelo socioeconómico, basado en la idea de justicia social y ambiental (ambas van entrelazadas, necesariamente) a nivel global.

Como Al Gore ha señalado, hay muchos motivos de esperanza. Por ejemplo, Internet se está convirtiendo en una plataforma alternativa que desafía el poder y el predominio de los medios tradicionales. El activismo ecológico va logrando frutos concretos. En el Tercer Mundo, el indigenismo (visible, por ejemplo, en la llegada al poder de Evo Morales en Bolivia) también está revirtiendo las relaciones tradicionales de sometimiento de la mayoría de la población a los intereses económicos de determinados grupos nacionales e internacionales por la vía de la fuerza. La participación de la mujer en las sociedades democráticas aumenta continuamente (aunque, nuevamente, es todavía insuficiente).

Como ha dicho Al Gore, nuestro mayor activo es nuestra capacidad para pensar a largo plazo. Sin esa capacidad, la humanidad no habría llevado a término muchas de las grandes empresas de los últimos siglos. Si nos damos cuenta de que existen unos valores por los que merece la pena luchar, y que consisten en la utópica, pero realista, ilusión de un mundo más justo, integrador, pacífico, dialogante y sostenible, conseguiremos nuestros objetivos.

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12 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Canevas 12.11.09 | 09:29

    Continuación: quise decir deriva , no deriba.

  • Comentario por Canevas 12.11.09 | 09:25

    Veo que se habla del "bueno" de Noam Chomsky, he aquí algunas de sus "perlas": Critica el sistema capitalista, pero está podrido de dinero. Es un entusiasta del impuesto de sucesiones, pero él por medio de sociedades interpuestas, deriba bienes a sus hijos, porque "su familia intenta ayudar a la gente que sufre". La propiedad intelectual es la forma que tiene la gran empresa para de obligar a la gente a comprar sus productos (nos libera de la SGAE). El comunismo no cometió crímenes, si a caso, algunos millones de lamentables accidentes. El capitalismo es un sistema genocida, siendo el más de lo más el de los antidemocráticos EEUU, casualmente donde el vive, por lo que no comprendo por qué no emigra a alguna "democracia comunista". Según él, las acciones humanas son moralmente buenas o malas dependiendo de quién las realice y está claro que es, por lo que se ve, se considera toda una autoridad moral. La vida privada de Noam es un paradigma de contradicciones. Otro día, Michael Moore.

  • Comentario por Alfredo 11.11.09 | 21:08

    y termino:
    - y eso de "En cualquier caso, en el desarrollo democrático europeo han tenido mucho que ver el papel positivo de los intelectuales como instancia crítica de la sociedad". De quien estamos de hablando? del pronazi Heidegger? del pro-stalinista Sartre? Los estadounidenses no han tenido intelectuales criticos? (tampoco el citado Chomski?) Los intelectuales europeos, por lo menos en su varianzte iberica, estan mejor domados: aqui 3500 "intelectuales" firmaron un manifiesto apoyando al poder.
    - pero... si tuvieramos, no ya 3500 intelectuales en suelo patrio, sino una decima parte: tendriamos el nivel educativo que padecemos? La primera uni espanola en el ranking mundial está por el puesto 150 (Barcelona). EEUU tiene muchas entre las diez primeras. Puede ser indicio del nivel de excelencia e independencia (la primera sin la segunda no puede existir mucho tiempo) de lso intelectuales de EEUU?

  • Comentario por Alfredo 11.11.09 | 21:03

    además:
    - No estoy de acuerdo con la afirmación "si la totalidad de los habitantes de la Tierra llevasen el mismo ritmo de consumo que los habitantes de los países ricos, la Tierra nom lo soportaría", pero mucho menos con la lógica de la argumentación: si lo tierra no pudiera soportarlo, no se habría llegado a esa situación, por lo que la tierra no tendría que soportarlo.
    -Cuando el senado estadounidense votó el protokollo de Kyoto, siendo Al Gore vicepresidente de EEUU, el rechazo fue practicamente total (tambien, por supuesto, entre los democratas).

  • Comentario por Alfredo 11.11.09 | 20:56

    Me sorprenden varias asuntos:
    - se habla de Al Gore como alguien que se enfrenta al poder, cuando él es parte del establishment (cuanto trabajo de lobby de poderosos es necesario para lograr un Nobel de la Paz hoy en día?)
    - el reverendo Malthus publicó su libro en 1798. Excepto de inspiración al genial Darwin, poco ha servido en cuanto a sus predicciones sobre el acabose de los recursos.
    - los paises democraticos son quienes más cuidan el medio (omito la redundancia "ambiente") presisamente por sus mecanismos de control.
    - "Nadie en su sano juicio diria que EEUU es una democracia autentica". Olé! De qué paises se podría decir que lo son? Leer a Chomski es bueno y necesario, pero si EEUU no es una democracia autentica, que es lo nuestro? Una partitocracia autentica? Y nuestra división de poderes? Una unidad trina?

  • Comentario por aguipeña 11.11.09 | 18:12

    Querido blogger:

    A mí, contra el parecer de otros comentaristas, el artículo me ha parecido interesante. Soy de esas personas que piensan que indudablemente la actividad humana mofifica el planeta y, particularmente aunque de manera indirecta, el clima del mismo. Pero una vez dicho esto, que lo sé por propia experiencia (tengo más de medio siglo, y mis microvivencias es lo que me indican), no me parece que el Sr Gore atienda en sus exposiciones a todos los aspectos del problema que formula. Faltan temas como, por ejemplo, si los flujos de producción del secundario desplazan la contaminación junto con el primer desarrollo económico y si tenemos derecho a limitar la prosperidad de los pueblos hoy pobres, o si, tenemos "derecho" a limitar la natalidad o la edad vital (temas ambos que a mí me repugnan)...; también es cierto que hay actuaciones humanas que modificando el planeta lo hacen futuriblemente inviable, pero otras muchas actuaciones (p.e. los cultivos transgénicos) que...

  • Comentario por Cero 10.11.09 | 13:12

    Antes de ser Premio Nobel, Gore fue Premio Príncipe de Asturias. A ver si lo citamos; luego nos entra el fervor patrio para dárselo a cualquier pelaganas español, pero preferimos el depauperado Nobel al riguroso Príncipe

  • Comentario por ana 10.11.09 | 12:49

    Si no se respeta la Tierra ni el medio ambiente al final pasará factura, cada vez hay menos agua potable, se deshielan los polos, sube el nivel del mar, habrá mayores sequías y más largas, lluvias torrenciales cuya agua se impregna de lodo y por lo tanto tampoco sería potable... Se desertizarán los campos, aumentará el riesgo de incendios... En fin, es desolador... ¿Cuánto tiempo le queda a la Humanidad? ¿10.000 años? ¿Tal vez menos todavía? :¨(

  • Comentario por Adolfo 09.11.09 | 08:35

    Estimado Carlos,

    De un tío tan inteligente espero un acercamiento más crítico a todos los planteamientos. De un tiempo a esta parte, veo que las entradas en tu blog se van limitando a acumular y repetir los planteamientos del repertorio temático progre. Da la impresión, además, de que las vas repitiendo en una forma en que se intuye que nunca has planteado la más mínima objeción a todo eso que vas replicando. No hay una aportación propia. Por tanto, tampoco es interesante. Como no parece una etapa breve de tu biografía y esto ya me aburre un poco, me despido dándote este toque de atención para ver si terminas creyendo en Obama, el cambio climático, el ultraliberalismo o el socialismo del siglo XXI dando la impresión de que previamente has atravesado un período crítico de reflexión en el que aún no estaba escrito lo que ibas a terminar pensando. Saludos.

  • Comentario por musa 09.11.09 | 02:34

    Coincido con lo que expones Carlos. Es necesario intentar conseguir esos objetivos por el bien de todos.

    Saludos.

  • Comentario por Canevas 08.11.09 | 19:43

    Perdona que insista pero es que se te ha olvidado mencionar a su excelencia Rigoberta Menchú, premio Nobel y Príncipe de Asturías, otra mentirosa compulsiva, cuya historia real, como ella reconoce, no tiene nada que ver con la que cuenta, porque esto según dice, es lo importante para el bien de los indiecitos. Tambien lo puedes eliminar, pero es lo que siento despues de trajinar en la vida de estos prohombres y prohombras.

  • Comentario por Canevas 08.11.09 | 19:37

    Continuando con el comentario anterior te diré que ya Paul Ehrlich en 1968 predijo que para el año 2000 morirían de hambre unos 65 millones de estadounidenses y que Gran Bretaña dejaría de existir. Desde entonces la población mundial se ha duplicado, mientras que la producción alimentaria se ha multìplicado, merced a la tecnología, por seis y desde luego nada de sus predicciones han ocurrido. Este es otro vividor sumo sacerdote de Su Goricidad (como me acuerdo de "Un mundo feliz"). Referente a Evo Morales, te puedo decir que le reconozco una capacidad de liderazgo, pero nada más. Es un ignorante con ideas fijas. Por las noches se adoctrina consultando con la "pacha mama", vamos, la coca. También puedes eliminar este comentario.

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