El blog de Carlos Blanco

Obama en El Cairo

06.06.09 | 20:38. Archivado en Sobre Carlos Blanco
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Pocos discursos del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, eran tan esperados como el pronunciado el día 4 de junio en la Universidad de Al-Azhar, la segunda más antigua del Islam, y el centro de la cultura suní. De ella han salido algunas de las mentes más brillantes de esta religión, y en palabras del propio Obama, “representa la armonía entre la tradición y el progreso”.

Lo cierto es que, en paralelo a la gran expectación suscitada, cabía el riesgo de una no menor decepción. Pero estoy profundamente convencido de que en el discurso no hay signos para la decepción, sino para la esperanza. Quienes pensábamos que, en virtud de actuaciones recientes como la rehabilitación de los tribunales militares (“military comissions”) o los pasos excesivamente lentos dados en la reforma urgente del sistema sanitario estadounidense para adecuarlo a los estándares de los países más avanzados en estos campos, el brillo inicial de la figura de Obama acabaría desvaneciéndose en la cruda realidad de las promesas incumplidas, con este discurso podemos estar seguros de que hay que seguir confiando, no sin renunciar al espíritu crítico, en su capacidad para devolver esperanza a un mundo escéptico en el poder de la política para transformar la realidad.

El discurso de Obama en la Universidad de Al-Azhar es una extraordinaria muestra de exquisitez lingüística y de compromiso político y social. Aborda la práctica totalidad de los temas importantes en las relaciones entre Occidente y el mundo islámico, incluyendo el extremismo violento, la guerra de Iraq, el futuro de israelíes y palestinos, la educación, el papel de la mujer, el respeto a los derechos humanos o la tolerancia religiosa.

En clave netamente preformativa, Obama sostiene que el “ciclo de sospecha y de discordia debe terminar”. No se trata, lógicamente, de meras palabras, sino que trasluce una voluntad firme para que se ponga término al desencuentro entre el mundo islámico y Occidente, agudizado por visiones geopolíticas como las inspiradas en el choque de civilizaciones, y sobre todo por la irresponsabilidad (unida a una violación manifiesta de la ley y de los derechos humanos) de la administración Bush, cuyos ocho años han envenenado de raíz las relaciones con los países musulmanes y han creado una atmósfera de desconfianza y de recelo que será difícil erradicar. El discurso de Obama constituye, precisamente, un primer eslabón en la compleja cadena que, esperemos, conduzca a un replanteamiento global de las relaciones entre Occidente y el Islam. Iniciativas como la Alianza de Civilizaciones, expresamente mencionada por el presidente Obama, contribuyen de manera notable y, ojalá, exitosa, a este cometido apremiante para nuestro tiempo.

El “nuevo comienzo” al que se refiere Obama se inicia, en gran medida, con este discurso. El ser humano vive de pan y de palabras, de hechos y de lenguaje. El lenguaje, por sí solo, no cambia la realidad (“las palabras solas no pueden satisfacer las necesidades de nuestro pueblo”), pero puede llegar a los corazones de muchas personas y generar una actitud, un marco de empatía, que ayude a que los hechos y las acciones den fruto. Es lo que puede lograr el discurso de Obama: que sus palabras lleguen a millones de personas en los países islámicos y generen un nuevo espíritu de comprensión y de receptividad ante futuros mensajes y futuras acciones. Ese nuevo comienzo marca el ocaso de la era neoconservadora, una era definida por la incomprensión y la intolerancia hacia otras culturas, religiones y formas de pensamiento, y representa el inicio de un período de edificación de un mundo distinto, alternativo y más integrador. Un mundo en el que, como afirma Obama, “debe existir un esfuerzo sostenido por escucharse los unos a los otros, por aprender los unos de los otros, por respetarse mutuamente, y buscar un fundamento común”. El fundamento común entre Occidente y el Islam no puede ser otro que la construcción de un espacio de tolerancia y de respeto a los derechos humanos.

Obama es realista: en el discurso se muestra plenamente consciente de que el problema al que se enfrenta es de una magnitud casi inabarcable, incluso para el presidente de los Estados Unidos, porque es más fácil destruir (lo que hizo la anterior administración estadounidense) que construir (lo que pretende hacer Obama). Pero Obama es firme en su creencia de que “los intereses que compartimos como seres humanos son mucho más poderosos que las fuerzas que nos separan”, lo que recuerda a un bello discurso de Bill Clinton en la Universidad de Harvard, en el que dijo que el mayor hito de su presidencia había sido la secuenciación de genoma humano: el genoma demuestra que somos idénticos en aproximadamente un 99’99% pero, por desgracia, la historia de la humanidad ha prestado más atención al 0’01% que nos separa que al 99’99% que nos une.

En el discurso, Obama alude a los logros de la ciencia islámica y de la filosofía, que iluminó el mundo medieval con figuras de la categoría de Avicena, Al-Jawarazmi o Averroes, sin quienes los conocimientos de la Antigüedad clásica se habrían perdido, probablemente, en el olvido. Y seguidamente entra en cuestiones candentes como el extremismo violento, la guerra de Afganistán, la guerra de Irak (“espero que nuestra sabiduría crezca con nuestro poder”, frase de gran profundidad, y que debiera haber tenido en cuenta el anterior gobierno estadounidense), la tortura en la prisión ilegal de Guantánamo, el conflicto entre israelíes y palestinos y la forma en que debe contribuir cada parte para solucionarlo (recordando que la actual situación de humillación que sufren los palestinos es sencillamente “intolerable”, mencionando también la horrenda historia de sufrimiento y de dolor del pueblo judío, especialmente en el siglo XX), y la ilegitimidad de una paz impuesta. La paz y la democracia no pueden brotar de la violencia y de la guerra. Occidente no puede aspirar a exportar, sin más, su modelo democrático a otras sociedades y culturas (“América no cree saber qué es lo mejor para todo el mundo”), sino que debe poner las condiciones para que todos los pueblos del mundo sean capaces, por sí mismos, de adquirir una conciencia de sus derechos, de su dignidad y de su libertad.

Obama no es sólo un político: es un intelectual. El antiguo profesor de la Universidad de Chicago tiene en mente, como buen intelectual, las críticas y las objeciones que pueden levantarse contra sus palabras. Así, en la cuestión de las armas nucleares, dice entender que muchos no comprendan por qué unos países sí pueden disponer de arsenales nucleares y otros no, contradicción que intenta resolver reafirmando su compromiso con el Tratado de No Proliferación Nuclear.

En lo relativo a la libertad religiosa, he de reconocer que la alusión al clima de tolerancia que se vivió en la Edad Media en España no me parece del todo adecuada. Más allá de las disputas cronológicas sobre cuándo empieza la actividad de la Inquisición en la Península Ibérica y sobre el grado real de tolerancia religiosa experimentado por judíos, cristianos y musulmanes, creo necesario recordar que la moderna noción de libertad religiosa procede de los ideales más perdurables de la Ilustración. Es en el espejo de la Ilustración, en el espejo de Voltaire, Franklin, Rousseau o Kant, y no en hipotéticos tiempos idílicos del pasado, donde debemos mirarnos para comprobar si realmente respetamos la estricta separación entre el Estado y la religión, así como el derecho de todo individuo a practicar el culto religioso que desee, sin que ello pueda determinar las convicciones religiosas y morales de los demás ciudadanos. La Ilustración, en definitiva, ha proporcionado al mundo moderno un esquema de racionalidad que, en una época en la que arrecian el fanatismo y la intolerancia religiosa en numerosos lugares de la Tierra, hay que recuperar cuanto antes. Las religiones no pueden pretender configurar la organización política de nuestras sociedades, porque este intento desvirtuaría su auténtica naturaleza: la de dar al hombre un horizonte de sentido y de trascendencia que no encuentra en el mundo y en la historia, pero que no todos están obligados a compartir, ya que por concepto excede las capacidades de la razón.

No hay mejor antídoto contra la intolerancia y el fanatismo (religioso, político…) que la educación, verdadera condición necesaria de la paz. Sin educación no puede haber paz verdadera, porque sin educación es imposible hacer realidad los ideales de justicia, de libertad y de fraternidad que caracterizan una sociedad que viva en paz.

En el caso de la situación de la mujer, sólo la difusión de la educación y del conocimiento podrán acabar con la discriminación multisecular que ha padecido la mitad de la humanidad. Occidente ha dado pasos importantes (aunque todavía quedan muchos: pensemos en la discriminación de la mujer en el mundo laboral, empresarial…), y el mundo islámico tiene que asumir compromisos aún más firmes. Las religiones deben ponerse decididamente del lado de las mujeres.

En el discurso de Obama no hay lugar para la desesperanza o el desencanto. Aun siendo consciente de las ambigüedades de la globalización de cara al progreso de las sociedades, señala una serie de estrategias que deben ponerse en marcha para estrechar los lazos entre Occidente y el mundo islámico: la promoción de la educación, las becas de estudio e intercambio académico, la ayuda a los emprendedores (piénsese en el ejemplo paradigmático de Muhammad Yunus y sus microcréditos), el desarrollo tecnológico, los programas de excelencia en el Tercer Mundo que palien la humillante fuga de cerebros que tienen que experimentar tantos países… y, sobre todo, acabar con la atmósfera de miedo y desconfianza.

El final del discurso es sencillamente memorable: “todos nosotros compartimos este mundo sólo por un breve momento en el tiempo. La pregunta es si empleamos ese tiempo centrados en lo que nos separa, o si nos comprometemos con el esfuerzo –esfuerzo sostenido- de encontrar un fundamento común, centrados en el futuro que ansiamos para nuestros hijos, y en respetar la dignidad de todos los seres humanos”. Y concluye con una alusión sumamente interesante: la ética universal, común a todos los pueblos, culturas y religiones y que trasciende toda aparente diferencia, resumida en la célebre regla de oro o, en un lenguaje más estrictamente filosófico, en el imperativo categórico de Kant. Porque, en efecto, gracias a esta ley moral que habita en nuestra conciencia y que es universal, aunque aparezca viciada por el egoísmo humano y por las contradicciones de la historia, es posible “vivir juntos en paz”.

21 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por José María 27.10.09 | 20:28

    Eres demasiado condescendiente con Obama, aunque estás en tu libertad de hacerlo.
    No es, en el mejor de los casos, más que un charlatán. Intenta seducir con la mentira (menuda sarta de chorradas dijo Obama), pero la mentira no me parece buena base.
    Llamar intelectual a Obama es casi tanto como decir que Belén Esteban cuida la gramática.

  • Comentario por Metro 14.06.09 | 11:21

    Lo de Obama con AL ANDALUS es alucinante. Aquí en El Sobaco (www.el-sobaco.com) le atizan bien con eso, con una fotografía muy expresiva, recordándole que si no llegan a ser derrotados en Poitier por los franceses, los sarracenos hubieran invadido Europa entera.
    En fin, a mi lo de Obama y el rollo que se trae confuso-religioso me escama bastante.

  • Comentario por angel vallejo 12.06.09 | 09:15

    Don Carlos,

    Veo que utiliza la palabra "intelectual" como halago. Le citaré a un autor que condensó en una dedicatoria toda la carga oculta que conlleva el término. Se trata de u profesor de Filosofía del Derecho, de apellido Carpintero quien, en uno de sus libros, siembra las siguientes palabras:

    "A José Delgado Pinto, que con su actitud sencilla y humilde me enseñó a no ser un intelectual, es decir, a no creerme lo que se me ocurre".

    En mi opinión, el hecho de que Obama errara en algo tan grave como la ubicación temporal de la Inquisición, Al Andalus y demás, muestra que lo plausible de "ser un intelectual" no adorne a Obama Creo que se queda solo con la parte menos agradable, es decir, la de creerse lo que se le ocurre.

    Admiro, Don Carlos, su cautela en la crítica y el reproche, como hace cuando señala el error de Obama, señalando que la mención del tema religioso "no le parece adecuada". Si los que critican lo hicieran como Vd. l...

  • Comentario por Juan 35 11.06.09 | 01:23

    ... su ingenuidad" ( perdón , pero me quedó partido el post)

  • Comentario por Juan 35 11.06.09 | 01:20

    "centrados en el futuro que ansiamos para nuestros hijos, y en respetar la dignidad de todos los seres humanos" Menos los que están por venir, esos que engendrados ya en el seno de sus madres le importan un bledo a los buenistas y son troceados a toda maquina. Sé que esto no es políticamente correcto, pero me dá igual y quiero decirlo en primer lugar.
    Por cierto, estimado Carlos Blanco, cuando ha identificado a Obama con un intelectual, casi se me escapa una sonrisita. Un poquito de por favor, que uno tiene el azucar alta y tanta miel, me puede producir un coma diabético.
    Obama es un político y poco más.La Historia es la que con los años le ha de juzgar, pero, por favor, eso de considerar a Obama "no sólo un político sino un intelectual" es un insulto a los políticos e intelectuales de verdad. Jefferson, Franklin....acepto que se los considere políticos e intelectuales, pero Obama,...en fin.
    Estimado Carlos, sin acritud, creo que su inteligencia es proporcional a ...

  • Comentario por Gedeon 10.06.09 | 10:44




    Juan Trenado:
    Me han parecido magnificos sus comentarios, le agradeceria que siguiera participando.

    Carlos Blanco le pone lacitos y papeles de colores al catecismo progre para niños, con el animo de hacerlo tragable; pero es una pena para él, el primero, y para la gente que se deja asombrar con el oropel y la apariencia de buenismo y conocimientos, cuando solo es el clasico hechicero con sus sonajeros y plumas, para llevar a la gente en ensoñaciones. Ensoñaciones que la alejan del terreno tierra y le impiden transcender con una espiritualidad basada en la experiencia y resultados del Dios de Israel y su Hijo, (o por lo menos con sus resultados intelectuales para quienes no han tenido esta experiencia o no quieren tenerla, pero que su intelecto le lleva a ver sus beneficios y superioridad mundial ante otras mitologias).

    Confio que se me entienda, yo solo soy un obrero, pero no soy tonto.

  • Comentario por Gedeón 10.06.09 | 10:34

    La gente que apoya a Obama lo hace porque o es incapaz de pensar o ha renunciado a ello.
    Dice el blogger: "Bush, cuyos ocho años han envenenado de raíz las relaciones con los países musulmane". Blanco, ¿no le parece más bien que quien enveneno las relaciones fueron los musulmanes que pusieron bombas en EEUU y volaran las torres gemelas matando miles de inocentes?. ¿Como puede invertir el orden de las premisas y pretender ser intelectual?.

    Mundo islamico, 8 premios Nobel y solo uno cientifico, los demás del mundo de la literatura de fantasia e incluso Nobel de ¿Paz? a Arafat.

    No se alie con quienes odian a Occidente y me refiero a los occidentales que quieren cambiar nuestra Civilización.

    La unica Alianza de Civilizaciones posible es afianzar nuestra civilización; no devaluarla para igualarla a las de menores derechos y avances.

    Mire a Cristo en la cruz y resucitado; pidale perdon por su soberbia y abandone la Nueva Era.

  • Comentario por Sara17 08.06.09 | 22:44


    En mi humilde opinión Obama es el aliento esperanzador que Estados Unidos exhala por primera vez en mucho tiempo...

    Y la verdad, muy sencillo hablar de soluciones pero aqui no es el actual gobierno el culpable de esta situación como creen la mayoría de los españoles.

    Este sistema económico tiene inevitables crisis...como bien predijo Marx.

    Ahí lo dejo,

    Un saludo

  • Comentario por carlos sola 08.06.09 | 20:43

    el señor obama es muy "bueno", tan "bueno" como zp, le sale todo del corazon, pero aqui lo que hace falta son SOLUCIONES

  • Comentario por joseba 08.06.09 | 19:25

    Del dicho al hecho, hay mucho trecho. Al final uno se cansa de tanto bla,bla, bla,bla y mas bla, bla, bla. Despues de tanto royo y de tanta saliva derrochada, me quedo con dos conceptos clave, empatia y tolerancia. Y que cierren Guantanamo de una vez. Agur

  • Comentario por casuario 08.06.09 | 14:51

    ¡Y todavía se atreve a hablar de educación después de las estupideces, anacronismos y ucronías sobre Al-Andalus! Claro que, como los progres no se enteran, dado su nivelón, pues eso...A esparragar, amigo...

  • Comentario por Alianza de vaguedades 07.06.09 | 15:23

    Locagonia
    No hay desgracia, dislate y/o contradiós que no sea susceptible de llegar a producirse cuando cualquier mindundis intelectual, iluminado y con ínfulas de redentor laicista como Zapatero o Obama, se pone a hacer de sucedáneo de Jesucristo.
    ¡Como si ya no hubiera suficientes mesías en el bando teocrático de ‘Alah’ para que ahora también los tengamos en el bando democrático de ‘acá’!
    ¡Vivir para ver!


  • Comentario por Hojas de acanto 07.06.09 | 13:11

    Muy loable los intentos de acercamiento de Obama al mundo musulmán en la conferencia que pronunció en la Universidad de El Cairo. Creo que eso lo compartimos todos. Su oficina de documentación le metió un gol por la escuadra, las referencias que hizo a El Andalus poniendo la convivencia entre culturas como un modelo, más corresponde a una mitificación que a la realidad. Su mención a la Inquisición tan absurda como si hubiera mencionado a la guerra de la Independencia de 1808. La petición desde allí, pidiendo que en occidente consintiéramos la práctica del Islam, tendría que haber sido al contrario, en toda Europa practican los musulmanes su religión sin que nadie las obstaculice, mientras que la reciprocidad, que es lo que tenía que haber pedido no existe. Suponto el disgusto de Zp porque adjudicó a Erdogan esa evanescente Alianza de civilizaciones, ¡lo cara que se paga una sentada¡ y olvidó pedir a los árabes que recogieran a los presos de Guantánamo, de la misma cultura y religión.

  • Comentario por Juanito 07.06.09 | 12:41

    El señorito Obama es mu güeno, mu güeno

  • Comentario por ana 07.06.09 | 12:34

    Por fin un presidente en Estados Unidos inteligente, sensible, pacífico, solidario y comprometido con el Mundo entero, por fiiiiiiiiiin!!!!!!!!!!... Y ojalá todos fuesen como él, aunque eso va a ser más difícil, pero nunca imposible... Debemos aprender siempre de los terribles errores de la historia, para no repetirlos nunca jamás, no más atrocidades ni crueldades, no más opresiones ni injusticias ni desigualdades. Y es verdad, la educacion es crucial y decisiva para la buena concordia, y para que haya un futuro mejor apra tod@s...

  • Comentario por Descerebrados asociados 07.06.09 | 10:33

    Ilusos redentoristas
    "El futuro está del lado de los que defienden la Alianza de Civilizaciones como Barack Obama"
    Zapatero dixit.
    Los deconstruccionistas (= relativistas éticos) y redentoristas naturalistas (en sentido masónico) como Zapatero y Obama pueden ‘propagandear’ la Alianza de Civilizaciones todo el tiempo que quieran, y no por ello cambiar en lo más mínimo la condición de ‘flatus vocis’ de su prédica.
    Mil años podrían estar haciéndolo (si ello fuera posible y si así les placiere) y el problema de cómo casar democracia con teocracia continuaría irresoluto como el primer día en que se planteó.

  • Comentario por Juan Trenado 07.06.09 | 00:13

    En el discurso de Obama dices que no hay lugar para el desencanto, todo depende por supuesto de los principios que se partan y de a donde se quiera llegar.

    Integracion? Debo islamizarme? En cuanto debo islamizarme para integrarme con ellos? Por que' debo hacerlo? Debo perder mis valores occidentales? Cuales debo rechazar para darles la mano? Deberan ellos rechazar los suyos? Querran?

    Para terminar

    "No hay mejor antídoto contra la intolerancia y el fanatismo (religioso, político…) que la educación, verdadera condición necesaria de la paz"

    si y no. (no a todo tu articulo me voy a oponer jeje) La educacion es importantisima. Es fundamental para la madurez y la responsabilidad. Pero... no me parece la panacea. Los nazis iban a la opera. Pocas sociedades fueron mas cultas que la alemania de los an~os 30. Hay pastores que en su simpleza nunca han "matado una mosca"

    Un abrazo y que pases un feliz domingo

    Juan

  • Comentario por tmpd 07.06.09 | 00:10

    Sr. Blanco
    Pienso que Obama, puede que sea un buen presidente , desdeluego para ser mejor que Bush no hace falta mucho. Pero yo pienso que lo que es, sin ninguna duda, es un buen orador y pienso " que obras son amores y no buenas razones"

    Si la emigración masiva que tenemos en Europa de musulmanes la tuvieran en USA veriamos.
    Que se lo pregunten a los Mexicanos a los que ahora están echando con mucha más saña que incluso en los tiempos de Busch.

    También le es muy fácil apoyar que entre Turquía en Europa, cosa que sería ya destruir Europa, que ya de por sí le cuesta salir adelante.

    Yo no me fío de las buenas palabras


  • Comentario por Juan Trenado 07.06.09 | 00:03

    *continuo

    " Es en el espejo de la Ilustración, en el espejo de Voltaire, Franklin, Rousseau o Kant, y no en hipotéticos tiempos idílicos del pasado, donde debemos mirarnos para comprobar si realmente respetamos la estricta separación entre el Estado y la religión,"

    "El fundamento común entre Occidente y el Islam no puede ser otro que la construcción de un espacio de tolerancia y de respeto a los derechos humanos."

    La ilustracion de la revolucion Francesa, que ilustro' las calles de toda Francia en sangre parte de la concepcion de la razon como absoluto dejando de lado la rolegion que es un problema de orden trascendente.

    No puede haber entendimiento entre religiones porque salvando el cristianismo que tiene muchos puntos racionales las religiones tienen principios dogmaticos y por tanto insolubles

    Esto es claro en el Islam. Por mucha Alianza de civilizaciones y mucho discurso de obama. Las suras dicen lo que dicen y la ...

  • Comentario por Juan Trenado 06.06.09 | 23:51

    Estimado amigo,

    Estoy bastante distante de tu posicion. Los an~os pesan y me voy haciendo conservador (evoluciono del liberalismo libertario de mercado a posturas conservadoras) Me importa mucho mas que el mercado el entramado cultural de la sociedad

    Quiero precisar una serie de puntos que a mi juicio son graves errores

    Dices

    "el genoma demuestra que somos idénticos en aproximadamente un 99’99% pero, por desgracia, la historia de la humanidad ha prestado más atención al 0’01% que nos separa que al 99’99% que nos une"

    La cercania genetica no confiere ni igualdad de pensamiento, ni igualdad biologica, ni igualdad de cociente intelectual. De hecho nos separan pocos genes de otros animales. En tu imaginario igualitario partes de la concepcion del ego como negativa cuando es precisamente el ego el unico que piensa, y el unico que piensa en el otro. Solo habiendo tenido previa nocion de existencia y de identidad diferenciada p...

  • Comentario por Miralles Juan José [Blogger] 06.06.09 | 21:44

    Muy buenas

    Tras leer su post, pues hoy tratamos del mismo tema,
    desde dos puntos de vista diametralmente opuestos, solo una observación-pregunta.


    ¿Qué sabe usted de la Universidad Al-Azhar?

    Para muestra un botón:

    "La yihad y el asesinato son la cabeza del Islam. Si usted las quita está cortando la cabeza del Islam".
    Extracto de una clase de primer año, de la asignatura Interpretación del Corán, impartida por Omar Abdel-Rahman, profesor de la Universidad Al-Azhar

    http://blogs.periodistadigital.com/redescomplejas.php/
    2009/06/06/al-andalus-barack-hussein-la-universidad


    Saludos cordiales



Martes, 14 de febrero

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